España

España y Cataluña: el pulso entre los nuevos gobiernos de Sánchez y Torra

A la izquierda el presidente regional catalán, Quim Torra, reacciona durante la ceremonia oficial de juramentación del nuevo gobierno en el Palacio de la Generalitat de Barcelona el 2 de junio de 2018. A la derecha, el nuevo presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, toma posesión de su cargo durante una ceremonia de juramentación en el Palacio de la Zarzuela, cerca de Madrid, el 2 de junio de 2018.
A la izquierda el presidente regional catalán, Quim Torra, reacciona durante la ceremonia oficial de juramentación del nuevo gobierno en el Palacio de la Generalitat de Barcelona el 2 de junio de 2018. A la derecha, el nuevo presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, toma posesión de su cargo durante una ceremonia de juramentación en el Palacio de la Zarzuela, cerca de Madrid, el 2 de junio de 2018. Pau Barrena y Emilio Naranjo / AFP

Los cambios de Gobierno en España y en Cataluña podrían representar el comienzo de una nueva etapa en la crisis que el año pasado tuvo su punto más duro cuando el gobierno central destituyó al “govern” catalán tras la declaración independentista.

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El gobierno regional de Cataluña, presidido por el independentista Joaquim "Quim" Torra, recuperó el control de las instituciones con la toma de posesión de sus consejeros. Sobre ninguno de ellos pesan cargas judiciales relacionadas con el proceso independentista catalán.

De otra parte, el socialista Pedro Sánchez juramentó frente al rey Felipe VI como nuevo presidente del gobierno español, luego de hacerse efectiva la moción de censura que destituyó a Mariano Rajoy, tras el escándalo de corrupción conocido como el caso 'Gürtel'.

Cataluña pone fin a más de 200 días sin gobierno regional

Cataluña termina con más de 200 días en los que la administración regional estuvo a cargo del Gobierno central, luego de que entrara en vigor el artículo 155 de la Constitución española que ahora queda automáticamente suspendido y que “prevé que el Estado pueda hacerse con todas o parte de las competencias de una Comunidad Autónoma”.

La nueva etapa en Cataluña coincide con el cambio en la presidencia del Gobierno español que desde el 2 de junio de 2018 ocupa el socialista Pedro Sánchez. El nuevo mandatario ya se mostró abierto a dialogar con las recién electas autoridades catalanas y se comprometió a reestablecer las relaciones con la región.

Torra a Sánchez: "hablemos de gobierno a gobierno"

En el acto de toma de posesión, Torra se dirigió al nuevo presidente del Gobierno español, a quien invitó a dialogar “de gobierno a gobierno”. "Presidente Pedro Sánchez, hablemos, tomemos riesgos, ustedes y nosotros, sentémonos a la misma mesa y negociemos de gobierno a gobierno. Esta situación que vivimos no puede alargarse ni un día más", con estas palabras el designado presidente de la Generalitat intentó dar inicio a una nueva etapa de diálogos y de menos confrontación.

En Madrid, el líder del Partido Socialista Obrero Español, impulsor de la moción de censura contra Mariano Rajoy, fue investido como presidente del gobierno. Pedro Sánchez asume así las competencias del cargo y desde ahora, además de conformar un nuevo gabinete, tendrá en sus manos la tarea de encarar nuevas relaciones con un flamante gobierno catalán decidido a avanzar en el proceso independentista.

En este sentido, Quim Torra anunció la que será una de las primeras medidas que adoptará su administración en Cataluña: un plan de "recuperación" de todas las áreas que considera afectadas por la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Las intenciones de Torra están lejos de moderar las medidas independentistas. En el discurso que inauguró su mandato, manifestó su compromiso de "avanzar de acuerdo con el referéndum del 1 de octubre" de constituir "un estado independiente en forma de república". Una república que, en palabras del líder, independentista, “será casa de todos y donde todo el mundo se podrá sentir como en casa”.

Los nuevos gobiernos abren posibles acercamientos

Esta nueva etapa que puede abrirse en las relaciones Madrid-Cataluña estará sujeta a lo que suceda en el parlamento español, donde Sánchez cuenta con una débil representación. De manera que el juego de fuerzas en el recinto determinará la convivencia entre ambos gobiernos.

A diferencia de Torra, Pedro Sánchez no hizo referencia explícita a los vínculos con la región independentista y se limitó a juramentar ante la constitución nacional, sin presencia de biblias ni crucifijos. Algo que lo distanció de los seis anteriores presidentes de gobierno que prometieron ante el Santo Evangelio y la cruz.

"Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente con las obligaciones del cargo de presidente del Gobierno, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros", leyó Sánchez en una sobria ceremonia alejada de anuncios políticos.

El nuevo escenario español divide las aguas. Para algunos las relaciones del gobierno central y el regional de Cataluña continuarán por las tensas vías por donde transitaban durante el gobierno de Mariano Rajoy, ya que durante su ejercicio como diputado Pedro Sánchez siempre manifestó su postura de considerar a Cataluña como parte de España.

Para otros, como el expresidente de la Generalitat, José Montilla, representa la posibilidad de un cambio. En este sentido el exmandatario manifestó que "tras la toma de posesión del Govern de Cataluña y de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España, el diálogo, la negociación y el pacto son más posibles".

Nuevos actores y escenarios abren la posibilidad de reescribir el guion en la conflictiva historia entre el gobierno central de España y el regional catalán.

Con EFE

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