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El Congreso de Perú, arma de doble filo del fujimorismo

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Lima (AFP)

El Congreso de Perú se convirtió en las últimas horas en una suerte de gran teatro, donde el país contempló un drama shakesperiano del clan Fujimori, protagonizado por dos hermanos que se disputan la herencia política del padre.

El traslado del enfrentamiento fratricida entre Kenji (38 años) y Keiko Fujimori (43) al Congreso reforzó la percepción de estar asistiendo a una versión peruana de "El rey Lear", la tragedia de William Shakespeare sobre el legado de un soberano a sus herederos, que en este caso es el capital político del fujimorismo, la primera fuerza de Perú.

"Quiero dirigirme a mi hermana Keiko y decirte: felicitaciones, aquí tienes mi cabeza en bandeja", dijo el jueves Kenji Fujimori, resumiendo la decisión del parlamento, que controla el fujimorismo, de suspenderlo de sus funciones tras una maratónica sesión de 12 horas.

La decisión del Congreso no estuvo exenta de polémica y fue anulada por un breve lapso, hasta que los legisladores, obligados a realizar una nueva votación, ratificaron la suspensión de Kenji.

El problema surgió porque en la sesión del miércoles el presidente del Congreso, Luis Galarreta, del partido de Keiko, permitió que votaran miembros de una comisión que había recomendado sancionar a Kenji, lo que contravenía el reglamento.

- Keiko 1, Kenji 0 -

Una de las paradojas de la épica sesión que debatió la sanción -impulsada por Keiko Fujimori- es que utilizó como baza las atribuciones del sistema unicameral que creó su padre, el expresidente Alberto Fujimori, para perpetuarse en el poder.

"Lo que se ha vivido ha sido totalmente nauseabundo, se ha cometido un abuso, hemos sido víctimas de una dictadura parlamentaria", concluyó Kenji al describir la sanción que lo margina del Congreso.

Él se convirtió así en una nueva víctima familiar de los poderes expeditivos del Congreso, tal como había ocurrido con su padre, destituido en noviembre del 2000 por un escándalo de corrupción.

Kenji es acusado, por el partido que ayudó a fundar con su hermana, de comprar votos para impedir la destitución del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski. A cambio logró el indulto de su padre, quien cumplía una condena por crímenes de lesa humanidad durante la guerra contra el terrorismo.

El Congreso, hechura del fujimorismo

El Congreso peruano es un hijo político del fujimorismo desde 1993, cuando el entonces presidente Fujimori (1990-2000) promulgó una Constitución hecha a su medida por una Asamblea Constituyente que controlaban sus partidarios. Fue su partida de nacimiento como unicameral.

Alberto Fujimori arrasó con los tanques el sistema bicameral (Diputados y Senadores) el 5 de abril de 1992. Aquel día disolvió el Congreso opositor, que ejercía un control sobre su incipiente deriva autoritaria.

"El Congreso del Perú está diseñado para disminuir su capacidad fiscalizadora sobre el gobierno, con dos cámaras no era fácil controlar al parlamento", señaló a la AFP el analista político Fernando Rospigliosi al evocar la decisión del patriarca de los Fujimori.

"Es una paradoja que ese mismo Congreso haya servido para sancionar al padre y al hermano", evoca Rospigliosi.

Si modificas "la Constitución pensando en que el futuro será igual al presente, corres el riesgo de que te salga el tiro por la culata", dijo el analista político Fernando Tuesta a la AFP.

La ironía del criterio de que una sola cámara hace mucho más fácil controlar al Congreso es que funciona también en viceversa. Keiko lo aplica desde 2016, cuando pese a perder en las elecciones presidenciales obtuvo la mayoría parlamentaria y se convirtió en un contrapoder.

El Congreso puede suspender, destituir e inhabilitar a legisladores, como ocurre en otros parlamentos, aunque en el caso peruano la presteza con la que sucede es llamativa.

Un congresista puede ser suspendido temporalmente de sus funciones mientras la justicia dilucida si es culpable o inocente. En ese lapso lo reemplaza un candidato del mismo partido. El juicio demora años y supera el período de su mandato. En la práctica, está destituido.

Bicameral o unicameral

Kenji aboga por el retorno a la bicameralidad, a contrapelo de su hermana Keiko, que defiende mantener el actual sistema.

"Se necesita volver a la bicameralidad con urgencia para evitar los atropellos de las mayorías absolutas", alega Kenji.

El 'niño terrible' del fujimorismo tiene aspiraciones presidenciales al igual que Keiko y cuestiona el radicalismo populista de su hermana.

El cisma conducirá a que ambos se enfrenten en las presidenciales de 2021.

Muchos peruanos veneran al patriarca del clan porque acabó con el terrorismo de Sendero Luminoso y la hiperinflación heredada de Alan García (1985-1990), dejando de lado los 12 años que pasó en la cárcel por crímenes contra la humanidad y corrupción, hasta que en diciembre de 2017 recuperó su libertad indultado por motivos de salud.

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