Saltar al contenido principal

Inicia la Cumbre del G-7 con las tensiones comerciales en el centro de la escena

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es recibido por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, cuando llega a la cumbre del G7 en Charlevoix, Quebec, Canadá, el 8 de junio de 2018.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es recibido por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, cuando llega a la cumbre del G7 en Charlevoix, Quebec, Canadá, el 8 de junio de 2018. Leah Millis / Reuters

Los líderes de los siete países más industrializados se reúnen en Canadá con el trasfondo de los aranceles contra acero y aluminio impuestos por Estados Unidos. Las distancias con Donald Trump amenazan las posibilidades de consenso en la reunión.

Anuncios

Las tensiones comerciales globales a partir de los aranceles impuestos por el Gobierno de Estados Unidos al acero y el aluminio abren un escenario de distanciamiento entre el presidente estadounidense Donald Trump y los líderes de las seis naciones restantes que participan de la Cumbre del G-7, que inicia en Canadá.

La pequeña localidad turística de La Malbaie, devenida en una fortaleza por la fuerte presencia de agentes de seguridad, es el lugar elegido para recibir a los líderes de los siete países más industrializados del mundo: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.

Las diferencias entre los líderes amenazan con romper un cuerpo que durante sus 43 años de historia ha buscado impulsar posiciones de consenso sobre los asuntos económicos y de diversa índole.

Pero las últimas medidas de Trump han cambiado el panorama. El presidente estadounidense no suele mostrarse como un defensor del multilateralismo y su agenda de “America First” prioriza los acuerdos bilaterales por encima de los pactos de libre comercio que el mandatario ha calificado en diversas ocasiones de desequilibrados.

En esa línea, Trump reanudó su ofensiva dialéctica en las primeras horas del viernes 8 de junio y deslizó que podría abandonar las conversaciones temprano sin un acuerdo consensuado entre los siete países.

A través de la red social Twitter, el mandatario estadounidense aseguró estar “ansioso” por “enderezar acuerdos comerciales injustos con los países del G-7” y aclaró que “si no es así, saldremos aún mejor”.

Minutos después, Trump reiteró que las conversaciones en la cumbre estarán centradas en el “comercio injusto de largo plazo practicado contra Estados Unidos”, a la vez que confirmó que desde Canadá partirá directamente a Singapur para afrontar la reunión con el líder norcoreano Kim Jong-un.

De hecho, a través de un comunicado, la Casa Blanca señaló que el mandatario viajaría a Singapur el sábado 9 de junio por la mañana, abriendo la posibilidad a que Trump se retire antes de que se defina un documento final de la cumbre.

Robert Valencia: "el G-7 está preparado para ser el G-6"

Canadá y la Unión Europea amenazan con represalias contra Estados Unidos por los aranceles

Días atrás, Donald Trump impuso los aranceles sobre el acero y aluminio bajo el argumento de que eran necesarios para proteger la industria estadounidense. Sin embargo, para Canadá y la Unión Europea, esas tarifas son ilegales y amenazan con tomar represalias si no se tuerce el rumbo.

El jueves 7 de junio, el presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó una inesperada reprimenda contra Trump y le advirtió que los otros seis miembros del G-7 no dudarían en armar su propia agrupación y “aislar” a Estados Unidos. Además, recordó que “ningún líder es para siempre”.

Más templada fue la declaración de la primera ministra británica, Theresa May, que pidió que la respuesta del bloque europeo sea moderada, proporcionada y legal.

En este contexto, líderes como la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro canadiense Justin Trudeau admitieron las dificultades para, incluso, acordar una declaración conjunta.

“Sabemos con certeza que habrá discusiones francas y, a veces difíciles, sobre la mesa del G-7, especialmente con el presidente de Estados Unidos sobre aranceles”, declaró Trudeau.

Rusia, el acuerdo nuclear con Irán y el cambio climático, otros puntos controversiales del G-7

Antes de partir hacia Canadá, el presidente estadounidense Donald Trump también marcó diferencias al pedir la participación de Rusia en la cumbre del G-8, que pasó a ser G-7 tras la exclusión del país después de la anexión de la península de Crimea en 2014.

“Soy la peor pesadilla de Rusia. Pero dicho esto, debería estar en esta reunión”, afirmó Trump minutos antes de emprender el viaje a la reunión.

En la misma línea que Trump se expresó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, mientras que Justin Trudeau defendió su postura de respaldar la exclusión de Rusia. En tanto, una fuente presidencial de Francia citada por Reuters señaló que la propuesta del mandatario estadounidense “no parece coherente” y un funcionario británico también mencionado por la agencia de noticias consideró que Rusia debería “cambiar su enfoque” antes de que se pueda considerar su regreso al G-8.

Este episodio es uno más dentro de los puntos conflictivos de cara a esta cumbre del G-7, que también incluye el malestar por la salida de Estados Unidos del acuerdo diseñado para limitar las ambiciones nucleares de Irán.

Asimismo, la lucha contra el cambio climático también pone a Trump en conflicto con los otros líderes luego de que el presidente estadounidense decidiera salir del acuerdo de París. Por eso, el anfitrión Justin Trudeau espera incluir en la agenda la búsqueda de soluciones comunes para la protección del medio ambiente.

Más relegados en el cronograma pensado por el primer ministro canadiense quedaron aspectos como el crecimiento inclusivo y la igualdad de género, que podrían quedar al margen de las conversaciones dada la coyuntura actual.

Con Reuters y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.