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Nerviosismo en los mercados brasileños ante incertidumbre electoral

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Sao Paulo (AFP)

La Bolsa de Sao Paulo cayó este jueves 2,98% y el real se siguió devaluando hasta rozar la barrera de cuatro unidades por dólar, en una jornada cargada de nerviosismo ante un panorama internacional y electoral incierto, según analistas.

El índice Ibovespa llegó a perder más de 6% por la tarde, pero luego recuperó algo de terreno. Las mayores caídas se registraron en los sectores energético y bancario. Las acciones preferenciales Petrobras cedieron 3,49%, las del Banco do Brasil 4,01% y las de ItauUnibanco 2,91%.

Entre los factores externos, los analistas señalan la ansiedad creada por la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) estadounidense aumente próximamente sus tasas de interés, atrayendo capitales de los emergentes hacia papeles más seguros.

Una posibilidad que según algunos expertos podría llevar al Banco Central de Brasil (BCB) a aumentar este mes su propia tasa -actualmente en un mínimo histórico de 6,5%-, pese a que la inflación se mantiene aún bajo control.

Pero aun sin ese factor de presión, "el dólar lleva varios días seguidos de caída constante en los mercados internacionales, pero no en Brasil", apuntó Jason Vieira, de la consultora Infinity Asset Management, refiriéndose a los problemas internos de Brasil.

En lo que va del año, la divisa brasileña se depreció casi un 17% frente al billete verde, pese a operaciones de swap cambiario en aumento, realizadas por el BCB para contener la tendencia.

Vieira, que no descarta la existencia de "un ataque especulativo" contra la moneda brasileña, cree que nada obstruye la superación de la barrera psicológica de un dólar a 4 reales.

La moneda brasileña se devaluó el jueves un 2,19% frente al dólar, que se negociaba al cierre de los mercados a 3,9250 reales. Durante la jornada había llegado a casi 3,96%.

- Incertidumbre electoral -

Entre las principales causas domésticas de la agitación, los analistas destacan la incertidumbre electoral, la fragilidad del gobierno, el fuerte déficit fiscal y la abultada deuda pública.

La volatilidad bursátil y la depreciación del real se producen "en medio de dudas sobre la competitividad económica de Brasil", acrecentadas por la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones generales de octubre, en las que ningún candidato promercado se perfila como favorito, dijo Jason Vieira.

Los sondeos dan como favoritos al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado por corrupción, y al diputado de ultraderecha Jair Bolsonaro.

En ausencia de Lula, cuya candidatura será seguramente impugnada por estar condenado en segunda instancia, habría una segunda vuelta entre Bolsonaro y Ciro Gomes, un político que quiere atraer a la izquierda y al centro, pero calificado también de "populista" por numerosos operadores de mercado.

Para Mauro Rochlin, profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV), esos dos candidatos "no se identifican con el ajuste" que, según estima, Brasil necesita para conjurar "un fuerte déficit fiscal y una deuda muy elevada que representa más del 76% del PIB".

Si no se ataja la situación fiscal, "existe la posibilidad de un default" o de una "hiperinflación", alertó el académico.

Los analistas apuntan igualmente la fragilidad demostrada por el gobierno de Michel Temer, que acabó haciendo concesiones fiscales importantes para poner fin a una huelga de camioneros que en mayo paralizó más de una semana al país.

"La capacidad de respuesta del gobierno es muy limitada" y carece de la "capacidad de ofrecer soluciones", señaló Claudio Frischtak, economista de Inter B Consultoria.

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