Cumbre Trump - Kim

Delegaciones de EE. UU. y Corea del Norte trabajan contrarreloj de cara a la cumbre entre Trump y Kim

Ministerio de la comunicación y de la información vía Reuters
Ministerio de la comunicación y de la información vía Reuters Donald Trump y el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, se reunen previo a la cumbre con Kim Jong-Un, en el palacio oficial de Istana, Singapur. 11 de junio. 2018.

Una desnuclearización "verificable e irreversible" de Corea del Norte es lo que espera Estados Unidos de la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un. Hay optimismo moderado frente a la incertidumbre que genera la cita entre los impredecibles lideres.

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Horas antes del encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-Un en la isla de Sentosa, el primer ministro del país anfitrión, Singapur, Lee Hsien Loong, se reunió con ambos lideres.

Al tiempo que delegaciones de Estados Unidos y de Corea del Norte trabajan contrarreloj para ultimar los detalles de la cita, en la que Estados Unidos espera obtener la desnuclearización de la península.

Diplomáticos de alto nivel de los dos países se reunieron en el Hotel Ritz Carlton de Singapur por última vez para cerrar la agenda de histórico encuentro.

Entre tanto, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró que la Casa Blanca se encuentra completamente preparada para las conversaciones del martes y que Estados Unidos ofrecerá garantías de seguridad a Corea del Norte, si se compromete con la desnuclearización total.

"Estamos preparados para ofrecer garantías de seguridad que son diferentes, únicas, respecto a lo que Estados Unidos ha hecho en el pasado", dijo Pompeo en una conferencia de prensa.

No obstante, Pompeo no quiso aclarar si las garantías de seguridad que Washington está dispuesto a ofrecer a Pyongyang tienen que ver con una reducción o retirada de sus tropas en la península coreana, pese a que recibió dos preguntas sobre ese punto.

Optimismo moderado de cara al histórico encuentro

Ante el posible revés que pueda suceder después de la cumbre, Pompeo fue bastante directo sobre las consecuencias hacia Pyonyang.

"Si la diplomacia no avanza en la dirección correcta, las sanciones aumentarán", declaró Pompeo.

A horas del cara a cara entre los dos líderes, parecen lejanos los discursos encendidos del presidente estadounidense que amenazaba con “fuego y furia” a Corea del Norte y donde también aprovechaba para llamar al líder del régimen “el pequeño hombre cohete”.

Por su parte Kim Jong-Un retrató a Trump como el “idiota mentalmente trastornado de Estados Unidos”.

La escalada de las tensiones en 2017 mantuvieron a la comunidad internacional en vilo durante varios meses.

Se espera que las conversaciones entre Trump y Kim Jong-un, logren poner fin a los programas de armas nucleares y misiles del país asiático a cambio de incentivos diplomáticos y económicos.

Reuters y EFE

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