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Grecia reconoce el nombre de Macedonia del Norte, poniendo fin a 30 años de conflicto

El primer ministro griego Alexis Tsipras y el primer ministro macedonio, Zoran Zaev, hacen un gesto antes de la firma de un acuerdo que ponía fin a la disputa sobre el nombre de la ex República Yugoslava en el pueblo de Psarades, en Prespes, Grecia. 17 de junio de 2018.
El primer ministro griego Alexis Tsipras y el primer ministro macedonio, Zoran Zaev, hacen un gesto antes de la firma de un acuerdo que ponía fin a la disputa sobre el nombre de la ex República Yugoslava en el pueblo de Psarades, en Prespes, Grecia. 17 de junio de 2018. Alkis Konstantinidis / Reuters

Un acuerdo suscrito por los ministros de asuntos exteriores griego, Nikos Kotziás, y macedonio, Nikola Dimitrov, contempla que la Antigua República Yugoslava de Macedonia pasará a llamarse Macedonia del Norte.

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En la frontera griega se firmó este 17 de junio un nuevo futuro para uno de los estados de la antigua República de Yugoslava (ARYM).

Grecia y Macedonia reconocieron la inviolabilidad de sus fronteras, su integridad territorial y la independencia política del otro en presencia del mediador de la Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU), Matthew Nimetz.

Nimetz, quién sirvió como puente diplomático durante casi veinte años, felicitó a ambos Gobiernos por un acuerdo “justo y honesto”, que sirve de “ejemplo para toda la región, para Europa y el mundo entero de como dos países vecinos pueden resolver un problema”.

El Gobierno griego rechazaba todo uso del término Macedonia en el nombre, lengua y gentilicio del país vecino debido a la ambigüedad que esta denominación creaba con la región griega de Macedonia.

Sin embargo, la posición del país balcánico se hacía cada vez menos sostenible con 140 naciones que reconocían abiertamente el nombre de Macedonia sumado al apoyo de la ONU.

Por décadas, Grecia bloqueó los intentos de Macedonia para obtener un puesto en las organizaciones de cooperación diplomática como la Unión Europea (UE) en 1992 y La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en 2008.

Macedonia en respuesta presentó una demanda contra Grecia ante la Corte Internacional de Justicia por el veto. Una batalla legal ganada que no tuvo mayores consecuencias para Grecia pero que supuso un punto de inflexión en el conflicto.

Siete años después del impase en la Corte Internacional de Justicia, el primer ministro griego, Alexis Tsipras y su homólogo macedonio, Zoran Zaev, comenzaron un proceso de negociación que duró 5 meses hasta la firma del acuerdo, la cual representa solo el primer paso ya que dicho documento debe pasar a votación por ambos parlamentos, una revisión de la Constitución macedonia y un referendo.

“Estamos aquí para hacer frente al peso de nuestra historia. Estamos aquí para dirigirnos a los pueblos de los Balcanes, que han sido golpeados por el chauvinismo, limpiezas étnicas, cambios de fronteras y el imperio del miedo. Estamos aquí mirando la historia de nuestros pueblos. Estamos aquí para cumplir con nuestro deber patriótico”, dijo Tsipras en su intervención previa a la firma.

Por su parte, la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, aseguró optimista que "cualquier problema puede resolverse a través de la diplomacia, por difícil que sea". Además, Mogherini felicitó a las dos naciones por sobrepasar esta dolorosa problemática en la Península de los Balcanes y se dirigió a ellas como una “fuente de inspiración”.

La oposición al acuerdo dirigida por las fuerzas conservadoras

Mientras que en el escenario internacional este compromiso ha cosechado alabanzas unánimes, en el interior de ambos países el acuerdo ha sido calificado de traición por los círculos nacionalistas.

La firma tuvo lugar solo horas después de que el Gobierno de Tsipras superase una moción de censura en el Parlamento presentada por la oposición conservadora por su rechazo al acuerdo.

La moción que requería la mayoría absoluta de 151 votos recibió el respaldo de 127 de los 280 diputados presentes (sobre una cámara de 300), mientras que 153 parlamentarios de la coalición gubernamental votaron en contra de la censura.

"El trato es un camino sin retorno que crea hechos consumados extremadamente difíciles de cambiar. Es hora de que cada uno asuma toda su responsabilidad, incluido el partido Nacionalistas Griegos Independientes (ANEL). Un voto a favor del Gobierno de Tsipras es un voto a favor del acuerdo", dijo el diputado de la colación oficialista, Kyriakos Mitsotakis, minutos antes de la votación.

El líder de ANEL, Panos Kammenos, reiteró su rechazo al acuerdo y aseguró que tratará "por todos los medios" de evitar que sea ratificado por el Parlamento griego.

Por otro lado, en ambos países se están celebrando estos días manifestaciones contra un acuerdo que los nacionalistas de cada lado consideran una traición a sus respectivas patrias.

Para la semana próxima está prevista una primera votación en el Parlamento macedonio con la que se abriría el camino a que Grecia pueda estar a favor del ingreso de Macedonia del Norte en la OTAN y al comienzo de negociaciones de adhesión a la Unión Europea.

Con EFE

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