El EI vuelve a sembrar el terror en el desierto de Irak y mata a 7 pastores

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Bagdad (AFP)

El grupo Estado Islámico (EI) volvió a sembrar el terror en la región desértica del centro de Irak, donde fueron hallados los cadáveres de siete pastores y agricultores tras ser secuestradas una treintena de personas, afirmó a la AFP un responsable municipal de la región.

Según Ali al Nawaf, jefe del consejo municipal de Dur, "terroristas atacaron varias localidades y pueblos dispersos, entraron en las casas y secuestraron a 30 personas".

"Los cadáveres de siete de ellos fueron hallados, y las fuerzas de seguridad buscan otros", agregó.

Según fotos divulgadas por las redes sociales, las víctimas halladas tenían las manos atadas y los ojos vendados.

Irak declaró en diciembre la "victoria" contra el EI y la violencia se ha reducido después de tres años de sangrientos combates para reconquistar el territorio que los yihadistas llegaron a controlar en 2014, en torno a una tercera parte del territorio de Irak.

Sin embargo, aunque los yihadistas han perdido el conjunto de los centros urbanos, en particular la antigua "capital" del EI en Irak, Mosul (norte), se siguen desplazando en el desierto y cometen este tipo de ataques, amparados por la geografía hostil del lugar.

Según un responsable local, la situación se ha degradado en el centro de Irak, y es cada vez mayor la audacia del EI. Prueba de ello es que los yihadistas, que hasta ahora actuaban de noche, son visibles durante el día. Además, antes limitaban sus convoyes a dos vehículos y ahora vuelven a tener hasta una decena.

"Todos los días hay incidentes", afirma este responsable.

El lunes, en otra provincia teóricamente bajo control, tres chóferes de camión fueron asesinados por los yihadistas en la carretera que une Bagdad con Kirkuk, una rica ciudad petrolera al norte de la capital iraquí.