Saltar al contenido principal

Bolivia: controversia por los lujos del nuevo Palacio de Gobierno de Evo Morales

Vista del nuevo edificio del Palacio de Gobierno de Bolivia y del antiguo, que se lucen en la plaza Murillo de La Paz, Bolivia.
Vista del nuevo edificio del Palacio de Gobierno de Bolivia y del antiguo, que se lucen en la plaza Murillo de La Paz, Bolivia. France 24 / AFP

La inauguración ha quedado en suspenso en medio de protestas de quienes ven en el nuevo edificio un derroche innecesario. El palacio tiene, según planos de medios locales, sauna, jacuzzi y gimnasio.

Anuncios

El nuevo Palacio de Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, está prácticamente listo después de tres años de construcción y una inversión de más de 34 millones de dólares. Ahora se puede ver un imponente edificio en medio del casco histórico de La Paz que genera una intensa polémica entre sus defensores y detractores.

Se trata de una obra de 29 pisos, de los que 26 son plantas para oficinas y tres son instalaciones subterráneas, que el Gobierno ha bautizado como la "Casa Grande del Pueblo". La moderna edificación reemplazará a la actual casa presidencial construida a mediados del siglo XIX, que pasará a convertirse en un museo.

La nueva infraestructura contrasta de forma evidente con el contexto de las casas republicanas de la plaza Murillo, el epicentro político de Bolivia, donde también está el palacio del Parlamento y la catedral.

La diputada Sonia Brito, del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), afirmó a France 24 que se trata de un edificio necesario para centralizar a varios ministerios y reemplazar a la casa presidencial que "debe ser una de las más pequeñas en América Latina", donde no hay espacio ni siquiera para los archivos y la gente trabaja incluso en los sótanos, según dijo.

El nuevo edificio refleja, agrega la legisladora, un avance en la vía de la modernidad y "representa parte de un crecimiento económico" que Bolivia ha logrado con la administración de Morales.

Una de las informaciones que más controversia ha levantado fue la publicación en la prensa boliviana de los planos que revelarían las comodidades a disposición del presidente Morales: una suite de más de 1.000 metros cuadrados con sauna, jacuzzi y una sala de masajes.

"Este es un espacio de trabajo y no es ningún espacio de diversión", asegura Brito y añade que la información sobre tales salas son especulaciones porque "hasta ahora nadie las ha visto".

María Calcina: "este edificio tiene que ser para un hospital"

En cambio, la diputada opositora María Calcina sostiene que "el Palacio del señor Evo Morales Ayma es un monumento al derroche, al malgasto y al despilfarro de los recursos del Estado" y lamenta que el dinero no haya ido a mejorar la atención de la salud pública.

"Este edificio tiene que ser para un hospital", agrega reproduciendo una propuesta de su partido, Unidad Nacional.

Calcina ha solicitado al Ministerio de la Presidencia inspeccionar la nueva construcción para verificar en persona cómo es la suite presidencial, pero su petición no ha tenido respuesta.

La previsión inicial de Morales era gobernar desde abril en el nuevo Palacio y esta semana algunos dirigentes del oficialismo habían anunciado que la obra sería inaugurada este jueves 21 de junio, en ocasión de celebrarse el Año Nuevo Aymara, pero el Ministerio de la Presidencia lo ha descartado, en medio de protestas contra el edificio.

Para la legisladora oficialista Betty Yañiquez, quienes hacen las críticas a los "espacios confortables" del edificio representan a la elite boliviana que discrimina a Morales por ser un indígena aymara.

Si Morales no fuera indígena, no se harían esas críticas, agrega.

Morales cumplió en enero 12 años en el poder, es el mandatario con más tiempo continuo en el Gobierno de la historia de Bolivia y ha anunciado que buscará un cuarto mandato en los comicios del 2019.

Las críticas contra la obra también vienen arquitectos y defensores del patrimonio

Otro foco de críticas al nuevo Palacio está centrado en el impacto causado sobre el patrimonio urbanístico y arquitectónico de La Paz, cuyo centro histórico tiene un estilo republicano en medio de calles angostas y que en general no ha sido protegido.

El oficialismo argumenta a favor del tamaño del nuevo edificio que la topografía de La Paz no permite expansiones horizontales.

El nuevo Palacio tiene una fachada con adornos de las culturas indígenas andinas y amazónicas que suponen un contraste con los motivos de la cultura europea que luce la actual casa de Gobierno.

"En mi criterio, el nuevo edificio se ha asumido como símbolo del poder arrogante y soberbio que se impone con fuerza", dijo a France 24 el arquitecto Samuel Vázquez, docente universitario y presidente del Tribunal de Ética del colegio de Arquitectos de La Paz.

A su juicio, el "gigante", como denomina al edificio, ha causado "un gravísimo impacto" en el casco histórico de La Paz, a contramano de lo que ocurre por ejemplo en La Habana, Quito o en México DF donde el patrimonio arquitectónico histórico se ha revitalizado.

Las críticas de los arquitectos y defensores del patrimonio han sido duras contra la obra, que fue construida gracias a una ley que evitó la fiscalización de la alcaldía de La Paz.

"Es una construcción nueva discordante con todo el contexto patrimonial", dijo a este medio la directora de Patrimonio de la alcaldía de La Paz, Ximena Pacheco.

Se suman las protestas contra la nueva sede presidencial

Contra la edificación reaccionaron manifestantes universitarios de la ciudad aledaña de El Alto, que hace unos días tiraron pintura roja a sus paredes y derribaron a patadas unas calaminas que rodeaban el edificio para protegerlo.

"Nosotros creemos que eso no representa a la Casa del Pueblo porque se ha hecho tanta inversión para esa infraestructura y no se quiere dar un presupuesto justo para nuestra universidad", afirma la jefa de la carrera de Enfermería de la universidad de El Alto, Paddy Chalco, durante otra jornada de movilización universitaria para pedir más recursos.

Un grupo de opositores también se pronunció en una movilización nocturna en el centro de La Paz contra la nueva sede presidencial. El activista Beto Astorga insiste en que la obra es "el Palacio de Evo Morales" porque la gente del pueblo, según dice, no conoce de beneficios como un jacuzzi o una sauna a su disposición.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.