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Turquía se moviliza para vigilar las urnas

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Estambul (AFP)

En medio del sofocante calor de Estambul que invade el minúsculo local, un centenar de personas escuchan atentamente la exposición y garabatean notas bajo una tenue luz. La lección del día: detectar y evitar eventuales tentativas de fraude electoral.

Ante la inminencia de las elecciones legislativas y presidenciales anticipadas de este domingo en Turquía, los partidos de la oposición, las asociaciones o ciudadanos de a pie se han movilizado para vigilar las urnas y asegurarse de que no se cometen irregularidades.

Los comicios se anuncian como los más reñidos desde la llegada de Recep Tayyip Erdogan al poder, hace 15 años, y la transparencia del voto se ha impuesto como un desafío de gran importancia.

Por primera vez, Selcan se ha adherido a un partido para poder estar presente en los colegios electorales, y decidió hacerlo después de que entrara en vigor una controvertida ley electoral y de las acusaciones de irregularidades en un referéndum celebrado en abril de 2017.

"Estamos preocupados [...] El referéndum tuvo un gran impacto en nosotros", asegura este treintañero durante el taller de formación organizado en Estambul por "Oy Ve Otesi", una oenegé turca que milita por la transparencia de las votaciones.

Como Selcan, decenas de miles de personas se posicionarán el domingo en los colegios electorales para velar por el buen desarrollo de la votación.

"Cuanto más alta sea la vigilancia, menos problemas tendremos", resume Gözde Elif Soytürk, presidenta de "Oy ve Otesi", que espera formar a entre 50.000 y 60.000 personas antes de las elecciones.

Pero la convocatoria de los comicios, que llegó mucho antes de lo esperado -en principio iban a ser en noviembre de 2019-, pilló desprevenidas a las asociaciones y los partidos de la oposición, que tienen que lidiar con las nuevas normas electorales.

- Recuento paralelo -

Entre las medidas más criticadas, figura la validación de las papeletas y de los sobres que no lleven el sello de las autoridades electorales. Los observadores consideran, sin embargo, que este sello puede funcionar como un cortafuegos contra el relleno de las urnas.

El Alto Comité Electoral (YSK) introdujo en el último momento esta norma durante un referéndum constitucional, el 16 de abril de 2017, sobre el refuerzo de los poderes presidenciales. El sí ganó por poco (51,4%) y la oposición denunció un fraude, algo que el gobierno rechazó.

"Esto será verdaderamente lo principal que habrá que vigilar", subraya Yasemin Ulusan, una abogada del colegio de abogados de Estambul, que organiza seminarios para los colegas que quieran participar como observadores en las elecciones.

Para las elecciones del domingo, una treintena de colegios de abogados se asociaron -algo inédito- para desplegar abogados en por las oficinas de votación. "El domingo, a partir de las 06H30, activaremos una célula de crisis", indicó Ulusan.

En una muestra de la preocupación reinante, los principales partidos de la oposición también aunaron fuerzas y crearon una "Plataforma por una elección justa" que efectuará su propio recuento de votos con ayuda de una aplicación móvil con la que contarán sus observadores.

El objetivo, explicó a la AFP Onursal Adigüzel, diputado del principal partido de la oposición (CHP, socialdemócrata") es "proteger el voto del elector, sea cual sea el partido al que se lo dé".

- Sin confianza -

El presidente del YSK, Sadi Güven, prometió esta semana que las elecciones serían "muy seguras" y "transparentes". Además, el gobierno autorizó la visita al país de observadores extranjeros.

Algo que la oposición considera insuficiente: "No confío en el YSK", declaró el miércoles el líder del CHP, Kemal Kiliçdaroglu.

A pesar de su preparación, los observadores temen fraudes en algunas zonas del sureste, de mayoría kurda, de difícil acceso y aún más difíciles de vigilar.

Sin embargo, el voto kurdo determinará en parte el resultado del doble escrutinio: si supera el umbral del 10% de los votos para entrar en el Parlamento, el principal partido prokurdo HDP podría privar a la formación de Erdogan (AKP) de su mayoría.

Las autoridades adoptaron varias medidas de seguridad, como el desplazamiento de urnas en algunas ciudades en las que juzgan que existe una "amenaza terrorista". Pero el HDP acusa al poder de querer poner palos en las ruedas de sus electores.

Preocupado, el partido multiplicó los llamados a vigilar los colegios electorales del sureste. "Protege tu voto del mal ojo", lanzó el martes el HDP en Twitter, acompañando el mensaje de una foto de Erdogan.

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