Elecciones en Turquía

Turquía: Erdogan enfrenta las elecciones más cerradas desde que está en el poder

Los partidarios de Muharrem Ince, candidato presidencial del principal partido opositor Republicano Popular de Turquía (CHP), asisten a una manifestación electoral en Estambul, Turquía el 23 de junio de 2018.
Los partidarios de Muharrem Ince, candidato presidencial del principal partido opositor Republicano Popular de Turquía (CHP), asisten a una manifestación electoral en Estambul, Turquía el 23 de junio de 2018. Osman Orsal / Reuters

Los ciudadanos turcos votan por un nuevo presidente y por el parlamento en unas elecciones que serán el mayor desafío del longevo líder Recep Tayyip Erdogan.

Anuncios

El presidente Tayyip Erdogan y su principal contrincante, Muharrem Ince, hicieron su último envión frente a sus seguidores con miras a las elecciones más cruciales en décadas. Erdogan, en el poder desde 2003, es el favorito, pero su victoria, por primera vez, no está asegurada.

Una nueva reforma constitucional respaldada por Erdogan el año pasado, otorga amplios poderes al ganador de los comicios, un nuevo sistema que se estrena en una Turquía afectada por los problemas económicos y la devaluación de la lira. En este escenario la oposición está revitalizada.

Ince, exdocente, representa al principal partido de la oposición, el partido secularista: “Partido Republicano del Pueblo” (CHP) y es el rival de Erdogan. Ince atrajo al menos un millón de personas en su cierre de campaña en el distrito de Maltepe en Estambul.

El opositor ha prometido revertir las reformas que, desde su punto de vista, están llevando a Turquía hacia un régimen autoritario y religioso. "Si gana Erdogan, sus teléfonos seguirán escuchándose... El miedo continuará reinando... Si Ince gana, los tribunales serán independientes", dijo frente a sus seguidores.

Las últimas encuestas ya no prevén que Erdogan gane fácilmente en primera vuelta, tendría que tener más del 50% de los votos. Y una segunda vuelta el próximo 8 de julio, apretaría la contienda electoral por primera vez en décadas.

Desde un intento de golpe de estado en 2016, Turquía vive en un estado de emergencia declarado por Erdogan que restringe libertades personales y le permite al gobierno emitir decretos sin que pasen por el parlamento.

En su momento, Erdogan culpó del golpe a su ex aliado, el clérigo musulmán radicado en Estados Unidos, Fethulah Gullen. Y desde la fecha, adelanta una gran ofensiva contra sectores de la oposición. Según las Naciones Unidas unas 160.000 personas han sido detenidas y maestros, jueces y soldados han sido despedidos.

La libertad de expresión también está en estado crítico, varios medios han sido cerrados. Y son pocos los que todavía mantienen un espíritu crítico frente al gobierno.

Erdogan ha centrado sus mensajes, en afirmar que continuará los grandes proyectos de infraestructura que han ayudado a Turquía a convertirse en una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo.

Por lo menos 60 millones de turcos pueden votar y las encuestas muestran que Erdogan no ganará en primera vuelta, pero tiene una alta probabilidad de repetir mandato luego de un eventual balotaje.

Con Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24