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En medio de diálogos, el Gobierno de Daniel Ortega reitera su negativa a adelantar elecciones

Mujer quema una imagen del presidente Daniel Ortega durante la vigilia por los más de 200 fallecidos en las protestas en Nicaragua. 21 de junio de 2018.
Mujer quema una imagen del presidente Daniel Ortega durante la vigilia por los más de 200 fallecidos en las protestas en Nicaragua. 21 de junio de 2018. Jeffrey Arguedas / EFE

A pesar de que la opositora Alianza Cívica exige que se adelanten los comicios generales para cesar las manifestaciones, el Gobierno se negó a discutir esta petición.

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En medio de una nueva ronda de diálogo nacional, el Gobierno nicaragüense de Daniel Ortega se negó a discutir la solicitud de la Alianza Cívica (AC) de adelantar las elecciones generales.

Se trata de una de las principales exigencias del colectivo civil, integrado por empresarios, representantes sociales, estudiantes y campesinos para poner fin a las manifestaciones que iniciaron el pasado 17 de abril y que, a la fecha, dejan más de 200 fallecidos.

De acuerdo con representantes de la AC, el Ejecutivo llegó a la mesa de negociación solo para “discutir temas de seguridad y otra vez el asunto del levantamiento de los tranques" (bloqueos con estructuras de hormigón o vallas de metal) y rechazó hablar de "democratización o adelanto de elecciones".

Daysi George, representante de la AC y quien encabeza la Mesa Electoral de esa organización, explicó que los integrantes del Gobierno "no se mostraron receptivos a la propuesta ni al planteamiento de democratizar el país".

"Queremos reformas constitucionales, de la ley y no hay apertura ni voluntad para este tema", puntualizó.

De igual forma, en declaraciones a medios nacionales, el abogado Carlos Tünnerman aseguró que "quieren que haya un clima de tranquilidad y seguridad para poder hablar de los temas democráticos, pero no reconocen que el clima de inseguridad y violencia lo han creado ellos".

La mesa de diálogo, que se reanudó este lunes, contó con la participación de representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y con la mediación del Episcopado.

Enfrentamientos en ciudades nicaragüenses a pesar del diálogo

Sin embargo, mientras se llevaban a cabo las conversaciones, desde la noche del domingo, el Gobierno aumentó la presencia de las llamadas "fuerzas combinadas" del Ejército en seis ciudades con el fin de eliminar los diferentes tranques instalados por los manifestantes.

Los hechos se registraron en las ciudades de Diriamba, Managua, Masaya, Matagalpa, Nagarote y Tipitapa. De acuerdo con el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, hasta esos lugares llegaron grupos conformados por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos oficialistas.

Los colectivos se enfrentaron a movimientos ciudadanos, quienes aseveraron que dos personas perdieron la vida en Managua y una en Tipitapa.

Alianza Cívica anuncia que las protestas no se detendrán

Entretanto, La AC anunció más protestas contra el jefe de Estado. "En las últimas semanas no habíamos convocado a ninguna manifestación social en las calles, porque teníamos que salvaguardar las vidas de los nicaragüenses, porque sabemos los altos índices de represión que ha habido en estos últimos días", destacó el estudiante y miembro de la Alianza, Lesther Alemán.

Otros representantes indicaron que esperan que Ortega no reprima las manifestaciones porque quedaría en evidencia como "genocida", ahora que en el país se encuentran integrantes de la CIDH y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Víctor Cuadras, el representante de la AC en la Mesa Judicial, señaló que "vamos a retomar las marchas, prometimos que cuando tuviésemos las garantía de seguridad mínimas, que es la presencia de estos organismos internacionales, íbamos a retomar el tema de las marchas".

Con EFE

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