Homenaje

Simone Veil entra al Panteón, la necrópolis de los grandes hombres franceses

El presidente francés Emmanuel Macron y su esposa Brigitte siguen a los guardias republicanos franceses que portan los ataúdes del sobreviviente de Auschwitz y la ministra de salud francesa, Simone Veil, y su fallecido esposo Antoine Veil durante un homenaje nacional antes de ser enterrados en la cripta del mausoleo del Panteón, en París, Francia, 1 de julio de 2018.
El presidente francés Emmanuel Macron y su esposa Brigitte siguen a los guardias republicanos franceses que portan los ataúdes del sobreviviente de Auschwitz y la ministra de salud francesa, Simone Veil, y su fallecido esposo Antoine Veil durante un homenaje nacional antes de ser enterrados en la cripta del mausoleo del Panteón, en París, Francia, 1 de julio de 2018. Ludovic Marin / Pool vía Reuters

La promotora de la despenalización del aborto en Francia y sobreviviente del Holocausto, ingresó a la necrópolis del Panteón junto a su marido Antoine por decisión del presidente Emmanuel Macron.

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció el 5 de julio de 2017, cinco días después del fallecimiento de Simone Veil, que esta mujer promotora de la legalización del aborto, defensora de la unidad europea y encargada de mantener viva la memoria de la Shoah, el exterminio de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, entraría al Panteón, la necrópolis laica de los “grandes hombres” franceses.

Este domingo 1 de julio, Veil se convirtió en la quinta mujer en entrar a esta necrópolis laica, la primera deportada racial y la primera que ingresa junto a su marido. Tras elogiar “sus batallas”, que ella inició antes de que el mundo “las hiciera suyas” porque es una “iluminada de la República”, Macron agradeció a Simone Veil por ser una “de los hijas más amados del pueblo francés con un ejemplo que jamás nos dejará”. Y acto seguido anunciaba entre aplausos “que con el acuerdo de la familia, Simone Veil reposará junto a su marido en el Panteón”.
 
Semblanza de Simone Veil y su deportación a Auschwitz


Simone Veil nació como Simone Jacob en Niza, en 1927, en el seno de una familia judía. Su padre era arquitecto y su madre, licenciada, pero dejó su carrera para cuidar a sus cuatro hijos.

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial comenzó el primer acoso contra los judíos, perpetrado por el régimen de Vichy y la obligación de declararse ante las autoridades. André Jacob, su padre, perdió el derecho de ejercer su profesión mientras que Yvonne, su madre, se las arregló para alimentar a la familia. A pesar de la toma de la Riviera francesa por los alemanes y el clima antisemita, Simone Jacob se graduó del colegio en marzo de 1944.

Tenía apenas 16 años cuando fue arrestada el 30 de marzo de 1944 en Niza por un control en la calle, y a pesar de usar una identificación falsa como Simone Jacquier. Fue llevada al Hotel Excelsior, que sirvió como lugar de reunión para los judíos antes de su partida hacia Alemania. Posteriormente los otros miembros de su familia, refugiados donde unos amigos, también fueron arrestados.

Simone fue enviada al campo de Drancy en Francia mientras que su padre y su hermano fueron deportados hacia Lituania de donde nunca volvieron. Simone, su madre y una de sus hermanas abandonaron Drancy en dirección hacia Auschwitz-Birkenau: “siguiendo el consejo de un prisionero de habla francesa, Simone dice tener más de 18 años, lo que impide que sea exterminada. Un tatuaje en su brazo con el número 78651 es ahora pase libre hacia el trabajo forzado. Después de descargar camiones de piedras, la transfieren a Bobrek y luego a Bergen-Belsen, donde la asignan a la cocina. Su madre muere de tifus y su hermana se salva por la llegada de los aliados en 1945”, explica el sitio web de la Fundación que lleva su nombre.

Simone Veil, una precursora de por vida

Simone Veil pasó dos años en el campo de concentración. De regreso en Francia “ella eligió silenciar los recuerdos de esa deportación”, dice su Fundación, y se casó con Antoine Veil, un futuro inspector de finanzas públicas, en 1946. Al año siguiente dio a luz al primero de sus tres hijos.

Veil obtuvo además una licencia en derecho y se diplomó en el Instituto de Ciencias Políticas de París. En 1956 ganó un concurso en el Poder Judicial e ingresó a la administración penitenciaria como alta funcionaria. En 1970 ocupó el cargo de secretaria general del Consejo Superior del poder Judicial.

Después de la muerte de Georges Pompidou y la elección de Valéry Giscard d'Estaing, Jacques Chirac, el primer ministro en ese entonces, y a quien Veil había conocido junto a su marido años antes, le propuso al ministerio de Salud y Asuntos sociales la despenalización del aborto. Allí obtuvo su primera gran victoria política con la aprobación de la ley en 1974.

El encargo se lo hizo al propio presidente conservador y su primer ministro, pero en los largos debates los peores ataques vinieron de su propio campo político, con referencias que comparaban el aborto con el exterminio de judíos.

Este triunfo fue obtenido gracias al apoyo mayoritario de la oposición de izquierda. Simone Veil pronunció un famoso discurso en el que se disculpó frente a sus colegas parlamentarios mayoritarios por compartir “una convicción” femenina: “ninguna mujer está feliz de hacerse un aborto. Basta con escuchar a las mujeres. Siempre es un drama y siempre será un drama”.

Tras este triunfo, su camino en política apenas estaba comenzando. En 1979 fue cabeza de la lista UDF a las elecciones al Parlamento europeo y fue elegida por voto popular como la primera mujer presidenta de la Institución. En 1993 volvió a ser ministra de Salud y asuntos sociales del Gobierno de Edouard Balladur (1993-1995) y luego terminó su carrera como presidenta del Consejo Constitucional en 1998.

Ferviente europeísta, apoya el “sí” al tratado europeo en 2005. A partir del año 2000 y hasta 2007, presidió la Fundación por la memoria del exterminio judío, y posteriormente fue nombrada presidenta de honor. Una de sus últimas conquistas fue su ingreso en el 2008 a la Academia francesa.
 
Un homenaje lleno de simbolismos para Veil


La “panteonización” del 1 de julio estuvo llena de homenajes. Los féretros de Simone y Antonio Veil fueron trasladados este viernes 29 de junio del cementerio de Montparnasse hasta el memorial del a Shoah en pleno centro de París, donde estuvieron expuestos al público hasta el domingo cuando un cortejo fúnebre los trasladó hacia el Panteón.

La fila de vehículos atravesó el río Sena y el barrio latino, saludada por la multitud. Después los féretros fueron trasladados hasta una alfombra azul “color de la paz, la ONU y la Unión Europea”, según la presidencia francesa.

Hubo tres detenciones para escuchar distintos cantos, entre ellos el de los “deportados” y además 21 letreros de función pedagógica que retrataron las etapas importantes de su vida en tres ejes: los campos de concentración de Europa, y los justos de Francia, un grupo de hombres que arriesgaron sus vidas para ayudar a judíos a escapar de los campos de exterminio.

En total más de un millar de personas fueron invitadas, entre ellas los expresidentes, François Hollande y Nicolás Sarkozy, amigo personal de la homenajeada. El presidente Macron fue el único orador, con un discurso de unos 15 minutos, al que siguió un minuto de silencio muy simbólico pues fue grabado en el campo de concentración de Auschwitz y la Marsellesa, himno nacional francés, que fue interpretado por la soprano Bárbara Hendricks.

“A mi madre no le gustaría que su entrada al Panteón coincida con el entierro de la Unión Europea”, reconoció uno de sus hijos a la radio Europe 1, en referencia a los críticos momentos que pasa el bloque, sobre todo debido al tema migratorio, el resurgimiento de los nacionalismos y la salida del Reino Unido. “Si el Presidente quiere basar su discurso en la importancia de Europa, me parece formidable”, remarcó Pierre-François Veil.

Los féretros de la pareja quedarán expuestos hasta el lunes en el Panteón y luego en presencia de la familia serán bajados a la cripta para ubicarlos cerca de Jean Moulin, André Malraux y Jean Monnet, conocido como el padre de “Europa”. Del 1 al 8 de julio el Panteón estará abierto para visitas gratis del público.

El diario Liberation destaca que con este acto la República retoma la “panteonización de contemporáneos, olvidados en la quinta República, donde se juzgaba que había que esperar decenios para que la importancia del homenajeado fuera valorada”. “Una de las razones de que esta panteonización no haya generado debate es que Simone Veil es transgeneracional”, reconoció Sylvain Faure, uno de los consejeros más cercanos de Emmanuel Macron.

Con AFP, Fundación Simone Veil, L’express, L’OBS, L’Opinion y Libération

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