La efervescencia en torno a Froome y el Sky marca días previos al Tour

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La Roche-sur-Yon (Francia) (AFP)

Una sala de prensa improvisada para poder dar respuesta a las decenas de peticiones de acreditación, y un gimnasio repleto de periodistas de muchos países: la efervescencia en torno a Chris Froome y a su equipo Sky se puso de manifiesto este miércoles, a tres días del inicio de la ronda gala.

Como es habitual en él, todo fueron sonrisas, con la gorra en la cabeza, y la flema británica que le caracteriza. Chris Froome, cuatro veces ganador del Tour (2013, 2015, 2016, 2017), se presentó en Saint-Mars-la-Réorthe para ofrecer la conferencia de prensa previa de su equipo antes de la Grande Boucle.

El hotel del Sky, lugar inicialmente previsto para realizarla, no tenía la capacidad necesaria para recibir a todos los presentes.

Absuelto por la Unión Ciclista internacional en el proceso antidopaje en su contra por un control anormal de salbutamol en la Vuelta a España el pasado mes de septiembre, Froome fue autorizado por los organizadores del Tour a tomar la salida.

Bombardeado durante más de media hora con preguntas al respecto, Froome se mantuvo impasible, lanzando un llamamiento a los cerca de 12 millones de espectadores que presenciarán la carrera en directo en las carreteras de Francia.

"A las personas que no son aficionadas de Chris Froome ni de su equipo, yo les digo: Poneos un maillot de un equipo al que apoyéis y apoyad la carrera de forma positiva. No llevéis un espíritu negativo. Ese sería mi consejo", declaró el corredor de 33 años desde Vendée.

Pero los temores han surgido en torno a su seguridad en las carreteras del Tour, especialmente en montaña, donde ya sufrió incidentes en el pasado, especialmente en 2015.

- "El mayor reto de mi vida" -

La petición lanzada el miércoles por el presidente de la UCI, el francés David Lappartient, muestra hasta qué punto la situación preocupa a las instancias.

"Hago un llamamiento a todos los espectadores a proteger al conjunto de los deportistas y a respetar las decisiones de la justicia, y a posibilitar que Chris Froome pueda participar en un entorno seguro y tranquilo en el próximo Tour de Francia, como todos los demás deportistas", lanzó Lappartient.

La presentación de equipos el jueves en Vendée dará un primer indicador del estado de ánimo. Aunque un recibimiento hostil al vigente campeón no significará que esa sea la tónica a lo largo de la carrera.

"Amo a Francia, amo el Tour de Francia. Es la carrera más bonita del mundo", añadió Froome en un intento de aumentar su baja cota de popularidad.

Froome reconoció que este caso perjudicó su imagen.

Su mánager Dave Brailsford se mostró por su parte bastante sereno. "Confiamos en los franceses", afirmó en la lengua francesa.

Froome buscará su quinto Tour, que será a la vez su cuarta gran carrera por etapas ganada de forma consecutiva, tras el Tour y la Vuelta de 2017 y el Giro de 2018.

"Esta carrera será el mayor reto de mi vida. Nunca encadené Giro y Tour. Es una situación totalmente nueva para mí", explicó Froome.