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Siria: intensifican bombardeos contra Deraa tras el fracaso de las negociaciones

 El humo se eleva por encima de las áreas controladas por los rebeldes de la ciudad de Deraa, durante los ataques aéreos realizados por las fuerzas gubernamentales sirias, el 5 de julio de 2018.
El humo se eleva por encima de las áreas controladas por los rebeldes de la ciudad de Deraa, durante los ataques aéreos realizados por las fuerzas gubernamentales sirias, el 5 de julio de 2018. Mohamad Abazeed / AFP

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, aviones sirios y rusos lanzaron más de 600 ataques en la provincia del sudoeste sirio tras el colapso del diálogo con los rebeldes. La ONU advirtió que más de 320 mil civiles fueron desplazados.

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La provincia de Deraa, en el sudoeste de Siria, vuelve a estar bajo fuego luego de que la aviación siria y sus aliados rusos lanzaran más de 600 ataques aéreos desde el 4 de julio, luego de que fracasaran las negociaciones con las facciones rebeldes, que mantienen el control de una parte de la región.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), las ofensivas alcanzaron los poblados de Tafas, Tiba, Saida, Um al Miyazen, al Yaduda y la zona de Deraa al Balad, en la ciudad de Deraa, capital de la provincia homónima.

La ONG con sede en Reino Unido no informó sobre nuevas víctimas mortales por los proyectiles, aunque sí alertó sobre daños materiales en el pueblo de Tafas y en el distrito de Deraa al Mahata que, junto a Deraa al Balad, son los dos principales de la provincia y marcan la división entre la zona bajo dominio de las tropas de Bashar al Asad y la controlada por los opositores.

Al mismo tiempo, continúan los enfrentamientos entre las facciones rebeldes e islamistas y las tropas gubernamentales en Tafas, que aún sigue en manos de los detractores de Al Asad.

Tras cuatro días de ataques reducidos, los bombardeos en la provincia de Deraa retomaron su intensidad luego de que fracasara el diálogo entre las autoridades oficialistas y los representantes insurgentes.

Hasta el momento, las fuerzas gubernamentales y rusas han recuperado el control de más de 30 pueblos y esperan avanzar para retomar el mando total de la región del sudoeste del país, en el límite con Jordania, uno de los últimos bastiones rebeldes.

Según el representante del partido oficialista Baath, Hassan Al Rifaei, “en dos o tres días, la frontera jordana estará en manos del ejército sirio”, al igual que “los suburbios del este, del norte y Lajat”.

Desde el 19 de junio, el ejército leal al gobierno de Bashar al Asad y sus aliados rusos iniciaron una ofensiva de inédita intensidad sobre la región. Según cifras del OSDH, al menos 143 civiles murieron desde el inicio de los ataques, mientras que también perdieron la vida 131 soldados de las fuerzas oficialistas y 92 combatientes opositores.

La ONU advierte el incremento de los desplazamientos de civiles en Deraa

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, aseguró que más de 320 mil civiles se desplazaron del sudoeste de Siria y viven en condiciones difíciles e inseguras.

En ese sentido, destacó que cerca de 60 mil se encuentran en el cruce fronterizo con Jordania, país que, al igual que Israel, mantiene cerrada su frontera.

Por eso, Grandi pidió al gobierno jordano que abra la frontera y brinde refugio temporal a esas personas. “Las hostilidades en el área fronteriza ponen en peligro la vida y no dejan más remedio que buscar seguridad en la vecina Jordania. Dados los peligros inmediatos, estoy abogando por otorgar refugio temporal en Jordania a aquellos que lo necesitan”, remarcó.

Jordania afirma haber recibido más de 1,4 millones de refugiados sirios desde el inicio de la guerra, con 666 mil registrados oficialmente por las Naciones Unidas. Tras el inicio de la ofensiva sobre Deraa, Jordania cerró su frontera al afirmar que alcanzó su capacidad máxima para albergar desplazados.

Por su parte, el coordinador humanitario de la ONU en Jordania, Anders Pedersen, calificó el hecho como “el mayor desplazamiento de personas en el sur desde el inicio de la guerra” y alertó que “700 mil personas están en peligro”.

Por eso, pidió a las partes en conflicto que los “dejen entrar” y que “respeten a los civiles y las necesidades y vulnerabilidades de la gente en el terreno”.

Con Reuters y EFE

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