La Corte Suprema israelí bloquea por ahora la demolición de un pueblo beduino palestino

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Jerusalén (AFP)

La Corte Suprema israelí bloqueó de momento la demolición por las autoridades israelíes de un pueblo beduino palestino de Cisjordania ocupada, en donde las topadoras esperan la autorización para proceder.

En la medida cautelar emitida el jueves y publicada el viernes en la página web de la máxima corte israelí, el tribunal pide a las autoridades que suspendan la demolición de Jan al Ahmar, al menos hasta el 11 de julio para que permita al Estado israelí analizar un pedido de sus habitantes.

Según el abogado israelí de los lugareños, Shlomo Lecker, los habitantes pidieron el jueves un permiso para reconstruir el pueblo en su lugar actual.

Jan al Ahmar, de sólo 173 habitantes, está situado al este de Jerusalén, cerca de colonias israelíes y está constituido principalmente de viviendas y construcciones precarias, como generalmente sucede en los pueblos beduinos de la región.

La Corte Suprema había rechazado en mayo un pedido de los habitantes contra la demolición del pueblo. Las autoridades israelíes estiman que fue construido ilegalmente.

Los habitantes y organizaciones de defensa de los derechos humanos subrayan no obstante que la obtención por los palestinos de un permiso de construcción de parte de Israel es prácticamente imposible en ese sector de Cisjordania ocupada, en donde Israel controla la gestión de los asuntos civiles.

Las autoridades propusieron a los habitantes que se instalaran en otra zona.

El jueves diplomáticos europeos se desplazaron a Jan al Ahmar en apoyo de los habitantes. Pidieron visitar la escuela del pueblo, financiada por varios países europeos, pero la policía israelí les negó el acceso.

"Queríamos manifestar nuestra solidaridad con este pueblo amenazado de destrucción, por razones humanitarias (...) y porque es un desafío mayor del derecho internacional", había declarado el cónsul general de Francia en Jerusalén, Pierre Cochard, estimando que la demolición sería "una violación muy clara" de una de las Convenciones de Ginebra.