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Alarma en Colombia por ola de asesinatos de líderes sociales

Colombianos se reúnen en la Plaza Simón Bolívar para mostrar su indignación frente al crecienete número de líderes sociales asesinados, en Bogotá, Colombia el 07 de julio de 2018.
Colombianos se reúnen en la Plaza Simón Bolívar para mostrar su indignación frente al crecienete número de líderes sociales asesinados, en Bogotá, Colombia el 07 de julio de 2018. Lionel Poussery / France 24

Según la Defensoría del Pueblo de Colombia, entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de 2018, fueron asesinados 311 líderes sociales. La violencia contra defensores de derechos humanos se recrudeció después de la firma de los acuerdos de paz.

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La creciente ola de homicidios de líderes y defensores de derechos humanos en las regiones que más se vieron afectadas por el conflicto armado sigue preocupando. Después de la firma del acuerdo de paz, los sectores sociales han luchado por reestablecer el tejido social en sus territorios, por reclamar sus tierras y devolver el progreso que la guerra les negó por más de 50 años.

Estos hechos de violencia se presentan en los lugares más azotados por el narcotráfico, donde hacen presencia bandas criminales y otros actores ilegales, que impiden el desarrollo del posconflicto. Lo paradójico es que, aunque en el país se han reducido los homicidios, día a día se conocen nuevos casos de colombianos asesinados que ejercían un liderazgo importante en su comunidad.

Las víctimas más recientes fueron Margarita Estupiñán, asesinada en Tumaco, municipio del departamento de Nariño, que tiene uno de los mayores índices de violencia del país; Ana María Cortés, Gerente de la Campaña de Gustavo Petro en Cáceres (Antioquia); Felicinda Santamaría, en Quibdó (Chocó), y Luis Barrios Machado, en Palmar de Varela (Atlántico).

Hay desacuerdos en las cifras de líderes asesinados

No existe un consenso por parte de las autoridades y organizaciones sobre el número de personas muertas a la fecha, lo que hace difícil establecer y verificar cada uno de los casos.

Según el informe presentando el pasado mayo por La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y popular, La Marcha Patriótica e Indepaz, 123 líderes y defensores de DDHH han sido asesinados durante el 2018.

Sin embargo, la cuenta que lleva el Ministerio del Interior es menos robusta, ya que a hoy ha verificado la muerte de tan solo 33 líderes sociales.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo habla de 311 dirigentes muertos. La entidad señaló que Cauca es el departamento que más reporta defensores asesinados, con 78. Le sigue Antioquia con 43, Norte de Santander con 21, Nariño con 18, Valle del Cauca con 16, Chocó con 16, Risaralda con 14 y Arauca con 13.

La Organización de Naciones Unidas, no solo señaló que con "el recrudecimiento de la violencia" en estos departamentos se hace imposible construir una “paz estable y duradera” sino que instó al gobierno a “reforzar las medidas de prevención, protección e investigación para garantizar el derecho a la vida de los colombianos” en todo el país.

France 24

“Es imposible hablar de sistematicidad, pero sí hay unos patrones de asesinatos claros”

A medida que aumenta el número de líderes asesinados surge el debate sobre si existe una sistematicidad alrededor de la muerte de estos dirigentes.

Algunos incluso van más allá y comparan esta situación con el exterminio que sufrieron los integrantes del partido de izquierda Unión Patriótica en el país en los años 80, pero para que se pueda hablar de sistematicidad, hay aspectos legales que hay que tener en cuenta.

“Deben existir elementos significativos y demostrados mediante investigación criminal judicial y sentencias por un juez que demuestren que había un plan criminal nacional o un patrón general y la forma en que esto se sabe es a través de sentencias e investigaciones sobre los casos”, explicó a France 24 Carlos Guevara, director de la organización Somos Defensores.

Por eso “en estricto sentido legal es imposible hablar en este momento de sistematicidad, pero sí hay unos patrones de asesinatos claros”, precisó. Según él, solo hay 40 condenas de cerca de los 600 asesinatos que se presentaron en el periodo de Juan Manuel Santos y sobre esas sentencias es que “podemos determinar si hay sistematicidad o no”.

Explicó que desde hace 10 años vienen denunciando casos de asesinatos contra estos líderes y que, desde hace siete años, el accionar viene siendo el mismo. “Más del 80 % de los casos tienen los mismos patrones, los matan sicarios alrededor de sus casas, son asesinados muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche", agregó.

Las respuestas del Gobierno a los asesinatos no satisfacen

Hasta ahora el Estado ha condenado los ataques, pero no existe una respuesta efectiva por parte de las autoridades para proteger sus vidas. La Fiscalía reconoció que ha tenido dificultades para investigar amenazas contra los líderes.

Que el Gobierno esté fracasando en el intento de prevenir más asesinatos de estos activistas es un hecho lamentable, como también lo fue la declaración que dio el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas al canal colombiano Noticias Uno, al sostener que la “inmensa mayoría” de los asesinatos de líderes sociales en las regiones “son frutos de un tema de faldas”.

Frente a esto Guevara explicó que Juan Manuel Santos venía de la línea de la administración de Uribe de incredulidad frente a las muertes, pero que ahora “el Estado, cuenta con más herramientas jurídicas para la protección de líderes sociales en el país, pero estas normas no tienen una aplicabilidad real”.

En 2018 se creó el decreto 660 que es uno de los avances más grandes que conquistaron los defensores de derechos humanos porque es el marco general de protección de personas, comunidades y activistas sociales, pero las condiciones que enfrentan en sus territorios son tan hostiles que “los guardaespaldas, botones de pánico y la protección que da el gobierno son medidas individuales demasiado costosas y muy poco efectivas”.

El Gobierno “debe dar garantías políticas” para que la gente pueda “participar en sus territorios y no la maten”, esa es la clave de todo el asunto, aclaró Guevara y no se está cumpliendo.

Velatón por crímenes contra líderes sociales se toma las ciudades de Colombia y el exterior

Las muertes de los defensores de derechos humanos y activistas comunitarios despertaron una fuerte indignación entre los colombianos que recuerdan con dolor como se recrudece el conflicto en zonas donde ahora deberían implementarse proyectos de paz.

Cientos de personas se congregaron en las principales plazas del país y en las capitales del mundo para manifestar el repudio que produce estos asesinatos.

La manifestación simbólica fue coordinada por organizaciones sociales que buscan visibilizar estos hechos para que no queden en la impunidad.

También se lanzó en Twitter el #Nosestánmatando para invitar a las personas a unirse a la jornada que espera sentar un precedente en la lucha por los derechos de estos dirigentes.

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