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Con Brasil y Uruguay afuera, el Mundial se torna 'Eurocopa'

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Moscú (AFP)

Bélgica liquidó las esperanzas brasileñas de una sexta corona y Francia acabó con el sueño de Uruguay en Rusia-2018 para transformar el viernes el Mundial en Eurocopa, con los cuatro semifinalistas del Viejo Continente.

Pase lo que pase, un cuadro europeo levantará la Copa por cuarta ocasión consecutiva tras los cetros de Italia (2006), España (2010) y Alemania (2014). Sudamérica tendrá que esperar así al menos 20 años para recuperar el título que soltó el Brasil de Ronaldo, Rivaldo, Roberto Carlos y Cafú en 2002.

Esta será además la quinta vez que haya cuatro semifinalistas europeos tras las ediciones de 1934 (Italia, Checoslovaquia, Alemania y Austria), 1966 (Inglaterra, Alemania Federal, Portugal y la Unión Soviética), 1982 (Italia, Alemania Federal, Francia y Polonia) y 2006 (Italia, Alemania, Francia y Portugal).

Agendados ya para el próximo martes, Francia y Bélgica se verán las caras ahora en semifinales luego de haber dejado por el camino a unos uruguayos que echaron demasiado en falta a Edinson Cavani y a unos brasileños superados y sin capacidad de reacción, con un Neymar mermado lejos de su mejor versión.

La otra semifinal saldrá de los ganadores de los partidos de este sábado: Suecia-Inglaterra y Rusia-Croacia.

La Canarinha de Tite se presentaba en Rusia como la más firme candidata a hacerse con el título tras una eliminatoria brillante pero la velocidad de los 'Diablos Rojos' y el planteamiento táctico del técnico español Roberto Martínez pasó por encima del "jogo bonito", que solo apareció en la segunda mitad. Demasiado tarde.

Con este resultado, Bélgica regresa a la penúltima instancia por primera vez desde 1986, cuando superó en cuartos a España en la tanda de penales (1-1, 5-4). Entonces, la Argentina de la leyenda Diego Maradona acabó con sus esperanzas al superarla 2-0 antes de hacerse con el título unos días después.

- Celestes maniatados -

Uruguay había desfallecido horas antes por culpa de un cabezazo de Raphael Varane al borde del descanso (40) y, sobre todo, de un error garrafal del arquero Fernando Muslera, al que se le resbaló el balón en un tiro sin mayores pretensiones de Antoine Griezmann al minuto 61.

"Hablar de la supremacía del fútbol europeo (...) es desconocer la historia del fútbol. Bolivia no tiene el poderío de Alemania ni Uruguay el de Inglaterra. No me pregunten a mí preguntas que se responden solas", respondió molesto el 'Maestro' Tabárez.

- Inglaterra, a acercarse al sueño -

En el otro lado del cuadro, la favorita Inglaterra espera correr mejor suerte que otros candidatos como Brasil o España cuando se enfrente este sábado a Suecia en Samara.

Los británicos aspiran a llegar a semifinales por primera vez desde 1990 y sueñan con su segundo título mundial 52 años después de coronarse en su propio territorio.

"Queremos seguir haciendo historia. Sabemos que no estamos en una semifinal de la Copa del Mundo desde 1990. Somos muy ambiciosos y queremos conseguirlo pero sabemos que no hay nada en nuestras cabezas que no sea el partido de mañana", apuntó el DT inglés, Gareth Southgate.

Pero Suecia no se lo pondrá fácil. Los escandinavos se han acostumbrado a destrozar las apuestas, sobre todo ante Inglaterra, habiendo perdido solo uno de los ocho encuentros oficiales previos que los han enfrentado.

"Se ha dicho de nuestro equipo que es fácil de analizar pero difícil de batir, pienso que es una buena descripción", resumió el seleccionador sueco, Janne Andersson.

- La batalla del Mar Negro -

Sobre el papel, Croacia debería ser el rival de Inglaterra en la ronda previa a la final. Pero si algo ha quedado claro en Rusia-2018 es que las hipótesis no existen.

Es ahora o nunca para ambos en la batalla del Mar Negro. De un lado, la nación más extensa del mundo, con más de 142 millones de personas y una retomada pasión por el fútbol, que inundará el Estadio Olímpico de Sochi animada por la excitación de la fiesta en casa y el inesperado éxito de su selección.

Del otro, un pequeño país de poco más de cuatro millones de habitantes, pero con talento de sobra. Así lo prueba que 16 de sus futbolistas militen en las cinco mejores ligas europeas -como el brillante Luka Modric en el Real Madrid, Ivan Rakitic en el Barça o Mario Mandzukic en la Juventus-, y que lleguen avalados por viejas glorias como Davor Suker, héroe del tercer puesto logrado en 1998 y ahora presidente de la federación.

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