Saltar al contenido principal

Un esperado acercamiento entre los dirigentes de Etiopía y Eritrea

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, a la izquierda, y el primer ministro de Eritrea, Issaias Afeworki.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, a la izquierda, y el primer ministro de Eritrea, Issaias Afeworki. AFP

El presidente de Eritrea, Isaías Afewerki, recibió calurosamente al primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, el domingo en el aeropuerto de Asmara, la capital de Eritrea. Una cumbre histórica que podría poner fin a 20 años de conflicto militar.

Anuncios

Pasaron veinte años para que surgiera la paz entre Etiopía y Eritrea. Por primera vez, el presidente de Eritrea, Isaías Afewerki, sostuvo conversaciones el domingo 8 de julio con el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, en la capital de Eritrea, Asmara. El primer contacto en la pista del aeropuerto fue cálido, informaron los canales públicos de los dos países vecinos, otrora largos enemigos.

Los dos hombres, sonrientes, se abrazaron y se dirigieron hacia el palacio presidencial. Señal que esta cumbre puede poner fin a 20 años de confrontaciones militares.

Una reunión histórica desde que Eritrea se independizó de Etiopía en 1993, después de treinta años de lucha armada. De 1998 a 2000, estalló una guerra entre los dos países, causando 80.000 muertes, debido a desacuerdos en la frontera. Desde entonces, Asmara y Addis Abeba rompieron sus relaciones diplomáticas.

La frontera común sigue fuertemente militarizada y su ruta aún se disputa alrededor de la ciudad de Badme. En 2002, la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya otorgó Badme a Eritrea, pero Addis Abeba ignoró este juicio y la ciudad permaneció bajo la administración etíope.

Abiy Ahmed, quien asumió el cargo en abril, afirmó sorpresivamente en junio, que estaba listo para cumplir con este fallo internacional. El mes pasado, una gran delegación de Eritrea fue recibida en Etiopía por primera vez desde 1998.

Un calentamiento de estas relaciones significaría una brisa de esperanza para el cuerno de África, región particularmente golpeada por la pobreza. Eritrea se ubica en el puesto 179 del Índice de Desarrollo Humano, según el último informe de Naciones Unidas.

Empujados por la precariedad y la represión política, miles de eritreos emprenden cada año el peligroso viaje hacia Europa. Completan las filas de migrantes del continente que se suben a las embarcaciones para cruzar el mar Mediterráneo, o toman otras rutas, a la merced de los traficantes.

No obstante, el exilio hacia países europeos es simplemente la punta del iceberg del drama migratorio que vive esta nación. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados contabilizó en 2017 un flujo de 2000 a 3000 eritreos que llegaban mensualmente a Etiopía. En total, en este vecino país, habría unos 168.000 refugiados provenientes de Eritrea, es decir más del 4% de la población de este pequeño país.

Un tema subyacente al conflicto que debería también ser abordado por los dos mandatarios.

Con Reuters. Artículo adaptado del francés por Tristan Ustyanowski

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.