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Emmanuel Macron defendió y presentó sus prioridades delante del Congreso

Emmanuel Macron reúne a ambas cámaras del Parlamento en Versalles en lo que se ha convertido en un discurso anual sobre sus planes de reforma.
Emmanuel Macron reúne a ambas cámaras del Parlamento en Versalles en lo que se ha convertido en un discurso anual sobre sus planes de reforma. Eric Feferberg / AFP

En un ejercicio poco usual, Emmanuel Macron rindió una cuenta pública frente a los parlamentarios en Versalles y trazó las líneas de trabajo para sus próximos meses de gobierno.

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Es una práctica corriente en muchos países como Estados Unidos, el Reino Unido o varios de Latinoamérica, pero en Francia solo desde el 2008 los presidentes rinden cuenta pública de su tarea de Gobierno frente al Parlamento. Solo Nicolás Sarkozy y François Hollande lo hicieron antes que Emmanuel Macron, lo que explica que los parlamentarios de la France Insoumise de extrema izquierda y algunos miembros del partido de derecha Los Republicanos, no asistieran a la fastuosa puesta en escena en el Palacio de Versalles.

En su discurso de una hora y media de duración, el presidente Macron comenzó hablando de manera abstracta y casi metafórica de los "temores y cóleras" de los franceses como respondiendo a un sondeo publicado por el Journal de Dimanche este domingo 8 de julio en el que los ciudadanos le evalúan severamente; sobre todo en los temas de seguridad, empleo e inmigración.

“No me he olvidado de vuestros miedos ni cóleras que llevaron a nuestro país hasta aquí. No van a desaparecer en un día, pero tampoco lo hicieron en un año”, dijo el mandatario para agregar que “yo sé que no puedo hacerlo todo, ni tener éxito en todo” aunque “mi deber es dar el combate”.

Macron hizo luego un balance de este año y dos meses que lleva dirigiendo Francia, destacando que los parlamentarios “han trabajado duro” y “obrado con urgencia” sin perder de vista “la misión que les encomendó”, en referencia a varias de sus reformas que han sido aprobadas o que están en discusión como la del código laboral, la que modifica el acceso a la universidad, la que privatiza una parte de los ferrocarriles, o la que integró elementos del Estado de urgencia en la Constitución para combatir el terrorismo.

Macron: "no amo las castas ni las rentas"

Macron trató de desmarcarse de la imagen de “presidente de los ricos” que le achacan tanto desde la derecha como de la izquierda señalando que “no amo las castas ni las rentas ni los privilegios” pero defendiendo una “vía francesa” que a su juicio conjuga los progresos económicos y sociales. “Si queremos compartir un pastel, lo primero es que haya un pastel. Y son las empresas que unen accionistas, dirigentes y trabajadores los productores que hacen el pastel, nadie más”, insistió.

Macron trazó entonces las grandes líneas de su trabajo para el próximo año basado en la máxima “mejor proteger” a los más débiles pero reduciendo los gastos públicos, y prometió que en las próximas semanas el primer ministro Edouard Philippe anunciará varias medidas para conseguirlo pues “no puede haber una baja en los impuestos o en el desarrollo de inversiones sin una desaceleración delos gastos del Estado”.

Macron quiere terminar con el determinismo social

Un punto fuerte de su alocución fue la educación: el "primer pilar de la política social es una política de emancipación que libere del determinismo social” dijo Macron quien se jactó de haber hecho “mucho” por la educación y anunció la obligatoriedad de la escuela a partir de los tres años.

Macron dijo que la prioridad del próximo año será construir el Estado providencia del siglo XXI para que sea “emancipador, eficaz y responsable”. Estará basado en un “nuevo contrato social”, que discutirá el próximo 17 de julio junto a los sindicatos y empresarios en el Elíseo. Allí se analizarán las "reformas del seguro de desempleo, educación, pensiones y dependencia”. Además un plan contra la pobreza será anunciado en septiembre y puesto en práctica el próximo año con un acompañamiento especial “para los más frágiles”. En ese sentido pedirá a los empresarios “su compromiso en materia de capacitación y contratos” sobre todo en barrios en dificultad.

Respecto al laicismo, Macron destacó que “la República no tiene ninguna razón para estar en problemas con el Islam, ni con ninguna otra religión". "En el otoño, aclararemos esta situación dándole al Islam un marco y reglas para asegurar que se ejercerá en todas partes de una manera consistente con las leyes de la República. Haremos esto con los franceses de confesión musulmana y con sus representantes ", anunció.

Sobre el terrorismo proveniente de sectores radicales del Islam, el presidente explicó que "el trabajo debe continuar febril e implacable, pues es el trabajo de una generación" y prometió que "se tomarán nuevas decisiones".

Macron: 'la frontera real en Europa es la que separa a progresistas y nacionalistas'

Finalmente, sobre el sensible tema de la migración el mandatario aclaró que "Francia nunca aceptará deportaciones a través de Europa" de migrantes.

"Francia nunca aceptará las soluciones fáciles de algunos que hoy proponen hacer deportaciones en toda Europa para ir a meter no sé en qué campamento dentro o fuera de sus fronteras a los extranjeros”. También insistió en que "la frontera real" en Europa es la que separa a "progresistas" y "nacionalistas".

"La crisis por la que estamos pasando nos dice que la Europa de los sentados, la Europa de la somnolencia ha terminado", sentenció.

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