Saltar al contenido principal

Nicaragua: de manifestaciones callejeras a violenta crisis sociopolítica

Seguidores de Daniel Ortega encapuchados en Diriamba, Nicaragua.
Seguidores de Daniel Ortega encapuchados en Diriamba, Nicaragua. Oswaldo Rivas / Reuters

Las muertes en Nicaragua no paran. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU condenan los actos de violencia que ya han dejado cerca de 300 muertos en casi tres meses de protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Anuncios

Las manifestaciones que iniciaron el pasado 18 de abril por las reformas que se planeaban hacerle a la seguridad social se han convertido, casi tres meses después, en una crisis sociopolítica que ha dejado cientos de muertos y a un presidente que buena parte de su pueblo quiere sacar del poder.

Las manifestaciones en las calles de Managua y otras ciudades se transformaron en violentos enfrentamientos entre civiles y autoridades. Y en este conflicto ni la intervención de la Iglesia católica ha servido.

El pasado 9 de julio, la llamada "caravana por la paz", conformada por seguidores del presidente Daniel Ortega, entraron enmascarados y con armas a la basílica de San Sabastián, en Diriamba, a pocos kilómetros de la capital y en donde los religiosos estarían ayudando a manifestantes opositores del Gobierno. Los integrantes de dicha caravana atacaron tanto a religiosos como a manifestantes por igual.

Este enfrentamiento ocurrió después de que el fin de semana pasado Ortega descartara adelantar los comicios de 2021 a 2019 con el fin de encontrar una solución para detener la crisis.

Los ojos de la comunidad internacional se posan sobre la crisis nicaraguense

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU pidieron el desarme de los grupos progubernamentales.

La misma posición es la de la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), que condenó los actos de violencia del pasado fin de semana, que dejó 20 muertos.

Ya la CIDH, el pasado 21 de mayo, había llamado la atención tras haber encontrado "graves violaciones de los derechos humanos durante un mes de protestas. En dicho lapso se denota el uso excesivo de la fuerza por parte de los organismos de seguridad del Estado y terceros armados", dijo Antonia Urrejola, comisionada de ese organismo y relatora para Nicaragua.

Según la agencia EFE, la CIDH y ACNUDH recordaron al Gobierno del país centroamericano "sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos". Pero las responsabilidades del Estado nicaragüense parecen estar quedando sobre el papel pues la muerte de civiles y la violación de derechos humanos no paran.

Por otro lado, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) rechazó los ataques del Gobierno de Ortega contra los periodistas y medios de Nicaragua.

El presidente de la SIP, Gustavo Mohme, aseguró a EFE que la violencia "restringe la labor de la prensa y pone en riesgo la seguridad física de los periodistas". Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, dijo además que Ortega tiene un régimen que "irrespeta a sus ciudadanos e impone el terror".

Por ahora, la CIDH y ACNUDH pidieron al mandatario nicaraguense una lista de todas las personas fallecidas y heridas, así como abrir una investigacion para dar con los responsables de tantas muertes.

Con EFE y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.