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Comienza la cumbre de la OTAN bajo mucha incertidumbre

Los líderes de la OTAN gesticulan mientras observan el vuelo de un helicóptero al comienzo de la cumbre de la OTAN en Bruselas, Bélgica, el 11 de julio de 2018.
Los líderes de la OTAN gesticulan mientras observan el vuelo de un helicóptero al comienzo de la cumbre de la OTAN en Bruselas, Bélgica, el 11 de julio de 2018. Kevin Lamarque / Reuters

Más de 40 jefes de estado y de gobierno se reúnen hasta este jueves en Bruselas para una cumbre de la OTAN marcada por las tensiones. Mientras Donald Trump choca con los líderes europeos, Rusia sigue en el punto de mira.

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La primera cumbre bienal de la OTAN en su nueva sede de mil millones de dólares se espera con mucha tensión. Este miércoles 11 de julio se inició en Bruselas (Bélgica) la reunión de más de 40 jefes de estado y de gobierno, incluidos 29 socios no miembros, con la incertidumbre de saber cómo quedará luego el tablero internacional.

Mientras los miembros de la Alianza se han unido contra Rusia y la acusación de que intenta desestabilizar a Occidente mediante ciberataques y acciones encubiertas; el líder de facto de la organización, Estados Unidos, ha abierto una ofensiva contra los líderes europeos. Una ofensiva que se ha acentuado con la reunión prevista entre Vladímir Putin y Donald Trump en Helsinki, que Trump ha valorado como “más fácil” de lo que será esta cumbre.

Por eso, aunque la declaración final de la OTAN, sus proyectos y compromisos ya están listos –según varios responsables a los que entrevistó AFP bajo anonimato– “el único inconveniente viene por parte de los participantes”, subrayó uno de ellos.

Informe desde Bruselas: Comienza la Cumbre de la OTAN con rencillas entre los aliados

Las principales rencillas entre los aliados

En juego, por un lado, está el presupuesto que se destina al organismo. Este mismo miércoles, el presidente estadounidense defendía frente al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, que “pagamos demasiado”: “Es desproporcionado e injusto para los contribuyentes de Estados Unidos”.

Es una crítica que ha hecho de forma reiterada a los miembros de la OTAN por no haber gastado el 2% de sus productos nacionales brutos en defensa. Mientras algunos, como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, le han pedido “ser justos” con otros parámetros en los que se contribuye, como las misiones internacionales.

Sin embargo, Trump ha insistido en decir que “protegemos a Alemania, a Francia, protegemos a todos esos países, y algunos de ellos firmarán un contrato de gaseoducto con Rusia por miles de millones de dólares que irán a su caja”. Porque el dinero importa, pero sobre todo importan las relaciones entre los miembros.

El mismo anfitrión, Trump, horas antes de la cumbre, denunció que Alemania “está controlada” por Rusia por la energía que recibe desde ese país. En concreto, se refirió al proyecto de gaseoducto Nord Stream II que uniría a ambas naciones, lo que preocupa a Estados Unidos. “Se supone que os protegemos de Rusia y le dais millones de dólares, considero que es inapropiado”, añadió el mandatario estadounidense.

Unas rencillas que, en cierto modo, exasperan en Europa. Tanto que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, le invitó este martes a mejor “apreciar a sus aliados” porque “al fin y al cabo no tiene tantos”. En esa línea, le recordó también que Europa fue “la primera en reaccionar” a los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La esperanza de Stoltenberg: “discusiones francas”

Con dos palabras inició su discurso en esta cumbre el secretario general de la OTAN: confianza y diferencias. Jens Stoltenberg se mostró “confiado” en que los aliados lograrán un acuerdo sobre los puntos principales de su defensa colectiva, pese a las “diferencias”.

"A pesar de estos desacuerdos espero que estemos de acuerdo en lo fundamental: que somos más fuertes juntos que separados, que la OTAN tiene que ser fuerte para proteger a todos los aliados y que cumpliremos a la hora de reforzar nuestra defensa colectiva", afirmó el secretario general.

Stoltenberg reconoció que no le sorprendería “que hubiera discusiones fuertes, en especial sobre los gastos en defensa”. Como señalaba Trump, la Alianza se comprometió en 2014 a destinar el 2% de su PIB en defensa, pero una quincena de Estados miembros (Alemania, Canadá, Italia, Bélgica y España) están por debajo del 1,4% y no serán capaces de mantener su palabra en un futuro.

No obstante, el secretario espera que se desarrollen discusiones “abiertas y francas”, también con el presidente Donald Trump. Alguien que en efecto podría causar un grave impacto en la organización transatlántica.

La amenaza rusa está en la fundación de la OTAN desde 1949, cuando nació para disminuir entonces la amenaza soviética, en unión con Estados Unidos. Ahora la historia parece que ha cambado de rumbo, uniendo a Putin y a Trump, al menos en cuanto a un posible diálogo.

Todos los detalles de su próxima reunión son de interés para los aliados. “Es absolutamente esencial que el presidente Trump vea a Putin”, expresó Stoltenberg que añadió: “discutiremos con él (Trump) durante la cumbre sobre las relaciones entre la OTAN y Rusia. Es importante que la OTAN se mantenga unida”.

Una OTAN que, más allá de las disputas sobre el dinero que se destina a defensa, tendrá que lidiar con otros asuntos externos a la organización, como el clima o los aranceles comerciales impuestos por Estados Unidos a Europa. Temas que influirán en las conversaciones entre Trump y la canciller Angela Merkel, y también entre Trump y el presidente francés Emmanuel Macron. Todo se verá en el acuerdo final, si lo hay, de esta cumbre que culminará el jueves 12 de julio.

Con Reuters y EFE

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