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¿Se volvió un lujo ir a un hospital o pedir una ambulancia en Estados Unidos?

© iStock

Texto por Mamen Sala

Última modificación : 13/07/2018

“¡No llamen a una ambulancia. Son 3.000 dólares, no puedo pagarlos!”, fue el grito de una mujer con la pierna atrapada en el metro de Boston. Su petición le dio la vuelta al mundo.

Cuando en Estados Unidos un paciente llega a un hospital pidiendo ayuda, el equipo médico, por ley, tiene que atenderle. Así lo explica Guido Maquiavelo, especialista en optimización pre-operatoria con más de 10 años de experiencia en un hospital público del distrito Bronx, en Nueva York.

“Si un paciente llega al hospital, independiente de si tiene seguro médico o no, se le atiende y se hace lo que sea necesario. Posteriormente, cuando su estado de salud mejora, los servicios administrativos trabajan con el paciente”, contó el médico a France 24.

El problema llega cuando los servicios administrativos entregan la factura de la visita, que por lo general suele rondar cifras abultadas. No todo el mundo puede asumir los costos de estas facturas, por eso, en el año 1965, se fundaron los sistemas sanitarios Medicare y Medicaid, encaminados a ayudar a los mayores de 65 años y a los más desfavorecidos económicamente.

Sin embargo, si no se es parte de estos dos grupos y además no se trabaja para una gran compañía que ofrezca un seguro médico, como el caso, por ejemplo, de los trabajadores autónomos o empleados de empresas pequeñas, todo se complica.

"Horrible escena en la línea naranja. La pierna de una mujer se atascó en el espacio entre el tren y la plataforma (...) suplicó que nadie llamara una ambulancia. "Son $3000", dijo ella. "No me puedo permitir eso".

 
Al consultarle al doctor Maquiavelo cuánto podría haber costado la ambulancia de la mujer en Boston, cuyo caso se volvió viral en internet, dice que “con la estabilización y demás, alrededor de 1.500 a 5.000 dólares”.

Luego aparte habría que cobrar la atención en el hospital. Solamente por registrarse en la ER (Sala de Emergencias) y que el doctor vea al paciente ya va pesando una cuenta de 1.000 dólares. Si al usuario le aplican una intravenosa o medicinas para el dolor es algo que se debe sumar a la cuenta.

Pero que un paciente no tenga seguro médico es algo habitual por estos días. Un seguro privado suele rondar los 150 o 200 dólares mensuales por una mínima cobertura. Así que muchos ciudadanos estadounidenses optan por no contratar ningún seguro, confiando en que nunca necesiten un médico. Pero cuando lo requieren, las facturas se suelen disparar.

Sin embargo, contratar un seguro médico no siempre es garantía de evitar una elevada factura por los servicios médicos en Estados Unidos. Es el caso de una familia surcoreana que visitó San Francisco en 2016. Antes de viajar, contrataron un seguro médico privado que, en teoría, les cubría en caso de que algo ocurriera.

La primera noche que Jang Yeo y su marido durmieron en Estados Unidos, su hijo de 9 meses se cayó de la cama y se golpeó la nariz y la frente. Como el bebé no dejaba de llorar, sus padres decidieron llamar al teléfono de emergencias 911 que les envió enseguida una ambulancia.

Acabaron los tres en lo que se conoce como “centro de trauma”, para asegurarse de que el bebé estaba bien. En total estuvieron 3 horas y media en un hospital de San Francisco. Dos años después recibieron, en su casa de Corea del Sur, una factura de 18.836 dólares por la atención médica que su hijo recibió ese día. France 24 los contactó.

Esta fue la factura que Jang Yeo recibió dos años después de haber llevado a su hijo a un hospital
© Archivo particular

 
Cuando Jang Yeo y su marido recibieron la factura del hospital de no podían creerlo. “¡Entré en pánico total!”, contó Jang. “No pude aceptar el pago. Llamé al servicio de atención al paciente del hospital y les expliqué que eso no era justo pero nadie me escuchó. Solo me decían que yo había visitado el hospital y tenía que pagar por los servicios”.

Jang asegura que su bebé no recibió ningún tratamiento especial, solo un jarabe para calmar su llanto y una siesta. “Creo que esa factura de mi hijo es errónea. Mi bebé nunca recibió ningún tratamiento médico o inyección en el hospital. Los doctores le examinaron y 20 minutos después ya estábamos listos, ¡no le hicieron nada!”, contó.

Esta familia de Corea del Sur revela que no tiene dinero para hacer frente a una factura tan elevada y han contratado a un abogado que pueda sacar adelante el caso.

La estancia media en un hospital de Estados Unidos cuesta unos 10.700 dólares

“Es bueno que cualquier persona que vaya a viajar a Estados Unidos sepa que la sanidad aquí no funciona como en otros lugares. Hay que tener cuidado. Si vienes de otro país, no tienes ni idea de que esto funciona así”, contó el abogado de familia, Robert J. Berman. El experto agregó que este no es un caso aislado. “Tengo un cliente en la misma situación, al que le piden 34.000 por una atención médica”, dijo.

Según un estudio elaborado por el Healthcare Cost and Utilization Project (HCUP) la mayoría de las facturas que se emiten en un hospital las cubre Medicare, con un 46%; Medicaid un 17%; los seguros privados un 28% del total y un 5% los pacientes de su bolsillo.

La estancia media en un hospital de Estados Unidos cuesta unos 10.700 dólares. Una cifra que bordea un lujo que no todos pueden permitirse en el país.

Primera modificación : 13/07/2018

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