Sexto día de manifestaciones en Basora, gran ciudad del sur de Irak

Anuncios

Basora (Irak) (AFP)

Los iraquíes se manifestaron por sexto día en Basora, en el marco de una amplia movilización social que obligó al primer ministro Haider al Abadi a viajar a esta gran ciudad del sur de este país afectado por la corrupción y años de violencia.

Las protestas contra el desempleo y los vetustos servicios públicos, principalmente la electricidad, fueron exacerbadas por la muerte de un manifestante el domingo, en el primer día de esas manifestaciones.

Al Abadi llegó a Basora (500 km al sur de Bagdad) procedente de Bruselas, donde participó en una reunión sobre la lucha internacional contra el grupo Estado Islámico (EI), derrotado el año pasado en Irak tras tres años de cruentas batallas.

Desde el domingo, las manifestaciones se han sucedido diariamente. Los manifestantes cerraron carreteras con neumáticos incendiados y algunos intentaron tomar por asalto instalaciones gubernamentales o en refinerías de petróleo, en este región productora de crudo.

- "Ni justo, ni aceptable" -

Según un miembro del consejo provincial, Karim Shuak, los manifestantes son jóvenes que piden "soluciones al problema del desempleo" y critican la "inacción del gobierno federal".

Los recursos petroleros de Irak representan 89% de su presupuesto y el 99% de sus exportaciones, pero solamente suministran 1% de los empleos a los trabajadores locales. En efecto las compañías petroleras extranjeras emplean esencialmente a extranjeros.

El índice de desempleo es oficialmente del 10,8% en Irak, país donde los jóvenes de menos de 24 años representan 60% de la población.

La más alta autoridad chiita de Irak expresó el viernes su apoyo a los manifestantes aunque exhortó a evitar desórdenes. También pidió a las autoridades que hallen soluciones.

"No es ni justo ni aceptable que esta rica provincia sea una de las más miserables de Irak. Muchos de sus habitantes carecen de servicios públicos", declaró el jeque Abdel Mahdi al Kerbalai, representante del ayatolá Ali Sistani, durante una prédica en Kerbala (centro).

- Primeras medidas -

El jeque pidió además a los manifestantes que "eviten los métodos no pacíficos y no civilizados", y que no permitan que se cometan actos vandálicos, ya que éstos "deberán ser reparados con el dinero del pueblo".

La oficina de Al Abadi, que aún permanece en Basora, divulgó un comunicado indicando que nuevas medidas serán aplicadas para hacer frente al descontento.

Al Abadi empezó ordenando que los guardias de seguridad del ministerio de Petróleo en Basora tuvieran contratos de larga duración y una seguridad social.

En 2015, un movimiento de protesta, detrás del cual se hallaba principalmente el dirigente chita Moqtada Sadr, se produjo en Irak con manifestaciones semanales contra la corrupción y el mal estado de los servicios públicos, antes de perder fuerza.

Moqtada Sadr encabezó las elecciones legislativas del 12 de mayo, con su inaudita alianza con los comunistas.

Pero Irak sigue sin tener parlamento ya que los resultados de esta elección no fueron validados y todavía está en curso un recuento parcial en las circunscripciones que fueron cuestionadas.