Saltar al contenido principal

A un año de la muerte del premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo

Los partidarios del disidente y ganador del Premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, rinden homenaje frente a su estatua durante el primer aniversario de su muerte en Hong Kong, China, el 13 de julio de 2018.
Los partidarios del disidente y ganador del Premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, rinden homenaje frente a su estatua durante el primer aniversario de su muerte en Hong Kong, China, el 13 de julio de 2018. Bobby Yip / Reuters

A un año de la muerte del activista chino y premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, activistas proderechos humanos se reunieron en distintas partes del mundo para rendirle homenaje. En China, las autoridades prohibieron conmemorar su muerte.

Anuncios

El 13 de julio de 2017 murió Liu Xiaobo, reconocido intelectual chino quien cuestionó al Gobierno de su país durante gran parte de su vida. Su muerte, en trágicas condiciones, levantó un revuelo que aún hoy, un año después, no ha logrado apagarse.

En distintas ciudades del mundo cientos de manifestantes se reunieron el 13 de julio para recordar al disidente chino. Muchos encendieron velas y dejaron flores en su honor.

Liu Xiaobo fue una de las miles de personas que se concentraron en la plaza de Tiananmen para pedir reformas democráticas en 1989, esas protestas le costaron su primera condena dentro de una larga carrera de activismo social y político.

En 2010, ganó el Nobel de la Paz estando detenido

Xiaobo fue uno de los autores y difusores de la llamada “Carta 08”, inspirada en la "Carta 77" de la oposición de la antigua Checoslovaquia, en la que pedían al Estado reformas democráticas que incluyeran el pluripartidismo y libertad de expresión.

La “Carta 08” se convirtió en una petición en línea ampliamente difundida y firmada por más de 10.000 personas, en la que también se exigía la protección de los derechos humanos básicos. El texto fue la razón por la cual fue detenido en 2009 y condenado a 11 años de prisión por "subversión contra el poder del Estado”.

En 2010, Liu fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por "su gran y no violenta protesta por los derechos civiles en China". Se convirtió así en la tercera persona en ganar el Nobel estando en prisión o detenido.

Liu Xiaobo murió a los 61 años en un hospital de la ciudad de Shenyang, al norte del país, mientras cumplía su condena bajo la vigilancia cercana de agentes de seguridad, luego de que se le prohibiera salir de China para recibir tratamiento para un cáncer de hígado en etapa avanzada.

El 13 de julio siempre va a ser un día "complicado" en China, explicó a la agencia de noticias EFE un activista y amigo cercano a la familia, a quien las autoridades han obligado -como a otras voces críticas-, a abandonar Pekín durante estos días para evitar cualquier tipo de conmemoración al fallecido disidente.

"Su legado vive en China en todos los que continúan soñando por un futuro donde los derechos humanos, la democracia y la justicia social estén protegidos", indicó la investigadora de la organización Defensores Chinos de los Derechos Humanos, Frances Eve.

Durante la jornada se hicieron actos de denuncia por los activistas presos

En Berlín, el aniversario de la muerte de Liu coincide con la reciente llegada (el 10 de julio) de Liu Xia, escritora y viuda del activista, quien a pesar de no enfrentar ningún cargo estuvo bajo arresto domiciliario desde que su esposo ganó el Premio Nobel de la Paz, algo que enfureció a las autoridades chinas.

Tanto en Berlín como en Taipéi o la provincia china de Hong Kong, activistas de derechos humanos aprovecharon la fecha para exigir al Gobierno chino liberar a activistas y abogados proderechos humanos que han sido encarcelados.

"Liu Xia fue liberada en Berlín, pero su hermano todavía está en China, y otros, como Qin Yongmin, Wang Quanzhang, y muchos otros abogados y también activistas están detenidos o en prisión”, dijo el abogado Kwok Ka-ki.

A pesar de que la liberación de Liu Xia fue vista como una acción humanitaria, para Kwok no fue más que un movimiento estratégico para suavizar la tensión entre China y Europa, y buscar el acercamiento de socios europeos en un momento en el que el Gobierno se encuentra en medio de una guerra comercial con Estados Unidos.

En China, los allegados de Liu Xiaobo tendrán que recordarle desde la más estricta intimidad. Si lo hacen en público, pueden ser detenidos por las autoridades, ya que el Gobierno impidió organizar eventos a gran escala en su nombre.

Con EFE, Reuters y AFP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.