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Visita histórica del presidente eritreo a Etiopía

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Adís Abeba (AFP)

El presidente de Eritrea Issaias Afeworki comenzó este sábado una visita histórica a Etiopía para consolidar la paz entre estos dos vecinos del Cuerno de África que hace apenas unos días pusieron fin a 20 años de estado de guerra.

De 1998 a 2000, Etiopía y Eritrea libraron una guerra por un desacuerdo sobre su frontera común que se saldó con unos 80.000 muertos.

En 2002 el rechazo etíope a aplicar una decisión de una comisión apoyada por la ONU sobre el trazado de la frontera alimentó la aversión entre los dos países durante mucho tiempo.

Este sábado, el jefe del Estado eritreo fue recibido con honores, guardia militar, danzas tradicionales y alfombra roja por el primer ministro etíope Abiy Ahmed a su llegada a Adís Abeba para una visita oficial de tres días, constató la AFP.

"¡¡Bienvenido a casa, presidente Issaias!!", escribió un colaborador del primer ministro en Twitter, dirigiéndose al líder de un país que antaño formaba una misma nación con Etiopía.

A lo largo de la carretera que lleva al aeropuerto había etíopes dando palmas. Las calles estaban adornadas con banderas de los dos país, pancartas y fotos de los dirigentes.

Este viaje inédito se produce días después de una visita de Abiy a Eritrea para concretar una iniciativa de paz lanzada por el nuevo jefe de gobierno reformista de Adís Abeba, llegado al poder en abril.

En junio, Abiy anunció la voluntad de Etiopía de aplicar el acuerdo de paz firmado en 2000 en Argel con Eritrea, así como las conclusiones, dos años después, de la comisión internacional independiente sobre la demarcación de la frontera.

Esta visita tiene como objetivo, según Eritrea, "consolidar/reforzar la iniciativa de paz y de cooperación emprendida por los dos líderes".

- ¿Cambios en Eritrea? -

Durante los últimos días, los dos enemigos acabaron con dos décadas de estado de guerra con la firma de una "declaración conjunta de paz y de cooperación" y restablecieron la comunicación telefónica. Para el miércoles prevén retomar los enlaces aéreos.

Según la radiotelevisión Fana, el presidente Eritreo aprovechará su viaje para asistir a la reapertura de la embajada de su país en Adís Abeba y visitará un parque industrial.

Eritrea declaró su independencia en 1993 tras expulsar a las tropas etíopes de su territorio en 1991, al cabo de tres décadas de guerra.

La independencia de Eritrea privó a Etiopía de acceso al mar y la forzó a apoyarse casi exclusivamente en Yibuti para su comercio marítimo.

El acceso de Etiopía, segundo país más poblado de África, a los puertos eritreos debería estimular la economía de los dos Estados.

La libertad de movimiento en la frontera permitirá reunir a dos pueblos -ligados por la historia, la lengua y la etnia- y a familias separadas desde hace más de 20 años.

El sábado, Amnistía Internacional manifestó su deseo de que la paz sea un catalizador de cambios en Eritrea, donde hay miles de personas presas "simplemente por haber expresado su opinión".

"El final de las hostilidades con Etiopía es un momento de alegría para los eritreos, pero debe ser seguido de reformas tangibles que supongan una verdadera diferencia en la vida cotidiana de la gente y pongan fin a décadas de represión", declaró en un comunicado el director adjunto de la oenegé para la región, Seif Magango.

Añadió que Eritrea es el país africano que más periodistas encarcela y el último medio de comunicación independiente cerró hace 17 años.

Amnistía también pide el fin del servicio militar indefinido, que Asmara justificaba por el estado de guerra con Etiopía y que provocó la emigración de cientos de miles de jóvenes eritreos.

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