Saltar al contenido principal

Irak: al menos dos muertos y decenas de heridos en el octavio día de protestas

Un manifestante envuelto en una bandera iraquí hace frente a las fuerzas de seguridad durante una protesta cerca del principal edificio del gobierno provincial en Basora, el 15 de julio de 2018.
Un manifestante envuelto en una bandera iraquí hace frente a las fuerzas de seguridad durante una protesta cerca del principal edificio del gobierno provincial en Basora, el 15 de julio de 2018. Ahmed Jalil / EFE / EPA

En el octavo día de protestas, dos personas murieron y decenas resultaron heridas en Irak al demandar una mejora en los servicios básicos, un mayor empleo y la reducción de la corrupción.

Anuncios

Se amplifican las manifestaciones en diferentes ciudades iraquíes en donde los ciudadanos piden al gobierno acciones concretas a sus demandas como el mejoramiento en los servicios básicos de agua potable y electricidad, el aumento de la oferta de empleo y una reducción de los índices de corrupción estatal.

En la ciudad de Al Samaua, capital de la provincia de Al Mutana, cientos de manifestantes intentaron irrumpir en el Palacio de Justicia, una acción que fue impedida por las fuerzas de seguridad que dispararon y mataron a dos personas.

De igual forma, en Al Naseriya, capital de la provincia de Di Qar, al menos 44 personas resultaron heridas, 27 de ellas miembros de las fuerzas armadas, en enfrentamientos entre los ciudadanos y las fuerzas de seguridad locales que intentaban dispersar las protestas.

En la ciudad de Basora, uno de los bastiones de la producción petrolera de Irak, 48 personas resultaron heridas a manos de la policía cuando esta intentó dispersar a miles de civiles que se congregaron cerca de un edificio gubernamental próximo a un campo petrolero. 28 integrantes de las fuerzas de seguridad también resultaron heridos en los enfrentamientos, de acuerdo con información del Ministerio del Interior de Irak.

Las ciudades del sur de Irak protestan años de negligencia

Los residentes del sur de Irak, de mayoría chiíta, lamentan años de negligencia por parte del poder central.

Durante el régimen de Saddam Hussein, representante de la minoría suní, el poder se concentró dentro de la comunidad sunita de Irak y las provincias chiítas se vieron desfavorecidas. Con la caída de Hussein, los chiítas llegaron al poder pero las anheladas inversiones no se concretizaron.

El primer ministro Haider al-Abadi anunció fondos para mejorar el agua, la electricidad y los servicios de salud en Basora, pero no fue suficiente para detener las protestas.

Ante los disturbios, las autoridades impusieron el toque de queda en algunas ciudades y el acceso a internet fue reducido.

Con EFE y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.