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May afronta ajetreada semana en Bruselas y en Parlamento británico sobre Brexit

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Londres (AFP)

El gobierno conservador de Theresa May intentará esta semana relanzar las negociaciones sobre el Brexit en Bruselas, mientras intenta contener en el Parlamento británico las críticas de los euroescépticos ante su estrategia para salir de la Unión Europea (UE).

En el centro del descontento se encuentra el "plan de Chequers", una propuesta del ejecutivo británico para conservar una estrecha relación comercial con el continente tras el Brexit.

Considerado como una deformación del referéndum del 23 de junio de 2016 para los partidarios del Brexit duro, este plan, cuyos detalles fueron desvelados el jueves, provocó las dimisiones de los ministros de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, y del Brexit, David Davis, respectivamente.

El sucesor de David, Dominic Raab, tiene que reunirse esta semana con el negociador de la UE, Michel Barnier, para intentar reanudar las discusiones, bloqueadas por el problema de la frontera irlandesa, que el "plan de Chequers" tendría que, en teoría, resolver.

Londres tiene poco tiempo para defender su propuesta. Los negociadores tendrían que llegar a un acuerdo antes de octubre, para permitir que los Parlamentos europeos y británico lo ratifiquen antes de la entrada en vigor del Brexit, prevista el 29 de marzo de 2019.

A nivel nacional, el gobierno británico también afronta una semana complicada.

El Parlamento tiene que examinar dos proyectos de ley relacionados con el Brexit: el primero, este lunes, sobre la cuestión de las aduanas, y el segundo, el martes, sobre el comercio.

Ante las criticas levantadas por el "plan de Chequers", May defendió las ventajas de su propuesta.

"Comprendo estas preocupaciones", escribió la dirigente conservadora en el Mail on Sunday. "Pero es hora de ser pragmáticos", añadió. "Por eso creo que todos tenemos que unirnos detrás de nuestro plan", subrayó.

- "Creer en nosotros mismos" -

La primera ministra también se dirigió a los diputados, tanto a los que están a favor como en contra del Brexit, que podrían enmendar los dos proyectos de ley.

"Algunos prevén votar para las enmiendas que nos atarían a una unión aduanera permanente con la UE", afirmó. "Sería una traición última del voto para el Brexit", continuó.

Teniendo en cuenta la virulencia de algunos "Brexiters", los conservadores lo tendrán difícil ya que no disponen de la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes.

El recién renunciante ministro del Brexit, David Davis, estimó en el Financial Times que el "plan de Chequers" pondría "en peligro las oportunidades que ofrece el Brexit".

A raíz de las "reglas comunes" con la UE previstas por esta proposición, "seríamos incapaces de concluir acuerdos de libre comercio (con otros países). Como Donald Trump lo comentó pertinentemente, esto 'mataría' la perspectiva de un acuerdo estadounidense-británico", prosigue Davis.

El presidente estadounidense, que terminó el domingo una visita oficial en Reino Unido salpicada por numerosas manifestaciones hostiles, acabó matizando estas declaraciones y afirmó su voluntad de conseguir un "formidable" acuerdo bilateral con Londres.

El otro ministro que dimitió, Boris Johnson, pidió por su parte contemplar con más optimismo el futuro del Reino Unido fuera de la Unión Europea, según una tribuna que publicó en el Daily Telegraph, en la que se abstuvo de atacar a la jefa del gobierno.

"Ya es hora para nosotros -en este momento crítico de nuestro desarrollo constitucional- de creer en nosotros mismos, de creer en el pueblo británico y en lo que puede hacer, y en nuestra democracia", insistió el exministro, en sus primeras declaraciones desde que dejó el gobierno.

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