Saltar al contenido principal

Macron y Putin capitalizan la victoria y el éxito del Mundial Rusia 2018

Emmanuel Macron felicita a Kylian Mbappé enfrente de Vladímir Putin, el 15 de julio 2018.
Emmanuel Macron felicita a Kylian Mbappé enfrente de Vladímir Putin, el 15 de julio 2018. Franck Fife / AFP

Macron y Putin están satisfechos tras el Mundial de Rusia 2018. Mientras Macron podría apoyarse en la victoria de ‘Les Bleus’ para fortalecer la imagen de la Francia, Putin logró proponer una nueva versión de Rusia tras una exitosa competencia.

Anuncios

¿El Mundial va a dar un nuevo impulso a los presidentes de Francia y Rusia? La victoria de la selección francesa este domingo 15 de julio es sin duda un evento oportuno para Emmanuel Macron, que ha hecho del “regreso de Francia” una consigna importante sobre la escena internacional.

El presidente francés, que ya estaba presente durante las semifinales, ha asistido a la victoria de ‘Les Bleus’ (‘Los Azules’, en español) contra a Croacia (4-2). Entre los largos abrazos con Kylian Mbappé o el entrenador Didier Deschamps y el ‘dab’ hecho con Benjamin Mendy en los vestuarios de la selección, Macron ha gozado de cerca la victoria del equipo francés.

Las consecuencias a corto plazo podrían ser muy positivas para el jefe de Estado. En 1998 la popularidad de Jacques Chirac aumentó 7 puntos  (y 18 en dos meses). “Esta victoria va a fortalecer la imagen de Francia durante muchos años y de manera casi automática la imagen del que la dirige”, analiza Pascal Boniface, politólogo y director del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas en París. Desde los Juegos Olímpicos hasta los eventos mayores del fútbol, el deporte se ha convertido en una herramienta de poder, el famoso “soft power” (‘poder blando’, en español) que se obtiene con la imagen y no con la fuerza.

El éxito tricolor llega en un buen momento para el presidente francés, que está sufriendo actualmente turbulencias, principalmente en la esfera internacional. Según el politólogo, “la ausencia de resultados con Alemania (sobre la reforma de la Unión Europea) y con los Estados Unidos de Trump han hecho daño a su popularidad”.

Sus ambiciones europeas fueron contrariadas por el debilitamiento de su aliada, la canciller Angela Merkel, y por la marcha sin interrupción de los populistas al poder, como en Italia, país fundador de la Unión Europea. Las iniciativas francesas tienen obstáculos para concretarse también sobre las cuestiones del acuerdo nuclear de Irán, de Libia o de Siria.

El triunfo de ‘Les Bleus’ debería ser una buena noticia para la moral de los franceses, muy afectada por la crisis económica y la ola de atentados yihadistas que sucedieron en Francia en los últimos años. El aumento de la confianza de los franceses podría traducirse en un aumento del consumo, lo que beneficiaría al Gobierno.

“Queremos esperar que Francia, tan presta a dudar, a profundizar en sus divisiones, elige buscar aquí la energía para avanzar”, resume el diario La Montagne.

Sin embargo, ahora el presidente Macron tiene que transformar este evento políticamente, una apuesta igualmente audaz que la de ‘Les Bleus’. “Eso es positivo para la moral del país, pero lo más importante para 2022 (año de la próxima elección presidencial) es la tasa de desempleo, no la segunda estrella”, apunta Pascal Boniface.

Aunque la estrella de Francia va brillar más fuerte (va a acoger el Mundial de Rugby en 2023 y los Juegos Olímpicos en 2024) es Rusia quien aprovecha más de los potenciales beneficios diplomáticos.

Vladímir Putin, el otro ganador del Mundial de Rusia 2018

Si, según varios analistas, el crecimiento ruso no se debe en gran medida a la organización del Mundial 2018, Vladímir Putin salió victorioso en otro campo: ha recibido a decenas de jefes de Estado extranjeros durante el Mundial, rompiendo el relativo aislamiento diplomático en crecimiento desde hace 4 años y ha podido organizar numerosos encuentros bilaterales de importancia.

“El deporte a menudo es un pretexto. Los viajes de Macron a Rusia para la semifinal y sobre todo para la final, con una Francia victoriosa, permite dar ocasiones de diálogo con Putin”, explica Paul Dietschy, profesor de historia contemporánea a la Universidad de Franche-Comté e historiador del fútbol.

Además, Emmanuel Macron se fue al Kremlin para hablar de los temas de tensión del momento con su homólogo Vladímir Putin, antes de ir al Estadio Olímpico Luzhnikí para la final Francia vs. Croacia. “Como la diplomacia de ping-pong en 1971, que había permitido arreglar las relaciones entre China y Estados Unidos, podemos imaginar que eso puede facilitar un diálogo franco-ruso”, continúa Paul Dietschy.

Solamente unos pocos Estados han criticado el Mundial de Rusia 2018, como Reino Unido después del caso Skripal, o Islandia. Theresa May, la jefa del Gobierno británico, acusó a Moscú del envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija en suelo británico.

El único incidente notable ocurrió durante la final, donde 4 miembros del grupo punk ‘Pussy Riot’ intentaron invadir el campo de juego para protestar por las violaciones a los derechos humanos hechas por Rusia. Los activistas fueron arrestados y ahora podrían enfrentar breves penas de prisión.

En general, el Mundial se realizó con una atmósfera deportiva positiva, sin enfrentamientos de alborotadores o escándalos de dopaje y con una buena presentación del equipo ruso, que llegó hasta los cuartos de final. El Gobierno ruso mostró su satisfacción extendiendo a su régimen de viaje sin visa para los fanáticos de fútbol hasta el fin del año 2018. También aprovechó de la alegría general para anunciar algunas reformas impopulares como el aumento de cinco a ocho años la edad de jubilación y el aumento del IVA.

Con AFP y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.