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La OEA pidió elecciones anticipadas en Nicaragua a un día del aniversario de la Revolución Sandinista

Paramilitares son vistos en un camión en el barrio de Monimbo en Masaya, Nicaragua, el 18 de julio de 2018, luego de enfrentamientos con manifestantes antigubernamentales. El jefe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha calificado como "alarmante" la violencia en curso en Nicaragua, donde meses de enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del presidente Daniel Ortega han cobrado casi 300 vidas.
Paramilitares son vistos en un camión en el barrio de Monimbo en Masaya, Nicaragua, el 18 de julio de 2018, luego de enfrentamientos con manifestantes antigubernamentales. El jefe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha calificado como "alarmante" la violencia en curso en Nicaragua, donde meses de enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del presidente Daniel Ortega han cobrado casi 300 vidas. Marvin Recinos / AFP

Luego de tres meses de violentas protestas contra el presidente Ortega y a pocas horas del aniversario 39 de la Revolución Sandinista, la OEA aprobó una resolución para que el mandatario adelante las elecciones.

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Este 18 de julio una resolución de la Organización de los Estados Americanos (OEA) fue aprobada, con 21 votos a favor de los 34 Estados miembros activos de la organización, para que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, adelante las elecciones presidenciales.

En medio de una crisis sociopolítica que inició el pasado 18 de abril y sin que ningún intento de diálogo haya prosperado, el exguerrillero sandinista ha tomado la decisión de usar la fuerza del Estado para reprimir a los manifestantes; lo que se ha traducido en violentos choques y centenares de nicaragüenses muertos.

La resolución de la OEA se basa en la propuesta que en días anteriores la Iglesia católica le hizo a Ortega para adelantar a marzo de 2019 las elecciones presidenciales fijadas para 2021, como una solución para darle fin a la crisis. Pero el mandatario sigue atrincherado en su posición y rechaza cualquier tipo de sentencia.

La comunidad internacional, los organismos de defensa de derechos humanos y la Iglesia han intervenido para encontrar una solucion a través del diálogo, y que dé fin al conflicto nicaragüense que se ha llevado hasta ahora más de 350 vidas.

Poco después de aprobada la resolución en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente, otra propuesta fue votada en la sede de la OEA en Washington. Dicha propuesta, que fue finalmente rechazada por los Estados miembros, fue presentada por Nicaragua y exigía a la comunidad internacional respeto a su "autodeterminación" y se culpaba a grupos internacionales "terroristas" de incitar a la violencia.

Nicaragua no quiere la injerencia de la OEA ni de Estados Unidos en la crisis

Durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, el canciller nicaragüense, Denis Moncada Colindres, culpó de la violencia a "grupos terroristas internos y externos".

Moncada Colindres expresó la voluntad de su país de presentar su propia resolución, en la que se insta "a la comunidad internacional, específicamente a los países de América Latina y el Caribe a respetar la autodeterminación del Estado de Nicaragua, para restablecer la paz y la seguridad, sin injerencias de ningún tipo".

Simultáneamente a la reunión de la OEA, un grupo de senadores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, presentó un proyecto de ley con el propósito de poner fin a la ola de violencia.

El documento pide la aplicación de sanciones por parte de Washington contra aquellos miembros del Gobierno del presidente Daniel Ortega "responsables de la muerte de personas que participaron en las protestas".

Asimismo, el proyecto llama a la convocatoria de nuevas elecciones en el país centroamericano y pide que los servicios de inteligencia investiguen la participación de funcionarios nicaragüenses en casos de corrupción y de abusos de derechos humanos.

Manifestaciones han dejado centenares de muertos y desaparecidos

Este 18 de julio las protestas en Nicaragua contra el presidente Daniel Ortega cumplen tres meses. Desde su inicio, el pasado 18 de abril, los enfrentamientos entre la población civil y las “fuerzas combinadas” del presidente se han cobrado más de 350 vidas y más de 260 personas permanecen desaparecidas.

Ante la inminente fecha del 19 de julio, que conmemora la entrada de las fuerzas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a Managua y que significó la derrota definitiva del dictador Anastasio Somoza en 1979, el pasado 17 de julio el presidente Daniel Ortega ordenó retomar el control de Masaya, histórico bastión sandinista.

Un día después de la violenta toma de la ciudad, las "fuerzas combinadas" del presidente buscan a los manifestantes que huyeron y algunos de los que se quedaron denunciaron que las fuerzas del presidente realizan una búsqueda casa por casa pero sin orden judicial.

Integrantes del opositor Movimiento 19 de Abril Masaya denunciaron que cientos de jóvenes desaparecieron durante el ataque gubernamental y que desconocen si están presos o muertos.

Informe desde Managua: Nicaragua no quiere la injerencia de la OEA ni de Estados Unidos en la crisis

De guerrillero revolucionario a capitalista amante del poder

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), aseguró que las acciones del 17 de julio en la histórica ciudad de Masaya dejaron al menos tres muertos.

La última ofensiva de Ortega significó un giro en la historia, ya que el mandatario, quien luchó en la Revolución Sandinista contra la opresión del régimen de Somoza, cargó el martes contra una población civil que pide su renuncia tras 11 años en el poder.

"En la década de 1980, Ortega era parte de un proyecto de cambio revolucionario, ahora es un amante capitalista del poder, que se dedica a fortalecer sus privilegios y su fortuna", dijo la exguerrillera sandinista, Mónica Baltodano, a la agencia de noticias AFP.

Con EFE y AFP

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