Polémica por el plan del partido laborista británico contra el antisemitismo

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Londres (AFP)

El partido laborista británico, acusado de antisemitismo desde la llegada de Jeremy Corbyn a su cabeza, adoptó un polémico nuevo código de conducta sobre la cuestión, criticado tanto por diputados como por grupos judíos.

El documento, adoptado por el comité nacional ejecutivo del partido, en la oposición, establece que "el antisemitismo es una forma de racismo" y es "inaceptable en el partido y en la sociedad en general".

Sin embargo no retoma la definición del antisemitismo definida por la Alianza Internacional de la Memoria del Holocausto, que incluye también cuatro comportamientos considerados antisemitas como "acusar a los judíos de ser más fieles a Israel que a su propio país".

En este contexto el diputado laborista John Woodcock anunció este miércoles su salida del partido. En un carta ataca a Jeremy Corbyn, al que acusa de "tolerar el antisemitismo" en un partido donde según él "la izquierda radical ha tomado el control a casi todos los niveles".

Según el Huffington Post, la diputada laborista judía Margaret Hodge calificó el martes a Corbyn de "antisemita de mierda". Otro diputado, Ian Austin, dijo tener "vergüenza de ser miembro del partido laborista".

Desde la llegada de Corbyn a la cabeza del partido laborista en septiembre de 2015, varios miembros del partido fueron suspendidos, expulsados o obligados a dimitir por haber hecho comentarios antisemitas.