Rendez-vous

Repetición


LOS ÚLTIMOS PROGRAMAS

EN FOCO

En Irak recuperan a los niños exprisioneros del grupo Estado Islámico

Saber más

ECONOMIA

Chile, la economía más competitiva de Latinoamérica

Saber más

MODA

Una nueva visión de África plasmada en la semana de la moda de Dakar

Saber más

ÁFRICA 7 DÍAS

Costa de Marfil celebró sus elecciones regionales en medio de la tensión

Saber más

EN FOCO

China espera un 'baby boom' tras la política del segundo hijo

Saber más

Fumio Iwai, el embajador de Japón que conquistó Irak

© Facebook Page of the Embassy of Japan to Iraq/AFP | Foto publicada el 21 de marzo de 2018 en la página de Facebook oficial de la embajada de Japón en Irak, en la que aparece el embajador japonés en ese país, Fumio Iwai

BAGDAD (AFP) - 

Aunque quizá muchos tengan problemas para pronunciar su nombre, Fumio Iwai, no son pocos los que aseguran que nunca lo olvidarán. En Irak, el embajador de Japón deja este mes un país en el que ha sabido integrarse y ganarse el corazón de la gente.

El diplomático supo labrarse su fama entre los iraquíes hablando regularmente con ellos en unos videos breves en árabe clásico, cuando no en dialecto iraquí, dejando a todos atónitos.

Algo sorprendente en un país en el que la mayor parte de los diplomáticos solo se reúnen entre ellos y, la mayoría de las veces, atrincherados en la zona verde, bajo una alta seguridad y a la que muy pocos iraquíes tienen acceso.

Fumio Iwai inició su viaje por el mundo árabe y por su lengua hace treinta años, siguiendo las órdenes de su jerarquía, siempre con una sonrisa en el rostro.

"El ministerio de Relaciones Exteriores japonés me dijo que aprendiera árabe", recuerda este nativo de Tokio, de 57 años.

El joven diplomático que era entonces se instaló en Egipto, donde vivió dos años con una familia para sumergirse de lleno en su lengua, "una de las más difíciles del mundo a causa de sus numerosas palabras y expresiones".

- 'Bagdadí puro jugo' -

Por ello, el hombre asegura modestamente estar aún "al principio del camino" de la lengua árabe, gracias a la cual ya ha conseguido seducir a todo un pueblo.

Tan solo mencionando su nombre en medio de un grupo de iraquíes, puede uno comprobarlo. La respuesta es invariablemente la misma en el país en el que los teléfonos inteligentes y las redes sociales están omnipresentes y en el que, en muchas ocasiones, son la única fuente de información: "¿han visto su último video?".

En Irak, donde la tecnología no supone una merma para el respeto de las tradiciones, Fumio Iwai sabe adaptarse a su público. Todas sus intervenciones las empieza con un "Salam Aleikum" o con fórmulas rituales musulmanas.

En la feria internacional de Bagdad, con motivo del Día de Japón, protagonizó un video luciendo la vestimenta tradicional bagdadí, con una kufiya sobre los hombros. En este video, compartido en las redes sociales y visto casi 120.000 veces, lanza en dialecto iraquí: "Miren qué guapo estoy. ¡Hoy soy un bagdadí 100% puro jugo!".

Desde su residencia en la zona verde, donde recibe a la AFP -en kimono en esta ocasión-, el diplomático, que lleva tres años en Bagdad, asegura conocer "a varios embajadores que hablan árabe, pero pocos son los que lo emplean para dirigirse a la gente".

Pero no solo con el lenguaje consiguió Fumio encantar a los iraquíes, quienes incluso le encontraron un apodo iraquí, "Abu Koji", el padre de Koji en árabe, en un país en el que, según la tradición, los hombres deben ser llamados en función del nombre de su hijo.

Fumio Iwai no tiene ningún hijo que se llame Koji, pero el nombre debía de sonar bastante japonés para que los iraquíes se lo colocaran, aseguran muchos de sus admiradores en las calles de la capital.

Haydar Al Bana, de 35 años, es uno de ellos. Su video favorito es el que grabó "durante las clasificaciones para el Mundial de fútbol", visionado más de 737.000 veces, explica a la AFP. "Cuando Irak se enfrentó a Japón, hizo un video en el que llevaba la camiseta de Irak", cuenta.

- Sushis iraquíes -

"Dijo que estaría contento de que Japón gane, pero que al mismo tiempo, una derrota de Irak lo entristecería: parecía un iraquí, es como si llevara 50 años viviendo aquí", comenta este funcionario bagdadí.

El propio Fumio Iwai asegura que echará de menos algunas cosas cuando se haya ido, dentro de unos días, como las dolmas, unas pequeñas verduras rellenas que algunos llaman "sushis iraquíes".

Aún así, hay algunas cosas de su segundo país que a Fumio Iwai no han acabado de gustarle. "¡Lo más duro de Irak es el calor!".

Según él, quizá el bochorno iraquí -que en verano supera los 50 ºC- quizá se deba también a "las paredes de hormigón, la contaminación y la falta de espacios verdes" en un país en guerra, casi ininterrumpidamente, desde 1980.

En Facebook, los hay que aseguran que sus consejos podrían ser valiosos en un futuro. E incluso existen grupos que reclaman que Fumio Iwai obtenga la nacionalidad iraquí para convertirse en ministro de la Reconstrucción.

Pero el diplomático ya respondió en la prensa, en tono de broma. Japón no autoriza la doble nacionalidad, indicó, y si abandonara su nacionalidad de origen... ¡sus padres estarían demasiado tristes!

© 2018 AFP