Saltar al contenido principal

¿Espía rusa o simple estudiante? Mi cena con Maria Butina

Maria Butina, fotografiada aquí en 2013, ha sido arrestada por conspirar para influir en la política estadounidense.
Maria Butina, fotografiada aquí en 2013, ha sido arrestada por conspirar para influir en la política estadounidense. Stringer / AFP

Tras el arresto de Maria Butina en EE.UU. por conspiración, Philip Crowther, corresponsal de France 24 en Washington, hace un recuento de su cena con “la espía rusa” y se enfoca sobre sus “predicciones” en cuanto a la elección de Trump.

Anuncios

“Como periodista que cubre la política norteamericana, por nada del mundo hubiera rechazado una cena con Maria Butina. Su perfil, decían, estaba entre los más prometedores: una joven rusa, a favor de las armas y de Trump que vivía en Washington, con contactos importantes dentro de la NRA (la poderosa organización norteamericana que milita por el derecho al porte de armas).

Nos reunimos el 27 de octubre de 2016, es decir exactamente unas dos semanas antes de la elección de Donald Trump. La nueva admiración de los republicanos por el hombre fuerte de Rusia, Vladímir Putin, despertaba por ese entonces mi interés. ¿Sería posible que tal vez Maria Butina fuera capaz de explicar este fenómeno?”

Maria Butina fue acusada el lunes 16 de julio por haber actuado como una “agente no declarada de un gobierno extranjero”. Y también se le acusó de “complot” por infiltrar organizaciones políticas “en vista de promover los intereses de la Federación de Rusia”.

“El sexto sentido de los rusos” en cuanto a “las grandes cosas por venir”

El día de nuestra entrevista, en octubre de 2016, ella estaba increíblemente convencida, por encima de todas las cosas, de la victoria de Donald Trump. Al día siguiente de nuestra cena, el 28 de octubre, me envió este mensaje: “Algunas personas dicen que los rusos tienen un sexto sentido y que pueden predecir a veces las grandes cosas por venir –es lo que creo después de nuestro encuentro. Me parece que juntos hablaremos sobre cosas importantes e interesantes”.

No sé a qué se refería en cuanto a nosotros, porque no nos volvimos a ver jamás. Pero creo saber lo que quería decir con “las grandes cosas por venir”.

En realidad, su optimismo en cuanto a la victoria de Trump y la mejora de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se manifestó mucho más pronto. Según documentos presentados por el tribunal, Maria Butina había enviado, en marzo de 2015, un correo electrónico a un responsable político norteamericano, en el cual ella afirmaba su convicción de que el Partido Republicano probablemente obtendría la Casa Blanca en 2016.

Este intercambio fue revelado el 16 de julio de 2018 por el ministerio norteamericano de Justicia. Maria Butina fue acusada de haber actuado “como agente de un gobierno extranjero (para) infiltrar organizaciones [políticas] en vista de promover los intereses de la Federación de Rusia”, detalla el acta de acusación que hace referencia a una “organización que milita por el derecho al porte de armas”.

Dos años antes, en julio de 2016, el FBI habría iniciado una investigación de contra-espionaje sobre una posible conspiración entre la campaña de Trump y el Gobierno ruso. Ese mismo mes, durante una conferencia de prensa, Trump declaró lo siguiente, a propósito de unos correos electrónicos de su contrincante demócrata en la carrera hacia la Casa Blanca, Hilary Clinton: “Ustedes, en Rusia, si ustedes (nos) están escuchando, espero que sean capaces de encontrar los 33.000 correos que faltan. Creo que serían calurosamente recompensados por la prensa”.

Una de las fotos de perfil en Facebook de Maria Butina.
Una de las fotos de perfil en Facebook de Maria Butina. Facebook

 
Para Maria Butina, Trump iba a ganar

No estábamos a solas durante esta cena. John Grizzi, un colega que también es corresponsal en la Casa Blanca, estaba presente. Trabaja para el grupo de medios ultra-conservadores Newsmax cuya influencia se disparó con la elección de Donald Trump. El director general del grupo Newsmax Media, Christopher Ruddy, es incluso uno de los amigos más cercanos del presidente norteamericano.

Durante esta cena con Butina discutimos sobre la elección presidencial, sobre su trabajo en el equivalente ruso de la NRA y sobre sus estudios. También conversamos sobre las posibilidades que tenía Trump de ganar. Como casi todos los periodistas y los expertos, John Grizzi y yo estábamos equivocados. Y ella tenía razón: Trump iba a ganar.

Durante la cena, John Grizzi y yo tratamos de que Maria Butina hablara “de manera oficial”, pero fue en vano. Ella estaba enfocada en sus estudios, nos dijo. De hecho, estaba recién graduada de la Universidad Americana de Wahsington. Nos dijo que dictaba cursos de historia rusa.

Trump y la delegación rusa en el Desayuno de Oración Nacional

El arresto de Maria Butina fue anunciado mientras que Donald Trump se encontraba en el avión que lo llevaba de regreso a Washington, luego de una primera cumbre bilateral en Helsinki con Putin, tras la cual el presidente norteamericano fue acusado de no haber condenado a Rusia por su intervención en la elección que lo llevó al poder.

El ministerio norteamericano de Justicia declaró que Butina había infringido la ley al no revelarle a las autoridades norteamericanas que trabajaba como agente del Gobierno ruso. Se sospecha que Maria Butina tenía vínculos estrechos con un “responsable ruso” que no fue identificado en los documentos del tribunal, pero que, según los medios norteamericanos, sería el político ruso Alexandre Torchine.

Sus publicaciones en Facebook revelan que tanto ella como Torchine estaban presentes el 2 de febrero de 2017 en el Desayuno de Oración Nacional, un evento organizado cada año en Washington por una organización cristiana. Era el primer evento de este tipo al cual Trump asistía en calidad de Presidente de los Estados Unidos. En una publicación del 4 de febrero de 2017 titulada “Las tres razones por las cuales los rusos fueron a rezar junto a Donald Trump”, Maria Butina confirma que la delegación rusa presente en la Desayuno de Oración Nacional estaba “bajo la dirección del vice-presidente del Banco central de la Federación Rusa, Alexandre Torchine”.

Cercano a Vladimir Putin, Alexandre Torchine, antiguo senador y segundo al mando del Banco central de Rusia, es uno de los oficiales rusos afectado por las sanciones norteamericanas.

Según la acusación, Maria Butina y Alexandre Torchine trataron de desarrollar relaciones con responsables políticos norteamericanos para crear “canales oficiales” de comunicación que podrían “ser utilizados por la Federación de Rusia para penetrar en el aparato decisorio nacional”.

 
Butina: “¡Felicitaciones a todos!”

El 8 de noviembre de 2016, la noche de las elecciones, Maria Butina estaba entre las pocas personas a las que no les sorprendió la victoria de Donald Trump. En una nueva publicación de Facebook escribió: “Pues bueno, ya está. Norteamérica tendrá un Donald Trump republicano para el próximo mandato presidencial. Un partidario de los derechos al porte de armas de fuego y del restablecimiento de las relaciones con Rusia. ¡Felicitaciones a todos!”.

De hecho, desde la investidura de Donald Trump, su apoyo a la NRA no ha hecho más que aumentar, al igual que su intención de tener mejores relaciones con Rusia, a pesar de los informes de la investigación norteamericana según los cuales Rusia interfirió en la elección presidencial y trató de ayudarle a Trump para que fuera elegido.

Apenas dos semanas después de la investidura de Trump, Maria Butina tuvo una primera razón para alegrarse. “Los Estados Unidos levantaron las sanciones contra el FSB (los servicios secretos rusos), ¡se rompió el hielo, señores jueces!”, escribió incluso en Facebook el 2 de febrero de 2017. El Tesoro norteamericano acababa de reducir sus sanciones contra el FSB.

María Boutina enfrenta una pena de cinco años de cárcel

Tras las cumbre con Vladímir Putin en Helsinki, Donald Trump parece haber exonerado a su homólogo de las acusaciones que hizo la justicia norteamericana sobre la intervención de Moscú en las presidenciales de 2016.

Frente a la indignación, incluso dentro de su propio bando, Trump ha vuelto sobre sus declaraciones y se ha visto obligado a afirmar explícitamente que aceptaba las conclusiones de los servicios de investigación norteamericanos, según los cuales Rusia habría interferido en la elección de 2016.

María Boutina enfrenta una pena de cinco años de cárcel. Un juez ordenó el miércoles 18 de julio que permaneciera detenida”.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.