Omar Fraile, despertando del sueño de ganar en el Tour

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Millau (Francia) (AFP)

Omar Fraile era un hombre feliz este domingo. Paseaba una amplia sonrisa en la salida de la decimoquinta etapa del Tour de Francia, en Millau, tras haber ganado la víspera en Mende.

El ciclista de 28 años del barrio de Cabieces, en el pueblo vizcaíno de Santurce, soñaba con ganar un día una etapa en el Tour y lo consiguió el sábado.

"Es increíble. Todavía no me lo creo. Estoy en una nube. Necesitaré un par de días para asimilar lo conseguido. La verdad es que ha sido una pasada", afirma a la AFP este santurzano con sangre castellana, cuyos abuelos emigraron un día desde Valladolid al País Vasco.

"Es algo insoñable. No me imaginaba que un día como hoy apareciese ocupando la portada en diarios deportivos. Increíble", insistía.

Además, su triunfo fue celebrado con alegría en Santurce, su pueblo, inmerso en plenas fiestas patronales.

"En el pueblo supongo que estarán de celebración por este triunfo. Encima son ahora las fiestas de la Virgen del Carmen, así que imagino lo que se ha podido montar", indica feliz.

Tras ganar el sábado en la decimocuarta etapa entre Saint Paul Trois Chateaux y Mende, un año después de haberse impuesto en una etapa en el Giro de Italia, ya solo le falta un triunfo parcial en la Vuelta a España para haberse impuesto en las tres grandes carreras de tres semanas del ciclismo.

"Ojalá pueda ganar una etapa en la Vuelta. Sería el no va más. Pero la más difícil es la del Tour y ésta la tenemos", explica con satisfacción.

- La Vuelta a España -

En caso de lograr esa etapa en la Vuelta, que completaría una trilogía de éxitos en las carreras por etapas más importantes del mundo, se convertiría en el decimoquinto ciclista español en lograr una victoria parcial en las tres grandes vueltas.

Teniendo en cuenta los triunfos obtenidos en el ciclismo, Fraile no lamenta haber cambiado un día el remo por la bicicleta.

Hasta los 16 años estuvo compatibilizando ambos deportes, ya que también soñaba con llegar a competir con la Sotera, la embarcación del Club Itxasoko Ama de Santurce, en las regatas de traineras, un deporte muy popular en el País Vasco.

"El remo no me llenaba al cien por cien. En realidad me gustaba, pero me gustaba más la bici y realmente el cambio fue algo natural", señala Fraile, quien reconoce que pasaba mucho frío en los entrenos y competiciones de remo.

El ciclismo es también muy popular en el País Vasco y Fraile espera que su victoria dé un empujón a este deporte, que sigue dando campeones en su región.

"Hay mucha cantera pero no tenemos equipos y debido a eso no salen corredores, pero poco a poco a ver si conseguimos que salgan", concluye.

De momento ha conseguido un triunfo importante que hará que más niños se interesen por el deporte de la bicicleta en el País Vasco.

En busca de potenciar esa cantera, el corredor vizcaíno abrió en marzo una escuela de ciclismo en Muskiz, un pueblo vecino a Santurce.

Tras su victoria en el Tour, probablemente habrá nuevos chicos que se inscribirán en su escuela.

Y Fraile quiere colocar en esa escuela una foto como ganador de una etapa en la Vuelta a España, que acompañará a las instantáneas de sus triunfos de Giro y Tour.