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Abogados de ecuatoriano arrestado al repartir pizza "esperanzados" de que sea liberado

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Nueva York (AFP)

Los abogados defensores del ecuatoriano arrestado hace 54 días al entregar una pizza en una base militar en Nueva York, dijeron el martes que están "esperanzados" de que pronto se reunirá con su familia.

El caso generó indignación entre grupos pro-inmigración y la oposición demócrata, ampliando la brecha entre la ciudad y la política de tolerancia cero del gobierno federal hacia la inmigración ilegal.

Pablo Villavicencio, inmigrante ilegal de 35 años y padre de dos niñas, fue detenido el 1° de Junio en la base militar de Fort Hamilton en Brooklyn, luego de que un policía militar investigara su carnet de identidad, y confirmara que era un inmigrante ilegal.

Entonces, se había solicitado a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) que deportara al repartidor, pero un juez federal bloqueó esa orden. Desde aquél momento, Villavicencio ha estado detenido.

"Tenemos esperanzas de que Pablo y su familia pronto volverán a estar juntos", dijo a la prensa Gregory Copeland de la Legal Aid Society -que defiende al ecuatoriano-, después de una audiencia este martes en la corte federal de Manhattan.

Su esposa e hijas, de dos y cuatro años, son ciudadanas estadounidenses. La más pequeña sufre de un problema cardíaco.

"Este caso se trata de una familia que fue separada, y creo que lo que importa es unir a esa familia lo antes posible", agregó Copeland.

En la audiencia, el juez Paul Crotty cuestionó que Villavicencio fuera deportado, dado que cuenta con una solicitud pendiente para obtener la residencia permanente.

"¿Hay algún concepto de justicia aquí, o estamos haciendo esto porque queremos?", se preguntó el magistrado. "¿Dónde está el daño al país?", agregó, sin aclarar cuándo resolverá el caso.

El gobierno de Estados Unidos quiere que el caso sea transferido al vecino estado de Nueva Jersey, donde está preso Villavicencio. Sus abogados, por el contrario, quieren que el caso permanezca bajo jurisdicción neoyorquina, donde está la sede de ICE, y la liberación inmediata de su defendido.

Sandra Chica, la esposa de Villavicencio, asistió a la audiencia con su dos hijas, visiblemente conmovida. Villavicencio no estuvo en el lugar.

"Nuestras vidas han sido completamente trastocadas", había dicho Chica el lunes. Un pequeño grupo de activistas protestaron fuera de la corte, en reclamo de la liberación del ecuatoriano.

La administración de Trump ha endurecido la política contra los inmigrantes indocumentados, expulsando incluso a aquellos sin registro criminal y con lazos familiares en el país.

Villavicencio ingresó a Estados Unidos en 2008, y en 2010 ignoró la orden de salir. Se casó en 2013 y no tiene antecedentes criminales; siempre ha trabajado y cumplido con sus impuestos.

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