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En Pakistán, los DJ le ponen decibelios a la campaña electoral

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Islamabad (AFP)

En cuanto suena la canción "Respeta el voto", miles de simpatizantes de la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N), la formación del gobierno saliente, empiezan a bailar. Los partidos tienen ahora a sus DJ, que electrifican los mítines y meten presión a fuerza de decibelios.

"Nos gusta mucho el ambiente", grita Nauman Khan, para hacerse oír pese al estruendo, en Pindi Gheb, en la provincia de Punyab, bastión del PML-N en el centro del país.

Los mítines políticos paquistaníes, antes un poco aburridos, se han visto transformados en los últimos años en verdaderas fiestas, que buscan tanto distraer como movilizar a los votantes de este país muy joven, donde 46 millones de los 106 millones de electores tienen menos de 35 años.

La campaña electoral para las legislativas del miércoles a vivido decenas de estos multitudinarios encuentros en los cuatro rincones del país.

El precursor de este movimiento fue Asif Butt. DJ Butt, su nombre artístico, actuó por primera vez en 2011 en un mitin del excampeón de cricket Imran Khan, uno de los favoritos de estos comicios.

"Imran Khan aprende rápido. Pronto aprendió cuándo debía hacer una pausa para la música y cuándo seguir hablando", explica a la AFP Asif Butt.

Pero pese a la ayuda del DJ, el Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI o "Movimiento para la Justicia en Pakistán") no ganó las elecciones de 2013, aunque captó el voto de los jóvenes, especialmente en las zonas urbanas.

- "Adaptarse al entorno" -

La utilización de la música en política no es nueva en Pakistán. Remonta a finales de los años 1980, tras una década de reino militar. Los partidos empezaron entonces a utilizar la música pop para propagar sus eslóganes.

Pero DJ Butt le dio una nueva dimensión y los militantes tienen así una especie de baile en un país conservador donde estos son muy poco habituales.

El "toque Butt" es sencillo: "adaptarse al entorno", en sus propias palabras. En Punyab toca bhangra, una música local. En el noroeste o el sur privilegia el folklore tradicional, "que hipnotiza a las masas y las hace bailar". En las ciudades, esencialmente pop.

"DJ Butt y el PTI son el origen de este concepto", subraya Ahmer Naqvi, autor especializado en cultura pop.

- "Una flecha en el corazón" -

Otros DJ siguieron sus pasos, pero Butt sigue siendo el más solicitado. Fan declarado del PTI, ahora mezcla también para el partido rival, el PML-N, para el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) e incluso para el Jamat-e-Islami, una formación religiosa.

Durante un mitin del PTI en Lahore, en el que no actúa, los hombres saltan y giran al ritmo ensordecedor de los himnos políticos.

"A la generación joven le gusta la música en los mítines de Imran Khan porque hay entusiasmo y fervor", afirma Muhamad Alí, un seguidor.

Sin embargo, otros muestran reservas: en Pindi Gheb, a Abdul Ghaffar, partidario del PML-N, le molestan los "cantos y bailes" de los mítines del PTI porque a veces se mezclan hombres y mujeres. "Las mujeres no bailan en los nuestros", puntualiza.

Los más reticentes a las nuevas tendencias pueden consolarse escuchando las canciones más tradicionales, cuyas letras se centran en la personalidad de los líderes políticos.

"Una flecha en el corazón", oda a Benazir Butto, ex primera ministra y líder del PPP, asesinada en un atentado en 2007, sigue siendo el mayor "hit" político para ellos.

Treinta años después de su creación, esta canción sigue tocándose en las bodas en Sindh, bastión del PPP en el sur de Pakistán, señala Shabana Noshi, que fue una de sus coristas.

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