Sindicatos españoles desdeñan amenazas de Ryanair por la huelga

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Madrid (AFP)

Los sindicatos que convocaron la huelga del personal de cabina de Ryanair en España el 25 y el 26 de julio aseguraron este martes no tener miedo de las amenazas de destrucción de empleo lanzadas en la víspera por la compañía irlandesa.

"El 20% de los ingresos de Ryanair los genera la base española. Sinceramente es una amenaza porque es la forma de hacer de Ryanair pero no nos da ningún miedo", aseguró a la prensa Monique Duthiers, presidenta del sindicato SITCPLA, antes de empezar la última reunión de negociación organizada por el gobierno español.

"Si no es Ryanair será otra empresa que nos dará trabajo porque somos un país interesante" comercialmente, añadió Ernesto Iglesias del sindicato USO-sector aéreo.

España fue en 2017 el segundo país más turístico del mundo con 82 millones de visitantes, por detrás de Francia.

Los sindicalistas denunciaron una actitud intimidatoria por parte de Ryanair, que el lunes advirtió sobre una revisión de su calendario invernal si las huelgas persisten, "lo que puede llevar a reducciones de flotas" de aviones y "pérdidas de empleos".

La compañía de bajo coste se enfrentaba este martes a una tercera jornada de huelga de sus pilotos en Irlanda, que reclaman una mejora de las condiciones.

"Lo que no vamos a consentir es que una empresa extranjera venga aquí, haga beneficios, explote a los trabajadores de este país y que encima nos amenace con que se va a llevar el negocio", afirmó Iglesias, escéptico sobre la voluntad de acuerdo por parte de la compañía en la reunión del martes.

Cinco sindicatos pidieron al personal de cabina de Ryanair que paren de trabajar miércoles y jueves en España, Portugal, Bélgica e Italia, obligando a la aerolínea a suspender preventivamente 600 vuelos, con afectación a unos 100.000 pasajeros.

Los sindicatos reclaman a la compañía que aplique la legislación de cada país donde contrata a su personal y exigen las mismas condiciones laborales para empleados fijos y temporales.

En cambio, Ryanair solo aplica la ley irlandesa porque es donde están matriculados sus aviones y la mayor parte del trabajo efectuado por su personal es a bordo del avión.

Ante un creciente malestar de su plantilla, la compañía firmó por primera vez en los últimos meses algunos acuerdos reconociendo a sus sindicatos pero las negociaciones son todavía difíciles en varios países.