Saltar al contenido principal

Los niños rescatados en Tailandia se ordenan como novicios budistas

Un monje budista lava la cabeza afeitada de uno de los niños del equipo de fútbol de Tailandia, en medio de una ceremonia religiosa para convertirse en novicios budistas, en un templo de la provincia de Chiang Rai, Tailandia el 24 de julio de 2018.
Un monje budista lava la cabeza afeitada de uno de los niños del equipo de fútbol de Tailandia, en medio de una ceremonia religiosa para convertirse en novicios budistas, en un templo de la provincia de Chiang Rai, Tailandia el 24 de julio de 2018. Panumas Sanguanwong / AFP

Once de los 12 niños del equipo de fútbol rescatados tras quedar atrapados en una cueva en Tailandia iniciaron las ceremonias para ser ordenados como novicios budistas. Los jóvenes y su entrenador vivirán como monjes durante nueve días.

Anuncios

El martes 24 de julio, a primera hora de la mañana, el grupo de jóvenes se reunió en el templo Phra That Doi Wao, en la norteña provincia de Chiang Ra para realizar, a lo largo del día, distintas ofrendas espirituales y ritos de purificación.

Los actos terminarán el miércoles 25 de julio en otro recinto religioso de la región, donde permanecerán ordenados hasta el próximo 3 de agosto, según indicó el Gobierno provisional.

En un país, donde el 90 % de la población es budista, las ceremonias realizadas por los jóvenes, quienes se han convertido en héroes nacionales, levantaron un gran interés en la sociedad tailandesa y especialmente en la esfera religiosa.

Para Manit Prakopkit, miembro del Consejo Cultural de Mae Sai, la meditación es una herramienta esencial en la vida de las personas y está convencido de que fue esta la que ayudó a los niños a resistir tantos días dentro de la cueva.

"Pudieron meditar dentro de la cueva, una vez reciban la enseñanza adecuada, la meditación será su mejor habilidad. Quiero que el mundo conozca la importancia de la meditación. Creo que todos los muchachos sobrevivieron porque pudieron meditar”, indicó Prakopkit.

La ordenación de los niños rescatados de la cueva, un acto lleno de gratitud

Las familias de los niños rescatados habían prometido que ellos realizarían el proceso para convertirse en novicios una vez fueran rescatados, como forma de agradecer su regreso, aunque también para honrar el recuerdo de Samar Kunan, el buzo que murió durante el operativo de rescate.

El otro niño rescatado, Adul Sam-on, quien pertenece a la minoría étnica cristiana, no acudió a la ceremonia.

Los operativos de rescate de los jóvenes, de entre 11 y 16 años, y su entrenador, de 25, se convirtieron en el centro de la atención nacional e internacional. Algunos de los que siguieron su historia en los medios de comunicación, ahora los acompañan durante sus ritos de iniciación.

"Estaba tan feliz de verlos vivos que pensé que sería bueno asistir a la ceremonia para mostrarles nuestro apoyo", dijo una ciudadana budista.

El sábado 23 de junio, los jóvenes entraron en la cueva Tham Luang mientras hacían una excursión tras completar un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta inundó el camino de salida de la gruta.

Tras varias semanas de operativos, finalmente el grupo logró salir de la cueva por tandas, entre los días 8 y 10 de julio. En los equipos de búsqueda y rescate llegaron a participar más de mil personas.

Con EFE, AP y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.