EEUU amenaza a Turquía con sanciones si no libera al pastor Brunson

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Washington (AFP)

Estados Unidos amenazó este jueves a Turquía con "grandes sanciones" si no libera "inmediatamente" al pastor estadounidense Andrew Brunson, detenido desde 2016 y en arresto domiciliario desde el miércoles por cargos de terrorismo.

"Nadie puede darle órdenes a Turquía. No toleraremos nunca las amenazas de nadie" reaccionó el canciller turco Mevlüt Cavusoglu en Twitter. "El Estado de Derecho se aplica a todo el mundo, sin excepción", añadió.

Luego de este tuit, un alto responsable turco dijo bajo anonimato que Cavusoglu se entrevistó telefónicamente con el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, aunque no dio detalles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este jueves que su país "pondrá grandes sanciones a Turquía por la larga detención del pastor Andrew Brunson, un cristiano formidable, hombre de familia y maravilloso ser humano".

"Él está sufriendo mucho. ¡Este inocente hombre de fe debe ser liberado inmediatamente!", escribió Trump en Twitter.

"El gobierno estadounidense (...) debe comprender que no puede obtener el resultado deseado amenazando a Turquía" declaró por su parte el portavoz del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, Ibrahim Kalin.

Un tribunal de Esmirna (oeste de Turquía) ordenó la semana pasada mantener a Brunson en prisión preventiva. Trump, tuiteó entonces que no liberarlo era una "vergüenza total".

El miércoles, un tribunal ordenó ponerlo bajo arresto domiciliario.

- Medidas punitivas -

Minutos antes de la declaración de Trump el jueves, el vicepresidente Mike Pence amenazó con medidas punitivas a Ankara.

"Si Turquía no toma medidas inmediatas para liberar a este inocente hombre de fe y enviarlo a Estados Unidos", Washington "impondrá sanciones significativas sobre Turquía hasta que el pastor Andrew Brunson esté libre", dijo en una reunión del Departamento de Estado para promover la libertad religiosa.

Brunson es acusado de actuar en nombre del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y de la organización del predicador Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos y a quien Ankara responsabiliza por el golpe de Estado fallido de julio de 2016. El gobierno turco considera terroristas a ambas organizaciones.

El pastor estadounidense, instalado en el país desde hace 20 años, también es acusado de espionaje político y militar y se expone a 35 años de prisión.

Pero él niega los cargos y su equipo de defensa argumenta que el caso se basa en declaraciones de testigos cuestionables. El proceso en su contra, que inició en abril, tendrá una próxima audiencia el 12 de octubre.

El caso aumentó la tensión en las relaciones entre Estados Unidos y Turquía, ya afectadas por el apoyo estadounidense a una milicia kurdosiria y al rechazo de Washington de extraditar a Gülen.

- Símbolo de persecuciones religiosas -

Estados Unidos decidió hacer de esta historia un símbolo de las persecuciones religiosas en el mundo

Durante la reunión del Departamento de Estado sobre la libertad religiosa, que a partir de ahora será anual, se decidió hacer de este caso un símbolo de las persecuciones religiosas en el mundo.

"Le prometo (...) que el presidente Trump y yo mismo seguiremos luchando por la liberación completa de su padre", le dijo Pence a la hija del pastor, presente en la reunión del Departamento de Estado.

Acusado de no prestar atención a los derechos humanos, el gobierno de Trump ha dado prioridad al tema de la libertad religiosa.

"El 83% de la población mundial vive en países donde la libertad religiosa está amenazada o directamente está prohibida", dijo Pence, que mencionó a varios países, como Irán, China y Corea del Norte, donde la "persecución de los cristianos no tiene parangón en el planeta".

Lamentó que en democracias europeas como Francia, "los mismos judíos franceses forzados por los nazis a llevar vestimentas sean ahora incitados por sus dirigentes democráticos" a "no llevar el Kipá en público" para evitar ataques.

"En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega lleva a cabo prácticamente una guerra contra la Iglesia católica", agregó el vicepresidente, que también anunció un Fondo internacional para la libertad de religión.