Primeros contactos en Damasco entre el régimen y los kurdos apoyados por EEUU

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Damasco (AFP)

Una coalición de milicias árabo-kurda, apoyada por Estados Unidos, comenzó el viernes en Damasco a analizar con el régimen de Bashar al Asad el devenir de las vastas regiones bajo control kurdo en Siria, los primeros contactos de este tipo desde que comenzó la guerra en 2011.

El régimen, que incrementa las victorias frente a los rebeldes y yihadistas, con el decidido apoyo de Rusia, combatió muy poco a la minoría kurda, que adoptó una posición de "neutralidad" hacia el poder y la rebelión en el conflicto.

Los kurdos de Siria, oprimidos durante años por el poder, instauraron una autonomía de facto en sus regiones del norte y noreste tras la retirada de las fuerzas sirias al comenzar el conflicto en 2011, lo que representa ahora el 30% del territorio, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El régimen está incómodo con esa autonomía.

Los kurdos tienen su propia fuerza de policía, así como escuelas en donde se enseña el kurdo. Durante el conflicto se crearon las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), que se convirtió la fuerza de avanzada en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico, respaldada por la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

El Consejo Democrático Sirio, brazo político de las FDS, envió a Damasco a sus representantes para negociar con el régimen, dos meses después de que Asad amenazara con recurrir a la fuerza para reconquistar los territorios kurdos.

La delegación compuesta por responsables políticos y militares, "efectúa por primera vez una visita oficial a Damasco, invitados por el gobierno", indicó a la AFP el copresidente del Consejo, Riad Darar.

"Trabajamos por una solución para el norte sirio", agregó, expectante por tener discusiones "positivas" e insistiendo sobre la ausencia de toda "condición previa a negociaciones".

- 'Derechos culturales' -

Los kurdos buscan con estas negociaciones preservar al máximo su situación y evitar un conflicto con el régimen que, con el apoyo de Rusia e Irán, logró reconquistar más del 60% del país.

Omar Ussi, un diputado kurdo del Parlamento sirio en Damasco, confirmó la llegada el jueves de la delegación kurda.

Las negociaciones podrían ser sobre cómo "facilitar el ingreso de los militares a los territorios de mayoría kurda al este del Eufrates y el regreso de las instituciones del Estado", dijo en referencia a todas las regiones controladas por los kurdos. Esto a cambio de un "reconocimiento por la Constitución de los derechos culturales" de esta minoría.

A fines de mayo, Asad, que regularmente fustigó el apoyo de Estados Unidos a los combatientes kurdos, dejó planear la amenaza de una ofensiva contra las FDS, sin excluir la posibilidad de negociaciones.

"Allanamos primero el camino a negociaciones ya que la mayoría de los miembros (de las FDS) son sirios. Si ello no funciona vamos a liberar nuestros territorios por la fuerza. No tenemos otra opción", advirtió entonces.

Poco después el Consejo Democrático Sirio había indicado que estaba dispuesto a iniciar "negociaciones sin condiciones" con el régimen. A mediados de julio dijo estar estudiando la creación de una entidad para representar los territorios autónomos kurdos con esa óptica y reunirse con miembros de la oposición tolerada por Damasco.

- Turquía hostil -

En el norte y el noreste, en las fronteras con Turquía e Irak, la comunidad kurda controla vastos sectores de territorio a caballo entre las provincias de Raqa y Alepo, pero también de Deir Ezzor y Hasake, en donde hay importantes yacimientos de hidrocarburos.

En 2016 proclamaron una "región federal", una administración que gestiona los territorios controlados por los kurdos y que representan 15% de la población.

La milicia kurda, Unidades de Protección Popular (YPG), constituye la columna vertebral de las FDS, que expulsaron en 2017 con apoyo de Estados Unidos, a los yihadistas del Estado Islámico de Raqa, "capital" en Siria de ese grupo.

Turquía, hostil a las facciones kurdas, obligó a las YPG a evacuar la ciudad de Manbij, cerca de la frontera turca, tras amenazarla con lanzar una ofensiva para tomarla.

En marzo, las Fuerzas Armadas turcas y milicias sirias conquistaron el enclave kurdo de Afrin (noroeste).

Con el apoyo de la coalición internacional, las FDS siguen combatiendo al Estado Islámico en la provincia de Deir Ezzor.

El conflicto en Siria se volvió cada vez más complejo con el tiempo y los múltiples actores y potencias que intervienen. Desde 2011 ha causado más de 350.000 muertos y millones de desplazados.