Ligera ralentización del crecimiento en España en el segundo trimestre

Anuncios

Madrid (AFP)

El robusto crecimiento español se frenó ligeramente en el segundo trimestre, poniendo fin a una serie de excepcionales datos de las exportaciones y el turismo en la cuarta economía de la eurozona.

De abril a junio, el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 0,6%, una décima menos que en el trimestre anterior, según la primera estimación oficial difundida este martes. El ritmo interanual también se frenó: un 2,7%, frente a un 3% en el primer trimestre.

Después de tres años de crecimiento económico superior al 3%, la ralentización había sido anticipada por el gobierno, al igual que por el Banco de España, que para el conjunto de 2018 esperan una expansión del 2,7%.

Las exportaciones de bienes y las inversiones en maquinaria y equipo, fundamentales en el crecimiento de 2017 con un aumento del 9%, "han mostrado una fuerte desaceleración en la primera mitad del año", explican los analistas de BBVA Research en su último informe.

A título comparativo, entre enero y mayo (últimos datos disponibles), las exportaciones aumentaron menos de un 3%.

Las ventas de productos españoles, que en más de un 65% suelen hacerse en la Unión Europea, acusaron el freno del crecimiento en el bloque.

Las exportaciones de coches, un sector donde España es el segundo fabricante europeo, sufrieron por ejemplo de la atonía en Reino Unido e Italia, dos grandes clientes.

En total, el crecimiento en la zona euro (19 países) se ralentizó en el segundo trimestre, a un 0,3%.

La apreciación del euro respecto al dólar y el incremento de los precios del petróleo pesaron también en la competitividad de las exportaciones españolas.

- Vientos de frente -

En los últimos tiempo, el turismo (10% del PIB) alcanzó niveles excepcionales, sumando cinco años de récords sucesivos.

Entre 2012 y 2017, el número de visitantes pasó de 57 a 82 millones, con lo que España se convirtió el año pasdo en el segundo destino turístico mundial, por delante de Estados Unidos y sólo por detrás de Francia.

Sin embargo, los turistas que en los últimos años viajaron a España y habían abandonado lugares como Turquía o Egipto, golpeados por atentados, están empezando a volver allá, atraídos por paquetes vacacionales a precios muy atractivos.

Así, en primavera, el número de turistas alemanes en España cayó casi un 5%, mientras que aumentó un 28% en Turquía. Las tendencias fueron similares en el caso de británicos y franceses, según un informe reciente de la patronal del sector, Exceltur.

En consecuencia, las exportaciones de servicios, que incluyen el turismo, se ralentizaron con fuerza en el segundo trimestre, aumentando 1,6% frente a un 6,2% en el segundo trimestre de 2017.

Pese a todo, los profesionales españoles del sector se felicitan por el incremento en la llegada de turistas estadounidenses, rusos y latinoamericanos, que gastan más que los europeos.

Por otro lado, el consumo, en particular el de hogares, se mostró también menos robusto, con un crecimiento del 2,2% interanual, cuatro décimas menos que en el primer trimestre.

Para luchar contra los "vientos de frente" que se anuncian hasta final de año, España podrá contar con una política fiscal "más expansiva", con niveles más altos de deuda pública, estima BBVA.

El gobierno conservador de Mariano Rajoy ya adoptó un presupuesto bastante generoso en 2018, con aumentos de pensiones y bajadas de impuestos para los hogares más modestos.

El gobierno socialista de Pedro Sánchez, que sucedió al de Rajoy a inicios de junio, quiere relajar aún más los objetivos de déficit para financiar medidas sociales.

Aunque el nuevo ejecutivo, muy minoritario en el Parlamento y dependiente de sus aliados políticos, no ha logrado de momento el apoyo de los diputados a los nuevos objetivos de déficit. Si persiste su debilidad parlamentaria, podría verse obligado a convocar elecciones antes del fin de la legislatura, en principio a mitad de 2020.