Saltar al contenido principal

Los desechos de la guerra sirven para fabricar dagas en Yemen

Anuncios

Al Hajjah (Yemen) (AFP)

El elemento más emblemático de Yemen, que con orgullo llevan los hombres a la cintura, la daga de hoja curva, llamada "Jambiya", se forja ahora con los restos de la guerra que desgarra al país.

Los talleres de herreros de Al Hajja, capital de la provincia del mismo nombre en el oeste del país, utilizan los restos de metal de misiles, obuses y bombas para reemplazar el acero de las hojas de los cuchillos y decoran los mangos chapados.

El conflicto en Yemen opone desde 2015 a los rebeldes hutíes, que dominan principalmente en el norte del país apoyados por Irán, al gobierno de Abd Rabo Mansur Hadi, apoyados por una amplia coalición militar liderada por Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos.

El Jambiya es un indicador de clase social. Su precio puede alcanzar el millón de dólares cuando su mango y guarda están hechos con cuerno de rinoceronte o madera rara y decorado con diamantes u otras piedras preciosas.

Desde el comienzo de la guerra los restos juntados tras cada bombardeo aéreo o terrestre se utilizan para fabricar sables, cuchillos y puñales, explica Mohamed Haradhi, herrero desde hace 45 años.

"Metales baratos y de excelente calidad", afirma golpeando con un martillo una hoja recién salida del fuego.

Según Haradhi, los restos más grandes pueden incluso ser utilizados para fabricar las lamas de los arados utilizados en la agricultura.

- 'De la necesidad nacen los inventos' -

El reciclado de restos apareció con la escasez de acero en el país en guerra en donde la importación de numerosos productos es cada vez más difícil, explica Alí Jabas, un habitante de Al Hajja. "De la necesidad nacen los inventos", señala.

"Juntamos restos o compramos al kilo", precisa otro herrero, Yahia Hussein, que destaca el éxito de ese comercio.

Otro habitante de la ciudad explica que los restos son muy abundantes en Al Hajja ya que en la región se realizan muchas operaciones militares.

Algunos compran los Jambiya forjados con esos materiales para llevarlos consigo, otros para hacer objetos de decoración o conservar como recuerdo un material de la guerra", agrega.

Según él la demanda es alta a pesar de las dificultades económicas de los yemeníes.

Los yemeníes adinerados pueden permitirse puñales lujosos, pero los menos favorecidos se contentan con copias chinas que inundan el país desde hace años. Un puñal fabricado con metal reciclado puede costar, según los herreros, unos 20.000 riales yemeníes (unos 80 dólares).

La guerra en Yemen dejó más de 10.000 muertos desde la intervención en 2015.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.