Manifestantes atacan una escuela religiosa en Irán entre creciente tensión

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Teherán (AFP)

Un grupo de manifestantes iraníes atacó una escuela religiosa en la provincia de Karaj, cerca de Teherán, tras varios días de protestas contra las dificultades económicas en un ambiente de creciente tensión antes de la reinstauración de las sanciones estadounidenses.

Irán estaba apenas saliendo de varios años de aislamiento tras el acuerdo nuclear firmado en 2015 con las grandes potencias cuando la administración estadounidense de Donald Trump, hostil a Teherán, decidió retirarse unilateralmente de un pacto que considera insuficiente y volver a aplicar sanciones contra este país a partir del martes.

Los iraníes, asfixiados por una crisis económica endémica que atiza la ira contra el sistema político, temen una agravación de la situación, marcada ya por el desplome de la divisa iraní, el rial, que perdió cerca de dos tercios de su valor en seis meses.

El viernes por la noche, "unos 500 manifestantes atacaron una escuela religiosa, tratando de derribar las puertas y quemar cosas", informó el sábado la agencia de noticias iraní Fars, cercana a los conservadores, citando a Hojatoleslam Hindiani, el director de la escuela situada en la ciudad de Ishtehad.

Los manifestantes "llegaron con piedras y rompieron todas las ventanas de la sala de oración, gritando lemas contra el régimen", antes de ser dispersados por la policía antidisturbios, agregó el director.

Algunos manifestantes fueron dispersados por la policía y otros detenidos.

En los últimos días han tenido lugar manifestaciones de algunos centenares de personas en varias grandes ciudades de Irán, entre ellas Shiraz (sur), Ahvaz (suroeste), Mashhad (noreste) y Karaj (cerca de Teherán).

Las autoridades no dieron detalles sobre estas protestas, pero los medios conservadores hicieron hincapié en los ataques contra establecimientos simbólicos, como los edificios religiosos.

Varios vídeos publicados en las redes sociales pero de los que se desconoce el origen mostraban a manifestaciones en ciudades turísticas como Isfahán (centro) y en Teherán el jueves. En algunas de estas protestas se coreaban eslóganes radicales como "Muerte al dictador".

- Desempleo y alza de precios -

Los iraníes están preocupados por las nuevas sanciones de Estados Unidos, que podrían desestabilizar aún más la economía.

En mayo Estados Unidos se retiró del acuerdo de 2015 sobre el programa nuclear iraní asegurando querer ejercer la "máxima presión" sobre Irán. Washington anunció además nuevas sanciones que entrarán en vigor en dos tandas, el 7 de agosto y el 5 de noviembre.

Las imágenes que circulan hasta ahora muestran manifestaciones que no parecieran tener la magnitud de las protestas que se produjeron en diciembre y enero, cuando al menos 25 personas fueron detenidas por estos hechos qe sacudieron una decena de ciudades iraníes.

Sin embargo, el gobierno del presidente Hasan Rohani enfrenta la oposición de los conservadores y líderes religiosos que critican su actuación hacia occidente y buscan sacar provecho de la indignación contra la corrupción para derrocarlo.

En medio de las tensiones en el país por la inminente reanudación de las sanciones por parte de Washington, la compañía aérea Iran Air anunció que el domingo recibirá cinco nuevos aparatos de la compañía francoiraní ATR.

El anuncio se inscribe en el marco de un acuerdo firmado en abril de 2017 para comprar 20 aviones nuevos, ocho de los cuales ya fueron entregados.

Ese acuerdo fue puesto en duda por la retirada de Estados Unidos del histórico acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní.

Según las autoridades del país, este aislamiento económico impuesto desde Washington, impide renovar su flota de aviones y supone un peligro para los pasajeros.