Posesión presidencial

Colombia: los retos que le esperan a Iván Duque durante su Gobierno

Fotografía de archivo del 21 de junio de 2018, del presidente electo colombiano, Iván Duque (d), junto a su vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez (i), durante un encuentro con la prensa tras una reunión con el mandatario saliente, Juan Manuel Santos, en la Casa de Nariño, en Bogotá (Colombia).
Fotografía de archivo del 21 de junio de 2018, del presidente electo colombiano, Iván Duque (d), junto a su vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez (i), durante un encuentro con la prensa tras una reunión con el mandatario saliente, Juan Manuel Santos, en la Casa de Nariño, en Bogotá (Colombia). Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

El nuevo jefe de Estado de Colombia, Iván Duque, tiene varios desafíos a partir de este 7 de agosto. Esto en medio de las crecientes tensiones con la vecina Venezuela y las persistentes dificultades del proceso de paz con los grupos rebeldes.

Anuncios

Con apenas 42 años de edad, Iván Duque Márquez tomará posesión este 7 de agosto de 2018 como el sexagésimo presidente en la historia de Colombia y como el más joven de los últimos 70 años en ese país sudamericano.

Luego de ser elegido por más de 10 millones de ciudadanos que salieron a votar por él en la segunda vuelta presidencial celebrada el 17 de junio, Duque tendrá por delante varios retos que enfrentar durante el próximo cuatrienio tras ocho años de gobierno del mandatario saliente, Juan Manuel Santos.

El proceso de paz, ¿en entredicho?

Como líder del uribismo o la derecha en Colombia, sector que se opuso desde un principio al acuerdo de paz que el gobierno de Juan Manuel Santos firmó con la extinta guerrilla de las FARC, convertida en el partido político Fuerza Revolucionaria Alternativa del Común, la mayoría se pregunta qué va a pasar con ese pacto histórico que puso fin a un conflicto de más de medio siglo.

Tras su elección en junio, Duque prometió hacer "correcciones" al acuerdo de paz, al que criticó por ser demasiado indulgente al permitir que ex rebeldes acusados ​​de atrocidades sirvieran como legisladores de la República.

La comunidad internacional se ha mostrado preocupada de que haya un retroceso en la implementación de los puntos del proceso de paz, pues el conflicto armado le costó la vida a unas 260.000 personas y dejó desplazadas a más de 7 millones.

Pero no solo está en juego el acuerdo de paz con la FARC sino también la búsqueda de un cese al fuego con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y sus 500.000 miembros armados. Santos reconoció que no logró llegar a un acuerdo a pesar de haber logrado un "progreso significativo".

Hasta ahora, el discurso de Duque no ha mostrado un apoyo para mantener los diálogos con el ELN. Así que la paz será un tema espinoso dado que el Centro Democrático (CD), partido del presidente electo, no se ha mostrado abierto a hacerlo bajo las condiciones que venían conversando con el gobierno de Santos.

Política exterior, ¿adiós a las relaciones bilaterales con Venezuela?

Justo unos días antes de la posesión de Duque, las relaciones entre Colombia y su país vecino, Venezuela, quedaron en estado crítico. Esto tras las acusaciones del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien afirmó haber sido víctima de un intento de "asesinato" el 4 de agosto y culpó a Santos, a los oponentes nacionales de "ultraderecha" y a Estados Unidos.

Desde que expuso su plan de gobierno, Duque ha señalado que no mantendrá relaciones con el gobierno de Maduro, pues considera ilegítimas las elecciones del 20 de mayo que reeligieron al líder del chavismo para gobernar el país hasta 2024.

El asunto más delicado es que Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.200 kilómetros y siempre han sido aliados estratégicos a nivel comercial. Y aunque haya un cierre de fronteras, el control del paso fronterizo no es tan fácil de controlar.

De hecho, ha habido un fenómeno migratorio masivo de miles de ciudadanos venezolanos que han cruzado la frontera para escapar de la escasez de alimentos y medicinas, y la crisis económica en su país de origen.

Si Duque "comienza a responder a todo lo que Maduro dice ... agregará combustible a la propaganda y al fuego político para seguir aumentando la tensión", dijo el experto en relaciones internacionales Jairo Velásquez a la agencia AFP. El analista agregó que el nuevo líder colombiano podría convertirse en el "enemigo, real o imaginario" de Venezuela.

En cuanto a otros países de América Latina, es muy probable que Duque establezca fuertes lazos regionales en medio de un reciente aumento en la suerte de la derecha política en el continente, especialmente Argentina, Chile y Perú. Incluso Brasil, que podría seguir ese rumbo en las elecciones presidenciales de octubre tras el desprestigio que ha sufrido la izquierda por los escándalos de corrupción de Dilma Rouseff y Luiz Inácio Lula da Silva.

La lucha contra el crimen organizdo

Duque también deberá enfrentar una batalla en curso contra los traficantes de drogas, una espantosa oleada de asesinatos de activistas por los derechos humanos y luchar contra el crimen organizado, unas de las peores situaciones sociales que vive Colombia.

Según el primer mandatario, hace falta “contundencia” frente al crimen organizado y buena capacidad de los servicios de inteligencia. Por eso es necesario, dice, optimizar los recursos de las fuerzas militares y policiales, recuperar su confianza y que haya un mayor control territorial basado también en la cooperación ciudadana.

De igual forma, es necesario, según el abogado y exsenador, enfocarse en el aumento de los cultivos ilícitos que se han convertido en el "principal elemento financiador del crimen organizado, con el Clan del Golfo, con la disidencia de las FARC, etc", dijo a la agencia EFE.

En Colombia, unas 209,000 hectáreas de tierra se usan para cultivar coca, el principal ingrediente utilizado para fabricar cocaína. Es el país que produce más cocaína en el mundo y el narcotráfico ha sido la principal raíz de sus problemas sociales y políticos del último medio siglo.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, una de las visitantes a la ceremonia de posesión de Duque, señaló que el país gobernado por Donald Trump está confiado en que el nuevo presidente "sea muy enérgico" en su lucha contra el narcotráfico.

La economía: un desafío vital

Algunos analistas y académicos señalan el ámbito económico como uno que requiere atención urgente para el nuevo gobierno. Una de las tareas en esta área es la de racionalizar el gasto del Estado e incrementar sus ingresos. También es necesario revisar las políticas fiscales en cuanto a reformas pensionales y tributarias, estimular el crecimiento en los diferentes sectores, fomentar el empleo formal y diversificar los modelos productivos.

Duque ha señalado que tendrá mano dura con la corrupción en las entidades estatales y privadas, y que lo hará también con el fin de proteger el libre mercado. Aunque ha dicho que su objetivo es propender por el desarrollo minero del país con los más altos estándares de responsabilidad ambiental, algunos opositores y defensores del medio ambiente tienen dudas sobre el cumplimiento de esta meta.

Y en cuanto a su política de comercio exterior, Duque ha dicho que buscará diversificar los socios comerciales y la oferta con unos lineamientos enfocados a simplificar y eliminar los trámites. Todo sobre la base de las nuevas tecnologías y el aprovechamiento de las oportunidades que brindan los diferentes Tratados de Libre Comercio (TLC).

Con AFP y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24