FAO lanza campaña "Silla Violeta" para dar voz a mujeres indígenas

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Roma (AFP)

Una silla violeta para dar voz a las mujeres indígenas es la campaña lanzada por la FAO para promover los derechos de las mujeres indígenas y su papel en los debates sobre las políticas para acabar con el hambre en buena parte del mundo.

El director general de la organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el brasileño José Graziano da Silva, ilustró este miércoles la campaña internacional con una nota oficial.

"Pedimos a los países que den un paso adelante y garanticen la participación de las mujeres indígenas en los procesos de formulación de políticas. Sin ellas, no podemos lograr el objetivo del Hambre Cero y no lograremos el desarrollo sostenible", aseguró Graziano da Silva en un mensaje video divulgado la víspera del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el 9 de agosto.

Según cifras de la ONU, los pueblos indígenas suman unas 400 millones de personas, cerca de la mitad mujeres.

"Los pueblos indígenas juegan un papel importante para acabar con el hambre", advierte la entidad, que recuerda que son también los "custodios de semillas y plantas medicinales".

"A menudo, las políticas de protección social no incluyen los puntos de vista y necesidades de las mujeres. Y, a pesar de su cúmulo de experiencia, su trabajo, conocimiento y necesidades no se reflejan en las estadísticas", recalca la entidad especializada de Naciones Unidas.

"Son invisibles. Una silla violeta es un llamamiento a las autoridades, responsables de las políticas, organizaciones, comunidad internacional, mundo académico y sociedad civil para garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres indígenas en los debates sobre políticas y procesos de toma de decisiones que les afecten a ellas y a sus comunidades", sostiene la FAO.

"Para hacerlas visibles, se coloca una silla violeta en cada reunión para resaltar que participa una mujer indígena, o -con demasiada frecuencia- denunciar su ausencia cuando la silla está vacía", explicó Marcela Villarreal, directora de la división de asociaciones y cooperación Sur-Sur de la FAO.

"El violeta se ha convertido en un color simbólico para que la lucha de las mujeres sea escuchada", resumió.