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El Aquarius, con 141 migrantes a bordo, sigue a la espera de un puerto seguro

Migrantes en un bote de madera esperan ser rescatados por la organización SOS Meditérranée y Médicos Sin Fronteras durante una operación de búsqueda y rescate con el buque de rescate Aquarius en el Mar Mediterráneo, el 10 de agosto de 2018.
Migrantes en un bote de madera esperan ser rescatados por la organización SOS Meditérranée y Médicos Sin Fronteras durante una operación de búsqueda y rescate con el buque de rescate Aquarius en el Mar Mediterráneo, el 10 de agosto de 2018. Guglielmo Mangiapane /Reuters

Ante la negativa de Italia y de Malta para recibir a 141 migrantes rescatados por el Aquarius, un puerto francés se ofreció a brindar puerto seguro.

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The Aquarius, la embarcación comandada por la organización franco-alemana SOS Méditerranée y por la ONG Médicos sin Fronteras sigue en altamar, con 141 migrantes a bordo, salvados en medio de su travesía para intentar llegar a Europa.

La situación se recrudece a medida que algunos países de la Unión Europea se mantienen negativos o indecisos ante la perspectiva de dar la bienvenida a más refugiados. Estas son las respuestas recibidas hasta el momento:

De nuevo, Italia y Malta cerraron sus puertos

Desde el sábado 11 de agosto, Malta dijo que no daría la bienvenida al barco y este lunes el Ejecutivo populista de Italia se sumó a la negativa.

"¡Puede ir donde quiera, pero no a Italia!". Ese fue el mensaje del ministro del Interior de extrema derecha, Matteo Salvini, en Twitter, mencionando a Francia, Alemania, o Reino Unido como destinos posibles.

Así, Italia repitió su mensaje del pasado junio cuando asumió el poder el nuevo Gobierno y ordenó cerrar sus puertos a todos los botes humanitarios.

En ese entonces, el ejecutivo italiano llamó a los trabajadores de salvamento "servicio de taxi" y los acusó de ayudar al tráfico de personas, retórica que fue publicada en los medios internacionales y criticada, pues el mismo Aquarius, que en el momento acogía a 630 migrantes, permaneció nueve días en altamar y se quedó sin alimentos y demás insumos para sus ocupantes.

El que puso fin a la discordia en ese caso fue el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al permitir el desembarco en Valencia.

Esta vez España dijo que “no es el puerto más seguro”

A diferencia de su proceder en junio pasado, esta vez el Palacio de la Moncloa no dio el paso.

La agencia internacional de noticias EFE citó a fuentes oficiales que informaron que "España no es el puerto más seguro porque no es el puerto más cercano según lo establecido en el Derecho Internacional".

El panorama del Aquarius es incierto. Con los estados de la Unión enfrentados por la responsabilidad de la recepción de refugiados también se escuchó más fuerte el pedido de SOS Mediterranee y Médicos sin Fronteras que aseguraron que, aunque la situación a bordo es estable y hay comida y suministros médicos para seguir en el Mediterráneo durante dos semanas, se necesita con urgencia una respuesta del bloque europeo.

Un puerto francés ofreció su ayuda pero el Gobierno central no da luz verde

En Francia, el presidente del puerto de Sète, Jean-Claude Gayssot, ofreció recibir a los viajeros ilegales siempre y cuando la terminal marítima obtenga la autorización del Estado.

"La única condición es tener el visto bueno de las autoridades francesas", indicó Gayssot, en la emisora local "France Bleu Hérault".

De momento no hay pronunciamiento del Gobierno de Emmanuel Macron, pero en otras oportunidades Francia se apoyó en el derecho marítimo internacional, que indica que el barco debe dirigirse al puerto cercano más próximo y seguro.

En esta situación, ya que la travesía inició en las costas libias, los puertos elegidos deberían ser los de Italia o Malta; pero esa premisa no se está cumpliendo pues ambos países rechazaron ser receptores.

Mientras se da la lucha diplomática, siguen muriendo migrantes

Más de 650.000 inmigrantes llegaron a las costas de Italia desde 2014. La carga llevó a Roma, con su recién posesionado Gobierno de ultraderecha, a acusar a sus aliados europeos de no compartir la carga de cuidar a los que llegan a la frontera sur del bloque.

Por la crisis actual del Aquarius, la Comisión Europea se puso en contacto con varios estados de la UE y trató de ayudar a resolver el "incidente”, según indicó un portavoz en Bruselas.

El ministro de Transporte italiano, Danilo Toninelli, dijo que ya que el Aquarius navega con bandera de Gibraltar "el Reino Unido debería asumir su responsabilidad de salvaguardar a los náufragos".

Para la autoridad en Bruselas, si bien Reino Unido podría ser una opción, la distancia náutica hace que sea poco factible tomar ese camino.

Mientras se da la pelea diplomática, siguen muriendo migrantes. Amnistía Internacional denunció que por la presión de Italia y Malta, la mayoría de los barcos de caridad ya no patrullan frente a las costas de Libia.

Aunque las salidas desde esa nación descendieron este año, se estima que 720 personas murieron en junio y julio cuando las embarcaciones humanitarias estaban ausentes.

Con EFE y Reuters

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