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"Trump es un déspota", dice Christine Hallquist, la primera transgénero candidata a gobernadora en EE.UU

Christine Hallquist no cree que su condición de transgénero haya pesado sobre la elección de sus votantes.
Christine Hallquist no cree que su condición de transgénero haya pesado sobre la elección de sus votantes. Cortesía

Con un 48,1 % de los votos, Christine Hallquist pasará a la historia por ser la primera mujer transgénero candidata a gobernadora en Estados Unidos. France 24 habló con ella.

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No es la primera vez que Christine Hallquist, de 62 años, llama la atención de la prensa estadounidense. Ya lo había hecho en 2015, cuando trabajando en la compañía de energía Vermont Electric Cooperative se convirtió en la primera directora ejecutiva de una empresa que se sometía a un cambio de sexo.

Ahora, Hallquist se convirtió en la primera mujer transgénero en ganar la nominación de un partido político para el cargo de gobernadora en Estados Unidos.

La candidata demócrata de 62 años está casada y tiene tres hijos y dos nietos. Vive en Hyde Park, un pequeño pueblo de Vermont de tan solo 3.000 habitantes. Un estado calificado de progresista, donde Christine ha triunfado defendiendo la justicia económica y social.

Mamen Sala, corresponsal de France 24 en Nueva York, habló con la mujer rompió uno de los moldes en unas primarias en EE.UU.

France 24: ¿por qué decide adentrarse en el mundo de la política?

Christine Hallquist: Yo soy una persona que se dedica a unir a la gente para hacer grandes cosas. Mi pasión era solventar el cambio climático. Fui a la ciudad de Quebec en 2005 para escuchar el informe de la comisión intergubernamental del cambio climático y sabía que el tema de la red eléctrica sería clave, así que en eso centré mi vida. Hasta marzo yo era la directora de la Cooperativa Eléctrica de Vermont. Allí me conocen, saben de mi trabajo en el cambio climático también, sobre todo en el tema de los servicios fundamentales.

France 24: ¿qué tanto peso tuvo la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en su decisión para presentarse a gobernadora?  

C.H.: El 8 de noviembre de 2016 es cuando mi situación cambió, cuando me di cuenta de cuál era mi pasión en la vida. Cuando eligieron a Trump yo me sumí en una depresión política, de la que no salí hasta el 20 de enero 2017 cuando participé en la marcha de las mujeres, junto a 650.000 personas. Estaba entusiasmada porque pensé que tal vez entonces podríamos contrarrestar, combatir lo que Trump estaba haciendo. Pero cuando volví a casa las cosas empeoraron.

Hasta 2017 vivía en un estado de negación porque Vermont es realmente un sitio maravilloso, todos nos apoyamos unos a otros y pensaba que eso nunca podría ocurrir en Vermont. Pero en 2018 me di cuenta de que nuestro gobernador, republicano, estaba utilizando las mismas tácticas que el presidente usa.

El 20 de enero de 2018 estuve en la marcha de los jóvenes, había 4 mujeres jóvenes que se llamaban “Chicas Musulmanas Cambiando las Cosas” y que estaban haciendo un show de poesía en el que explicaban qué es lo que significaba ser musulmana en Vermont y me puse a llorar. Me puse a llorar porque me di cuenta de que el sufrimiento y los problemas que expresaban ellas eran los mismos que estaban pasando en toda la nación. Eso fue lo que me hizo presentarme a gobernadora y dejar todo lo que estaba haciendo hasta la fecha.

France 24: en estas elecciones se conoció a la primera mujer musulmana, Ilhan Oma, en Minnesota; la primera mujer afroamericana que representa a Connecticut en el Congreso, Jahana Hayes; y usted, la primera mujer transgénero que gana unas primarias. ¿Para usted son unas elecciones diferentes, revolucionarias?

C.H.: Sí, estoy muy alentada. En todo el país hay muchos candidatos inhabituales en las elecciones. Inhabituales porque no se habían presentado hasta ahora a ningún cargo público, pero yo diría que esto es lo que quiere decir la democracia y espero que dure. Quiero poder decir a mis nietos que nuestra democracia sobrevivió a este momento déspota y me refiero con ello al momento en que Trump es presidente.

France 24: ¿Cuál es su objetivo central en lo político?

C.H.: en Vermont dos tercios de la población son población rural y por tanto me centro en el desarrollo económico rural. Lo que pasa aquí en Vermont es lo mismo que está pasando en toda América rural, que se están registrando picos de pobreza. Muchas personas emigran hacia las ciudades y aquí hay una demografía cada vez más envejecida. Quiero, por ejemplo, que haya Internet por cable para que Vermont tenga la misma rapidez de Internet y así poder crear empleo. Hay mucha gente que quiere vivir en Vermont, gente joven, emprendedores, pero nadie querrá trabajar aquí si no se pueden conectar a Internet.

France 24: Phil Scott, el candidato republicano al que se enfrenta, va por la reelección. ¿Teme que vuelva a salir elegido?

C.H.: él es muy vulnerable. Su popularidad ha caído 38 puntos en los dos últimos meses. Pasó de ser el tercer gobernador más popular al décimo tercero más impopular. Esta es la trayectoria para perder como candidato. Creo que Vermont ha abierto los ojos como yo abrí los ojos en su momento y nos hemos dado cuenta que el candidato republicano está utilizando una política de división.

France 24: ¿Cree que su condición de tránsgenero ha influido en la votación que le ha dado la victoria?

C.H.: no creo que la cuestión del transgénero tenga una repercusión sobre el porqué la gente me vota. He estado muy presente en Vermont desde hace muchos años y cuando hice el cambio Vermont me apoyó. No es ni siquiera un problema aquí y por eso me encanta Vermont, porque Vermont podría ser centro de esperanza para el resto del país.

France 24: la Casa Blanca ha intentado prohibir que las personas transgénero sirvan al Ejército, ¿qué opina al respecto?

C.H.: Esa es la razón por la que yo digo que Trump es un déspota. Si uno mira a los dictadores de los países del tercer mundo ellos hacen exactamente lo mismo, van en contra de las comunidades marginadas y la nuestra no es la única comunidad que él está atacando. Los líderes del tercer mundo lo que hacen es empezar con la comunidad que es más fácil de atacar. Yo les diría a los americanos que si se está atacando a cualquier comunidad deberían tener cuidado, porque ese ataque no se detiene con las comunidades más marginadas.  
France 24: En una entrevista en televisión hace unos días señalaba que su camino para convertirse en su verdadero yo no había sido fácil, ¿por qué?

C.H.: Fue extremadamente difícil. En la comunidad de transgéneros tenemos una tasa de suicidio 4 veces más elevada que la tasa nacional y también una tasa de desempleo 4 veces superior a la tasa nacional. Es muy difícil ser transgénero porque uno sabe que no está viviendo su verdadero yo. Además, la transición en la mayoría de los casos implica que la gente pierda su trabajo, que sean criticados, insultados; es muy difícil ser miembro de esta comunidad marginada. Yo pensé que eso me iba a ocurrir a mi aquí, pero en su lugar, Vermont me acogió con los brazos abiertos. 

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