Elecciones Brasil 2018

No solo Lula, hay otros 12 candidatos en carrera por la Presidencia de Brasil

Una pegatina que representa el expresidente Lula da Silva, que dice: "Lula libre" se ve en Río de Janeiro, Brasil, 16 de agosto de 2018.
Una pegatina que representa el expresidente Lula da Silva, que dice: "Lula libre" se ve en Río de Janeiro, Brasil, 16 de agosto de 2018. Sergio Moraes / Reuters

La saga judicial que envuelve la candidatura a la Presidencia de Brasil de Lula da Silva ha acaparado el protagonismo de los comicios que se disputarán el 7 de octubre. Pero en total hay 13 candidatos registrados. Estos son los principales.

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Jair Bolsonaro: este excapitán del Ejército aparece en el segundo lugar en las encuestas; solo detrás de Lula da Silva y en el primero si la candidatura del expresidente es invalidada. A sus 63 años, cambió nueve veces de partido en sus casi 30 años de vida política. En la actualidad es diputado del Partido Socialista Liberal (PSL).

Representante de la extrema derecha, ha sido denunciado en varias ocasiones por sus polémicas declaraciones sobre mujeres, comunidad LGBTI y hasta población afro. La última denuncia fue presentada en abril por la Fiscalía General del Estado y se refiere a supuestas ofensas contra los quilombolas, una comunidad tradicional formada por descendiente de los esclavos.

Bolsonaro se presenta como un candidato anti-sistema y afirma que no dudará en usar la mano dura para reducir los índices de violencia. También se postula como un bastión de honestidad que va a luchar contra la corrupción. En su programa electoral propone reducir los homicidios, las violaciones y los robos, además de rebajar la edad de responsabilidad penal a los 16 años. Otra de su propuesta estrella es cambiar el Estatuto de Armamento para que todos los ciudadanos que lo deseen puedan comprar un arma y defenderse por sí solos.

Su candidato a la vicepresidencia es el general retirado Hamilton Mourao, que en los últimos meses protagonizó algunas polémicas al insinuar la necesidad de una intervención militar en Brasil. Bolsonaro ha declarado en varias ocasiones que, si llega al poder, habrá más militares en su Gobierno.

Fernando Haddad: exministro de Educación (2005-2012) y exalcalde de São Paulo (2012-2016), Fernando Haddad es el candidato a la vicepresidencia en la lista del Partido de los Trabajadores (PT). En el caso de que la candidatura de Lula sea invalidada, todo apunta a que encabezará la lista del PT junto a Manuela D’Ávila, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), como candidata a la vicepresidencia.

Hijo de comerciantes de São Paulo, es abogado, tiene una maestría en Economía Política y un doctorado en Filosofía. Su perfil de intelectual y profesor universitario no ha impedido que se convirtiese en el delfín de Lula, el presidente más popular de Brasil, que en 2010 alcanzó el 87% de popularidad y que se jacta de no tener estudios superiores.

Como alcalde, Haddad ganó reconocimiento al construir una amplia red de bici-carriles en la ciudad con más tráfico de Brasil y al prohibir el tránsito los domingos en la principal arteria de São Paulo, la Avenida Paulista. Los peatones y los ciclistas lo idolatran, mientras que los taxistas y los amantes de las cuatro ruedas le tienen tirria.

A sus 55 años su gran reto, si finalmente se confirma su candidatura a la Presidencia, será atraer el voto de los fieles de Lula, que en los sondeos tiene un 33% en la intención de voto. Además, debe convencer a los electores de que no es un mero sustituto del líder carismático y sí un candidato con la garra suficiente para sacar a Brasil de la crisis y gobernar el país más grande de América Latina con credibilidad y suficientes apoyos políticos en el Congreso.

Geraldo Alckmin: este médico y profesor universitario se presenta por el Partido Socialista Democrático Brasileño (PSDB), una formación de derecha moderada. Su mayor logro ha sido su desempeño como gobernador del Estado de São Paulo, que ostenta un superávit fiscal y un descenso estable de los índices de criminalidad a lo largo de la última década.

Aunque no es el favorito en los sondeos, sí lo es para los defensores del voto útil, que opinan que es el único candidato que puede frenar a Jair Bolsonaro en un hipotético segundo turno sin Lula.

Tiene la simpatía de los empresarios y de los mercados. Obtuvo el mayor tiempo de publicidad electoral en la televisión al labrar una alianza estratégica con el llamado ‘Centrão’, el bloque formado por los partidos PP, PR, DEM, PRB y Solidariedade. En la práctica, tendrá 40 veces más publicidad en la TV que Bolsonaro.

En su programa de Gobierno de tan solo 15 páginas, Alckmin habla de tolerancia cero con la corrupción, de promover una reforma política y de reducir el número de ministerios, sin ofrecer detalles concretos. En cuanto a la seguridad, promete que va a reducir un tercio la actual tasa de homicidios. Asegura que va a aumentar la ‘Bolsa familia’, el subsidio introducido por el expresidente Lula, y que todos los niños de Brasil estarán alfabetizados para 2027.

Ha declarado un patrimonio de 1,379 millones de reales (351.377 dólares), lo que supone un incremento del 29% con respecto a 2014.

Ciro Gomes: este abogado de 60 años se presenta de la mano del Partido Democrático Trabajador (PDT), una formación de izquierda moderada que aspira a heredar parte de los votos de Lula. Ciro Gomes tiene un excelente currículum que incluye estudios en Harvard y varios cargos públicos. Fue diputado, ministro de Hacienda con el expresidente Itamar Franco, ministro de Integración Nacional con Lula, además de gobernador de Estado de Ceará y alcalde de Fortaleza.

Se presenta como el candidato que pretende reducir el paro, que en este momento aqueja a 13 millones de brasileños, a través del impulso de las obras públicas. Ha decepcionado a una parte del electorado de izquierda al escoger como candidata a la Vicepresidencia a Kátia Abreu, representante del lobby ruralista que en 2010 fue galardonada con la ‘Motosierra de oro’, el premio que la ONG Greenpeace ofrece a las personas que ‘contribuyen’ a la deforestación en Brasil.

Marina Silva: es una ambientalista de 60 años con una formación de historiadora y psicopedagoga. Fue ministra de Medio Ambiente en el primer Gobierno de Lula, que dejó por fuertes desacuerdos políticos. También fue la senadora más joven en la historia de Brasil, al llegar al Congreso con 36 años de la mano del PT.
Se sitúa en el centro-izquierda, tiene un fuerte vínculo con la iglesia evangélica y no posee alianzas políticas relevantes.

Sus detractores le acusan de ser poco clara en temas polémicos como el aborto y de aparecer en la escena política solo cuando hay elecciones. Un punto positivo en su currículum es que no está vinculada a ningún caso de corrupción.

Además, tiene una historia de superación personal interesante: nació en un cauchal en el estado de Acre, situado en la frontera con Perú y Bolivia. Fue analfabeta hasta los 16 años y aprendió a leer y escribir de forma autodidacta. Su salud es muy delicada: sufrió malaria cinco veces, hepatitis otras tres, padeció leishmaniasis y, como secuela de los medicamentos, tuvo una contaminación por metales pesados. La mayoría de los analistas políticos dudan que llegue a la segunda vuelta.

Henrique Meirelles: es el candidato oficialista del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el mismo partido del actual presidente de Brasil Michel Temer. Tiene una fuerte liga con el mundo financiero. Fue presidente mundial del Banco de Boston y lideró el Banco Central en el primer Gobierno de Lula, que lo escogió precisamente para calmar los mercados. Como ministro de Economía del Ejecutivo de Temer se jacta de haber sacado Brasil de la peor recesión económica de los últimos 20 años.

A pesar de su expediente modélico, no supera el 1% en las encuestas electorales debido a su falta de carisma personal. Se presenta como un candidato de centro-derecha, que defiende el equilibrio fiscal, la meta por inflación y la libertad de cambio. Otra de sus banderas es la lucha contra el desempleo.

Álvaro Dias: el político de 73 años disputa la Presidencia por primera vez por Podemos, el sexto partido por el que transita. Se dio a conocer como gobernador del Estado de Paraná entre 1986 y 1989. Formado en Historia, encarna la lucha contra la corrupción y los privilegios de los políticos. En 2002 fue expulsado del PSDB tras apoyar la apertura de una Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el expresidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso.

Asegura que, si llega al Gobierno, ofrecerá una cartera al juez Sérgio Moro, la cara más célebre del caso Lava Jato, que investiga las propinas y el desvío de fondo públicos de la estatal Petrobras.

Guilherme Boulos: con tan solo 35 años, es el candidato más joven de la historia de Brasil a la Presidencia. Líder del Movimiento de los Trabajadores sin Techo (MTST), tiene una larga trayectoria en la militancia social. Casado y padre de dos hijas, es licenciado en filosofía. También estudió psicoanálisis y es profesor universitario de esta disciplina. Se presenta para el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), una formación de izquierdas, junto a la líder indígena Sonia Guajajara, la primera mujer indígena que ocupa el cargo de candidata a la vicepresidencia. Es muy cercano al PT y a Lula, que poco antes de su detención alabó públicamente a Boulos.

Cabo Daciolo: diputado, de 42 años, se presenta por primera vez a las elecciones presidencial por el Patriota, un partido que inicialmente mostró simpatía por el proyecto de Jair Bolsonaro. Daciolo ganó proyección política como líder de la huelga de los bomberos de Río de Janeiro, en 2011. Debido a su militancia perdió el cargo y fue preso durante nueve días, aunque finalmente fue amnistiado. Se afilió al PSOL y fue elegido en 2014, pero sus posturas radicales y su fervor evangélico le costaron la expulsión de este partido.

Llegó a proponer un cambio en la constitución de Brasil para que la frase “todo el poder emana del pueblo” fuese reemplazada por “todo el poder emana de Dios”.
Durante el primer debate televisivo entre los candidatos a la Presidencia citó a Dios y a Cristo en numerosas ocasiones. También acusó a Ciro Gomes de estar detrás de la fundación de la Ursal, la Unión de Repúblicas Socialistas de América Latina, lo que originó una fiebre de memes de las redes sociales.

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