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El alto riesgo de hacer periodismo en Nicaragua

La periodista Leticia Gaitán afirma sentirse “cautiva” en su propio país. Denuncia que ha sido amenazada y robada por grupos armados afines al Gobierno del presidente Daniel Ortega.
La periodista Leticia Gaitán afirma sentirse “cautiva” en su propio país. Denuncia que ha sido amenazada y robada por grupos armados afines al Gobierno del presidente Daniel Ortega. Jorge Hurtado / France 24

Una comisión conjunta de la Sociedad Interamericana de Prensa y Reporteros Sin Fronteras visitó el país para constatar la grave situación de la libertad de prensa. La violencia amenaza a decenas de periodistas que cubren la crisis.

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El periodista digital José Noel Marenco se destacó en sus coberturas en redes sociales durante el inicio de las protestas en Nicaragua. Narraba los enfrentamientos y ataques a universitarios desde las trincheras, donde pocos se arriesgaban a ir. Allí, con celular en mano y un tono sereno, este joven de 26 años captó la atención del canal '100 por Ciento Noticias' que lo llamó a formar parte de su equipo de prensa.

El 13 de julio, el periodista cubría el ataque a los universitarios apostados en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua por parte de un comando de hombres armados afines al Gobierno que disparaban con rifles de alto calibre con el fin de desalojar el recinto que había sido tomado por los estudiantes un mes atrás.

"El momento más terrible fue ver morir a la gente, yo era el único que tenía baterías con el celular y servía de luz para que los doctores atendieran a los heridos de bala", expresa Marenco, quien se refugió junto a los estudiantes en una iglesia cercana resistiendo más de 15 horas bajo disparos. La jornada dejó un saldo de dos estudiantes muertos y decenas de heridos.

La experiencia fue un 'parte aguas' en su vida, afirma Marenco; además de transmitir en Facebook Live el violento ataque a todo el país, se convirtió en testigo y sobreviviente del suceso que hoy trajo consigo fuertes amenazas y hostigamiento hacia su labor informativa.

"Me siento asediado. No es fácil saber que en cualquier momento te podés morír", manifiesta el periodista, quien abandonó su hogar debido al asecho de encapuchados armados y decenas de amenazas de muerte que recibe en redes sociales.

"Esto es como una cobertura de guerra; ver muertos, sangre, heridos, el asedio constante"

"Venimos por vos" le gritó un sujeto armado a Mario Rueda cuando llegaba a su hogar la noche del 3 de junio en Managua. La reacción del periodista fue correr en busca de refugio mientras motorizados armados lo perseguían. El atentado no logró su cometido por la ayuda de vecinos que salieron en su auxilio.

Después del incidente confiesa que no logró dormir durante semanas y el sonido de motos lo ponían ansioso y estresado, por lo que buscó ayuda médica. "Esta (situación) es como una cobertura de guerra; ver muertos, sangre, heridos, el asedio constante, todo esto es nuevo para nosotros", manifiesta.

Contrario a otros periodistas, Rueda siempre ha sido precavido en los enfrentamientos, no está en la zona del conflicto porque asegura que la Policía no le brinda confianza. "Con los manifestantes nunca sentí ningún temor o amenaza", dice.

Rueda es periodista del diario 'La Prensa', uno de los medios más críticos al Gobierno y no es el único de allí que ha enfrentado situaciones similares durante los meses de crisis. La redacción que antes cerraba a medianoche, ahora concluye la jornada a las seis de la tarde por el peligro que representa salir por las noches en el país centroamericano.

Hoy en día es común ver identificados a los equipos de prensa con chalecos antibalas y cascos como medida de protección. Se han convertido en blanco fácil de quienes están inconformes con los contenidos noticiosos que cubren las manifestaciones antigubernamentales en Nicaragua.

Aurora Leytón es una veterana periodista de Matagalpa, norte del país. Esta semana brindó una conferencia de prensa en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, donde denunció que se vio obligada a cerrar su noticiero radial que mantuvo al aire por más de 15 años por amenazas de funcionarios públicos afines al Gobierno de Ortega.

"Fui amenazada, fui censurada, me dijeron que no podía seguir informando sobre las barricadas, las muertes y represión en Matagalpa", expresó, mientras responsabilizó al Gobierno por lo que pueda sucederle a ella y su familia.

Gobierno afirma ser víctima de "difamación, de desprestigio, de desinformación"

Mientras las amenazas y hostigamiento hacia periodistas continúan, varios han decidido salir del país. Arnulfo Peralta, quien durante varios años trabajó como periodista y presentador del estelar 'TV Noticias' de Canal 2, uno de los canales de propiedad del Gobierno, se vio obligado a salir de Nicaragua.

Peralta se solidarizó en redes sociales con los periodistas y estudiantes agredidos el 18 de Abril (el día que iniciaron las protestas) y al día siguiente renunció porque la línea editorial del canal dictaba ignorar cualquier revuelta social. Su renuncia se hizo viral en medios sociales y muchos lo felicitaron por su decisión, mientras otros lo consideraron un "traidor".

"Me decían el color de la ropa que andaban mis hijas al llegar al colegio. Salía a media noche de mi casa por amenazas de incendiarla", cuenta Arnulfo vía telefónica a France 24 desde Estados Unidos, donde se refugia con sus seres queridos.

La familia del presidente Ortega tiene bajo su dominio los canales de televisión 2, 4, 6, 8 y 13, así como decenas de emisoras radiales dedicadas a informar la agenda de comunicación que orienta Rosario Murillo, primera dama y vicepresidenta del país.

"Esos medios se han dedicado a mentir todos los días, pero no engañan al pueblo", expresa Peralta sobre el monopolio de comunicación. Por su parte, Murillo declaró recientemente que todo es parte de un "plan golpista" y una "estrategia internacional de difamación, de desprestigio, de desinformación sobre lo que sucede en Nicaragua, todo eso se va a ir cayendo por cuenta propia".

Durante sus conclusiones, La SIP y Reporteros Sin Fronteras se declararon "muy preocupados por la realidad represiva del Gobierno", sumándose a la denuncia de asociaciones de periodistas, organismos de derechos humanos y la iglesia católica, quienes han solicitado el cese inmediato de toda agresión a periodistas y manifestantes en Nicaragua.

"Me pueden inventar delitos como lo hacen con otras personas. Tengo mucho temor"

Leticia Gaitán es una de las caras más conocidas de un noticiero local, sus preguntas incómodas a funcionarios públicos le ganaron simpatía entre los manifestantes nicaragüenses. Cubre los sucesos en Nicaragua desde hace 8 años. El día que inició la revuelta social fue agredida por simpatizantes del Gobierno y transmitió los hechos hasta que miembros de la denominada Juventud Sandinista robaron sus equipos.

El 9 de junio pasado se dirigía a una cobertura junto al equipo de prensa de otra televisora, quienes decidieron viajar juntos por la inseguridad, cuando fueron interceptados por hombres armados con AK-47, que luego de robar por segunda ocasión sus cámaras, les amenazaron y evidenciaron el hostigamiento que vive la prensa nicaragüense.

Leticia Gaitán denuncia que ha sido víctima de robos por parte de hombres armados.
Leticia Gaitán denuncia que ha sido víctima de robos por parte de hombres armados. Jorge Hurtado / France 24

"Me siento cautiva en mi propio país" dice Gaitán, quien teme ser retenida por migración si intentara refugiarse en otra nación debido al peligro al que se expone por su trabajo. "Me pueden inventar delitos como lo hacen con otras personas. Tengo mucho temor", afirma.

La periodista reitera que la mayor amenaza para periodistas y ciudadanos proviene de estos grupos armados, quienes aún están presentes en varias ciudades. Por su parte, el presidente Daniel Ortega los ha catalogado como "policías voluntarios".

La situación cada día es más hostil para el gremio y temen que la violencia cobre la vida de otro periodista, como ya sucedió el 21 de abril con Ángel Eduardo Gahona, director del noticiero 'El Meridiano', quien murió de un balazo en la cabeza mientras transmitía en vivo las protestas en la ciudad de Bluefields.

Periodistas independientes han realizado varios plantones solicitando respeto hacia su profesión, ya que se han visto afectados por la peor crisis en la historia moderna de Nicaragua que hoy deja cerca de 400 personas muertas, miles de heridos y la prensa en la mira.

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