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China y EE.UU. se aplican aranceles mutuamente y recrudecen la guerra comercial

Trabajadores que descargan bolsas de productos químicos en un puerto de Zhangjiagang, en la provincia oriental china de Jiangsu, el 7 de agosto de 2018.
Trabajadores que descargan bolsas de productos químicos en un puerto de Zhangjiagang, en la provincia oriental china de Jiangsu, el 7 de agosto de 2018. Johannes Eisele / AFP

Entraron en vigor los nuevos aranceles del 25 % impuestos por Estados Unidos a 279 bienes procedentes de China. Pekín respondió con una medida exacta.

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El jueves 23 de agosto a las 00:00, hora local de Washington, comenzaron a regir los nuevos impuestos del Gobierno de Donald Trump a Pekín que afentan en total a 279 productos chinos, entre ellos aceites, tubos de plástico flexibles y motores de aire acondicionado. La imposición de los aranceles llegan aun valor de 16.000 millones de dólares.

Inmediatamente después, el Gobierno de Xi Jinping respondió con una medida exacta. Aplicó también el 25 % de aranceles a productos importados desde territorio estadounidense, por un valor de 16.000 millones de dólares. Pekín señaló que se vio "obligado" a hacerlo.

“Para salvaguardar el sistema de comercio multilateral y los derechos e intereses legítimos de China, hemos tomado las contramedidas necesarias”, aseguró el canciller chino, Lu Kang, en rueda de prensa.

Al mismo tiempo, Kang hizo un llamado a Estados Unidos a la reflexión. “Esperamos que el lado estadounidense pueda reunirse con China y,  con una actitud pragmática y racional, trabaje consistentemente con nosotros hacia un buen resultado”, expresó.

Esta es la segunda ronda de aranceles impuesta por Washington a Pekín después de que el pasado 6 de julio lo hiciera sobre importaciones chinas, valoradas en 34.000 millones de dólares, sumando ya un paquete total de 50.000 millones de dólares.

El mandatario estadounidense ha amenazado, en repetidas ocasiones, con imponer aranceles a casi todos los bienes importados por Estados Unidos desde China, avaluados en 500.000 millones de dólares, cada año.

El Gobierno de China podría considerar otras formas de represalia

Como condicionamiento para revertir la decisión, Trump exige a Pekín modificar sus prácticas de propiedad intelectual, programas de subsidio industrial y estructuras arancelarias, así como comprar más productos estadounidenses.

Analistas económicos indican que, de seguir con este tipo de medidas, el Gobierno de China podría considerar otras formas de represalia como hacer la vida más difícil para las empresas de Estados Unidos en territorio chino o permitir que su moneda se debilite para beneficiar a sus exportadores.

China confirmó que presentará una nueva queja formal contra la administración de Trump, ante la Organización Mundial del Comercio, por las medidas que califica de "proteccionistas".

Este panorama afecta aún más las negociaciones previstas entre ambos países, pese a que ya se encuentra una delegación china, en la capital de EE.UU., para tratar de superar la tensión comercial.

Con EFE y Reuters

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