EEUU y Canadá en fase crucial de negociaciones sobre el TLCAN

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Washington (AFP)

Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá entran este miércoles en una fase crucial para salvaguardar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, tras la firma el lunes de un tratado bilateral entre México y Washington.

La canciller canadiense, Chrystia Freeland, negociadora del gobierno de Justin Trudeau, llegó la noche del martes a la capital estadounidense, donde mantuvo una breve reunión con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer.

"Decidimos tener conversaciones más detalladas sobre los temas específicos" el miércoles, dijo a la prensa al término de la reunión.

Expresándose con cierto optimismo, afrimó que el acuerdo Washington-México, anunciado el lunes por el presidente Donald Trump, "prepara el escenario" para un nuevo tratado comercial a nivel norteamericano.

Las grandes líneas de una versión 2.0 del TLCAN, que corrige el acuerdo firmado hace 24 años y que Donald Trump describió como "desastroso" para su país, han sido esbozadas por escrito.

Vigente desde 1994, el futuro del TLCAN luce incierto tras la sugerencia de Trump de que quizás sea mejor negociar dos acuerdos bilaterales, e incluso instó a cambiarle el nombre.

México insiste en que un TLCAN 2.0 debe incluir a Canadá y sus representantes permanecen en Washington confiando en que la negociación trilateral concluya esta misma semana.

"Siempre hemos buscado un tratado de ganar-ganar-ganar" para los tres, declaró a la cadena mexicana Televisa el canciller mexicano Luis Videgaray.

- Puntos difíciles -

Pero restan aspectos difíciles para ver con Canadá, como el acceso a su mercado lácteo y el mecanismo de resolución de controversias previsto en el Capítulo 19 del TLCAN, que Washington pretende cambiar.

Trudeau rechazó rotundamente la exigencia estadounidense de abrir el acceso al mercado lácteo de Canadá en un TLCAN 2.0.

El gobierno canadiense establece desde los años 1970 las cuotas de producción y el precio de la leche, lo que termina costando un poco más a los consumidores pero otorga a los agricultores un ingreso estable. "Defenderemos la gestión de la oferta", dijo Trudeau.

Trump anticipó que no aceptará aranceles canadienses sobre las importaciones de productos lácteos, que pueden alcanzar hasta un 300%.

Trudeau enfrenta elecciones en un año y seguramente no querrá ser visto capitulando ante Trump, especialmente en un sector tan sensible como el lácteo.

No obstante, Trudeau -al igual que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el mandatario electo Andrés Manuel López Obrador- ha dicho que el TLCAN debería seguir siendo un acuerdo trilateral.

Y Estados Unidos está interesado en sumar "rápidamente" a Canadá hacia un TLCAN 2.0.

"El mercado estadounidense y los mercados canadienses están muy entrelazados, es importante que logren ese acuerdo y es importante que obtengamos este acuerdo", dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en CNBC.

Mnuchin confió en que Canadá acepte los términos negociados con México, pero, al igual que Trump, advirtió que de no prosperar un trato con Ottawa, Washington podría optar por el camino bilateral.

"Creo que tendremos éxito, pero nuevamente, si no lo logramos, seguiremos adelante con México y luego llegaremos a un acuerdo por separado con Canadá", apuntó.

Lighthizer dijo que el gobierno de Trump notificará al Congreso el viernes el acuerdo con México, lo cual permitiría cumplir el plazo de 90 días requerido para que la firma sea antes del 1 de diciembre, cuando Peña Nieto entrega el poder a Manuel López Obrador, un izquierdista escéptico del libre comercio satisfecho sin embargo con lo negociado.

Pero legisladores y exfuncionarios comerciales estadounidenses afirmaron que la Casa Blanca no tiene autoridad para reemplazar el TLCAN por un acuerdo comercial binacional, y que el texto de un TLCAN 2.0 debe estar listo para el 30 de septiembre si se pretende que Peña Nieto lo firme.